Rolando Gallego
14/06/2019 11:57

La ópera prima de Mariana Scarone y Betina Casanova, Soy lo que quise ser. Historia de un joven de 90 (2018), es un simple y honesto documental sobre José Martínez Suárez, figura clave del cine argentino. La película trabaja con una línea clásica de registro, que se potencia por el humor, ironía y revelaciones que el realizador, oriundo de Villa Cañas y con films que permanecen vigentes. "José Martínez Suárez dice que debería existir una disposicón por la cual al cumplir 90 años toda persona tuviera su propia película, porque todo el mundo tiene cosas para contar", dicen las realizadoras en diálogo con EscribiendoCine.

Soy lo que quise ser. Historia de un joven de 90

(2018)

¿Cómo llegaron a José Martínez Suárez?
Betina Casanova: En el año 2013 estaba en un bar de la Avenida de Mayo y entró José Martínez Suárez. Yo no lo conocía personalmente. En ese momento recordé que varias veces había pensado en lo interesante que sería hacer algún trabajo audiovisual que permitiera escucharlo, conocerlo más. Y se lo comenté. Me pasó su teléfono y su dirección de mail y me dijo que armara una propuesta. Se la llevé, le gustó y entonces le pregunté a Mariana, que maneja mucho mejor que yo las cuestiones técnicas, si le interesaba el proyecto. Y ahí arrancó un trabajo conjunto, con José como parte fundamental en la construcción de la película.

¿Por qué pensaron que era necesaria una película sobre él?
Betina Casanova: En el documental, José Martínez Suárez dice que debería existir una disposicón por la cual al cumplir 90 años toda persona tuviera su propia película, porque todo el mundo tiene cosas para contar. Y de esa manera conoceríamos mejor el pasado, y en consecuencia, construiríamos un mejor futuro. Esa es una de las premisas de la película: compartir una historia de vida. Ahora, si además esa vida es la de una persona como José, que más allá de estar atravesada por el cine, Es una vida de cine, ahí aparece otra de las características que creo que define al documental: un hombre “hecho de cine” se convierte en protagonista de su película, al mismo tiempo que participa de su construcción.

¿Aceptó de primera que realizaran el documental?
Betina Casanova: Desde que aceptó que empezáramos a trabajar sobre el documental hasta que comenzó el rodaje pasaron dos años. Durante ese tiempo se dio un ida y vuelta permanente, incluso entre jornada y jornada. José es un hombre muy ocupado. Además de presidir activamente el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, tiene muchos compromisos, por eso el rodaje también fue particular. Grabamos veinte jornadas a lo largo de aproximadamente un año y medio, lo que nos permitió planificar cada una con mucha anticipación y trabajándola con él. Esto también nos permitió ir construyendo una relación con José que no existía, cosa que además de enriquecernos enormemente a nosotras, le dio mucho a la película.

¿Hubo algo que les pidió que no hablaran/registraran?
Betina Casanova: En absoluto. Todo lo contrario. Siempre hizo aportes. La escena en la que comparte un momento con sus amigos en un bar, la sumamos por sugerencia de él, que nos contó que desde hace más de 20 años se reuné todos los sábados con amigos para hablar de cine y de la vida. Y el tema musical de la película, adaptado por Manuel Adem y Osvaldo Belmonte, es un tema compuesto por José, que cuando grabamos la secuencia en la que queríamos definir la música, recordó que tenía un tema compuesto hacía un tiempo, en homenaje a su querido Villa Cañás. Nos lo ofreció para que evaluáramos si queríamos usarlo, sin compromiso. Obviamente lo aceptamos, porque es un tema hermosísimo.

¿Qué descubrieron sobre él, trabajando con él?
Mariana Scarone: Nuestro trabajo y relación con José creció de la misma manera en que se desarrollan las unidades temáticas en el documental. Comenzando desde su costado más publico, para ir conociendo, de a poco, el más personal. El punto de partida fue su amor por el cine, su formación, su trabajo actual como director del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y de a poco fuimos ingresando en el terreno de lo privado, donde tuvimos el placer de conocer y disfrutar de las cualidades de José, que creemos lo hacen único: Su memoria a lo “Funes”, que aún hoy entrena con algún que otro dato que no recuerda de inmediato y decide no “googlear”; su faceta como músico y compositor, desplegada en las escenas en las que reversiona y dirige su propia melodía, instrumentada en vivo por un quinteto de tango y la convierte en el leit motiv del documental; su humor, elegante, brillante, inesperado; y por sobre todo su coherencia, ya que comenzamos el rodaje hace ya más de 4 años y en todos los encuentros, mails, jornadas de rodaje, seguimos encontrando en José la misma constancia, compromiso y don de gente, que nos fascinó desde el primer momento en que lo conocimos.

