Juan Pablo Russo
03/07/2019 10:38

El mexicano Israel Cárdenas y la dominicana Laura Amelia Guzmán (Dólares de arena, 2014) dirigen a Geraldine Chaplin y Udo Kier en La fiera y la fiesta (2019), película estrenada en la última Berlinale que le rinde homenaje al mítico director Jean-Louis Jorge. "La fiera y la fiesta es la historia de cuatro sobrevivientes de aquella época que coincidieron en esos sueños, en esa libertad, en ese pasado compartido y que aún atesoran con cariño y cuyo núcleo es Jean-Louis Jorge", dicen en una charla con EscribiendoCine.

La fiera y la fiesta

(2019)

¿Dónde tiene su génesis La fiera y la fiesta?
Charles Bluhdorn, presidente de la Paramount en los años 70 soñó con hacer de la República Dominicana un lugar ideal para hacer cine, una segunda casa para Hollywood. Un grupo de dominicanos estuvieron cerca de ese primer impulso; trabajaron en algunas de esas grandes producciones, ganaron experiencia, y soñaron que quizás algún día ellos pudieran contar sus propias historias.

Uno de los jóvenes directores dominicanos que sobresalía en ese entonces era Jean-Louis Jorge, egresado de UCLA, parte del “crew” de “Le Palace” en París, y que tenía dos películas bajo el brazo, La Serpiente de la Luna de los Piratas, que se filmó en Estados Unidos y Melodrama que sucedió en Francia. Un director dominicano con las credenciales suficientes para dirigir un proyecto que pudiera quizás acceder a los gustos y la confianza de la gran productora.

Charles Bluhdorn y Jean-Louis Jorge murieron en circunstancias y tiempos distintos, pero similares en la desilusión que causaron para el sueño de hacer cine en el país.

La Fiera y la Fiesta es la historia de cuatro sobrevivientes de aquella época que coincidieron en esos sueños, en esa libertad, en ese pasado compartido y que aún atesoran con cariño y cuyo núcleo es Jean-Louis Jorge.

¿Los interpeló en algún momento la idea de trabajar la historia a partir de algún guion que Jean-Louis Jorge no pudo concretar?
Pasamos varios años acercándonos con los amigos de Jean-Louis Jorge, fuera y dentro de República Dominicana. Encontramos varios guiones que no pudo concretar. En todos había algo muy melodramático y mágico a la vez. Siempre llamando a la inmortalidad a través del cine, algunas veces lográndolo a través del vampirismo. A partir de estas ideas pensamos hacer algo que fusionase realidad y fantasía.

¿Cómo fue el proceso para fusionar la fantasía con la realidad sobre la que gira la historia?
Muchos de los personajes que llevan la historia son reales o están directamente inspirados en personajes que fueron amigos de Jean-Louis Jorge o pertenecían a su universo. La vida de estas personas está constantemente enmarcada por la ficción. Esta película retrata como la creación artística provoca el destino. Elegimos escuchar las historias de los amigos de Jean-Louis Jorge, de su manera de trabajar, tratar de revivir su esencia.

¿Fue complicado el tema de encontrar material de Jean-Louis Jorge?
En República Dominicana no había copias de sus películas, tuvimos que buscar fuera del país, con sus amigos en Francia, en Estados Unidos. Gracias a la ayuda de Luis Ospina, realizador colombiano, que estudió con él en UCLA y de amigos y familiares en Santo Domingo, fuimos dando con las copias de sus largos, un corto y varios guiones o tratamientos de proyectos no concretados.

¿Sienten que la película es muy diferente a las anteriores? ¿Más ambiciosa?
El resultado es muy diferente; la manera de trabajar muy similar.

Repiten con Geraldine Chaplin, ¿por qué se decidieron por ella nuevamente y que sentían que le podía brindar a la historia?
Desde que terminamos de rodar Dólares de arena sabíamos que queríamos trabajar juntos de nuevo. El hecho de que estuviésemos viajando juntos a festivales y pasando mucho tiempo juntos mientras escribíamos el siguiente guion, lo hizo todo muy orgánico.

Con relación a nuestra primera colaboración, la relación creció, nos conocíamos muchísimo mejor; su aporte a la película fue enorme.

Tratándose de una película que intentaba recrear la magia del cine y siendo ella lo que representa, ella brindaba muchísimo a la peli. Su relación con los demás actores, con Udo Kier por ejemplo, con quien ella tenía una amistad previa agregó mucho a la peli.

República Dominica está teniendo un leve auge de su cinematografía, sobre todo en festivales, ¿cómo ven ustedes este momento? ¿Siente que hay un crecimiento real?
En República Dominica hay un crecimiento real, en los últimos 5 años hemos pasado de producir 5 a 25 películas por año, entre ficción, documental, comedias, o pelis más de autor. Diríamos que el auge que vive la Republica Dominicana. En cuanto a cine sucedió gracias a estas generaciones que sembraron la curiosidad y las bases para el cine que estamos haciendo; a ellos dedicamos esta película.

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