Rolando Gallego
26/06/2019 11:09

Marcos Carnevale (El fútbol o yo, Inseparables) vuelve a los cines con un dramedy ideado por Julieta Dìaz y Celina Font, No soy tu mami (2019), en el que Paula (Díaz), una periodista, que no quiere ser madre, arma una revolución al publicar en la revista en la que trabaja algunas razones para no ser madre. Pablo Echarri, Daniela Pal, Sebastián Wainraich, Valeria Lois, entre otros, acompañan a Díaz en la deconstrucción de estereotipos y el trabajo de algunos temas de agenda asociados al empoderamiento femenino. “Es un momento de transición en donde muchos nos hemos transformado”, afirma el director en diálogo con EscribiendoCine.

No soy tu mami

(2019)

¿Cómo fue reencontrarse con Julieta Dìaz?
No es reencontrarse porque estamos siempre en contacto, es nuestra cuarta película juntos, hicimos teatro, la tuve en televisión en Pol-Ka, y todo comenzó para esta película de manera accidental, porque ella con Celina Font arribaron a un guion, con la idea que Ignacio Rey y Telefe la produjeran y me lo dio para ver que opinaba, le di una devolución, me propusieron trabajar con el grupo de autores, me involucré y acercamos a algo de mi impronta y cayó de maduro que lo dirigera. Vimos el tema de la desesperación de algunas mujeres apuradas por el reloj biológico y la donación y demás.

Volvés a la comedia ¿cómo es regresar a un género que manejás muy bien?
Yo hago más dramedys, comedias con una cuota de drama o emocionalidad, no me gusta la comedia pura de gags, pochoclera, me gusta que tengan un tema, que cuando piden seriedad, la tengan, trato de retratar como yo vivo la vida, amparado en la comedia. Mis referentes fueron Billy Wilder y los italianos, con cierta capacidad de reflejar el patetismo y la miseria de la vida humana. Trabajo mucho en el desarrollo de los personajes, porque creo que ahí está la atención de cualquier trama. Si te amparás solo en el cuento y la trama sin buenos personajes naufragás.

Pienso en el personaje que hace Sebastián Wainraich, lo anti “chongo” pero le terminás creyendo…
Sí, antes era más un hypster y las chicas lo imaginaban incluso como otro Pablo Echarri, y yo les dije que eso era prejuicioso y las invité a pensarlo de otra manera, con menos pelo, no tanta facha, altura, y se lo ofrecí a Sebastián y le encantó. Yo escribo pensando en los actores, en general, pensando en el instrumento de ese actor sabiendo qué cuerda tocan mejor. Lo hice pensando en él para que luego sea un traje que le caiga perfecto.

Siempre en tus películas en todos los roles tenes actores/actrices increíbles…
Es algo que me encantan.

¿Cuál fue la escena que más te gustó hacer en la película?
Dos escenas románticas, la del final, le dediqué mucho tiempo y me sentí muy inspirado y el encuentro amoroso de ellos. Disfruté mucho la película, pero si me das a elegir esas dos, y también la del cumpleaños, porque me gusta romper y provocar ciertos conservadurismos de las mamis, en este caso.

El personaje de Daniela Pal es increíble, una niñera inimaginable…
Buscamos cosas sutiles, le dije que para mí era una mujer hombre, me preguntó si era lesbiana, le dije que era masculina, hicimos cosas sin filtros, tiene el personaje la autoestima muy alta, también con Christian Sancho hicimos cosas divertidas para que se pueda reír de sí mismo con ese personaje tan ochentoso.

Con la película a punto de estrenar ¿sensaciones? ¿qué te gustaría que pase?
Que la vea la mayor cantidad de gente posible. Las películas que yo hago tienen un tema, más allá que sea una comedia romántica, que tiene su cuota emocional también, tiene un tema, dentro del contexto del género, interpela, con el tema de “si querés ser mamá o papá”, porque vivimos en una cultura en la que se te decía que tenías que ser mamá o papá, se da por sentado, que todo hombre o mujer en determinado momento tienen que tener un hijo, y es terrible, porque no todos pueden ser padres, no todos están capacitados o padres que han tenido hijos y han sido terribles, y eso que parece obvio, no es tan obvio y al espectador lo va a poner a pensar, no lo imaginé, tuve o no por inercia hijos.

Además dialoga con la actualidad principalmente por el tema del empoderamiento de la mujer…
Totalmente, de una mujer que toma sus decisiones y que no necesita un hombre para construirse, es un cambio de paradigma, pero aun así hay mujeres que están esperando a ese hombre que llegue para construirle el castillo. Es un momento de transición en donde muchos nos hemos transformado, o nuestros hijos ya vienen con otro chip, y otros están cambiando.

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