¿Creen que fue más fácil la tarea haciéndola de a dos?
Mariana Scarone: Creo que hubiese sido otra película si no la hubiésemos hecho juntas, ya que codirigir es un proceso muy enriquecedor, y que a la vez te exige, te desafía, te desacomoda. Nuestro objetivo al encarar este proyecto siempre fue que sea un relato atractivo tanto para el que conocía a José, personalmente o profesionalmente, como para el que no. Que el espectador pudiera identificarse no solo con el director, sino con la persona detrás del oficio, con sus millones de matices y de cualidades que lo hacen único…y que se vayan del cine con una sonrisa, que tengan curiosidad y miren o revean alguna de sus películas, que debatan sobre cuál puede ser el séptimo secreto que no ha contado, y que finalmente, se pregunten si son lo que siempre quisieron ser.

¿Cómo organizaron el trabajo de dirección? Hubo alguna que asumió un rol y la otra otro?
Mariana Scarone: Con Betina trabajamos durante años juntas, ella más vinculada al guión, al contenido y yo al montaje y a la forma. Así que el proceso de postproducción de la película, era una instancia en la que nos sentíamos cómodas. Estamos acostumbradas a lograr sacar lo mejor de un material. El gran desafío fue el rodaje, ya que es la ópera prima de ambas, y porque estábamos frente a uno de los grandes directores del cine argentino, pretendiendo contar, nada más y nada menos que su propia historia. Por esto fue clave y necesario sumar la voz de José sobre el qué y el cómo, que generosamente nos fue ayudando a encontrar respuestas a las miles de preguntas que surgen en el proceso. Y esta voz está representada por momentos de backstage, donde exponemos la instancia de rodaje y nos exponemos. Donde se ve a Betina, leyendo el guion del documental a José, y llevando adelante las entrevistas y se me ve a mí, detrás de cámara, con el equipo técnico. Así que más allá de esta division útil y necesaria en rodaje, transitamos juntas todas las instancias del documental, y esperamos con ansias esta última etapa, la de la exhibición, donde un otro, completa, resignifica y da sentido al trabajo que con tanto esfuerzo y amor hemos hecho estos últimos años.

¿Cuál es la anécdota que más les gusta del trabajo con él y la película?
Mariana Scarone: Hay una anécdota que me gusta mucho y que refiere a una parte de la película que también me parece muy interesante. En esta escena, José se pregunta y nos pregunta, provocador y con mucha comicidad, si hay algún director que haya registrado su propia muerte en una película. Siguiendo el juego, Betina, le responde que no es la idea de este equipo. Y José redobla la apuesta, con un ingenioso y ácido: “Yo tampoco quisiera, y además sin ensayo”. Y es la realidad tras la ficción, lo que magnifica este segmento particular del film. Ya que la noche anterior a la grabación, Gabriela Bustos, la jefa de producción del documental, había cancelado la misma por motivos de salud de José y así se lo comunicó a todo el equipo técnico. Pero a la mañana siguiente, José se volvió a comunicar con Gabriela para decirle que ya se sentía bien y que iba a asistir a todos sus compromisos, entre ellos, el encuentro al que concurre todos los sábados para hablar de cine, que iba a ser registrado para la película. Y asistió por supuesto y salimos a rodaje. Así es José, un hombre comprometido, atento, respetuoso, capaz de transformar con palabras, una experiencia desagradable en humor. Un hombre que hace 93 años es especial, y que lo seguirá siendo.

¿Expectativas con el estreno?
Betina Casanova: La primera exhibición fue en el (20) BAFICI, una especie de estreno para nosotras. Y fue muy linda, muy emotiva. Y lo mismo pasó en Malba. Más allá de la esperanza obvia de que la película sea vista por la mayor cantidad de gente posible, queremos que todo el mundo pueda disfrutar del protagonista. José Martínez Suárez hace bien.

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