Rolando Gallego
15/05/2019 11:09

Uno de los realizadores más innovadores de los últimos tiempos, que configura historias plagadas de tecnología y la construcción de supuestos universos de interacción es Keiichi Matsuda, quien invitado por el 6 ConstruirCine y el British Council llegó al país para dar charlas y presentar su obra. El realizador reflexiona sobre la tecnología y su impacto social en cada uno de sus films y EscribiendoCine dialogó con él en exclusiva para profundizar sobre sus influencias e ideas del cine. “No me considero un cineasta”, dice.

¿Cómo imaginarías tu carrera sin los avances tecnológicos? ¿Querías ser un cineasta?
Mi carrera fue posible gracias a la tecnología, primero estudié arquitectura y me interesaba de qué manera la tecnología y la arquitectura pueden crear espacios que no eran posibles antes, entonces orienté el contenido de mi trabajo hacia allí. Cuando empecé en el cine la tecnología me permitió hacer las películas, no me considero un cineasta, sólo hago películas por mi cuenta, en mi propio estudio y lo pongo online y recurro a la tecnología para eso.

No te considerás un cineasta ¿pero qué directores han influenciado en tu obra y en tu vida?
Hay influencias porque no podés divorciar mi trabajo del cine, pero yo trato de separarme lo máximo de él, me interesa el cinema verité, su idea de grabar algo como si estuviese ocurriendo, con sonido directo y también me interesan los efectos especiales para crear mundos, no existe la idea de alguien sin influencia. Creo que los videojuegos me han influenciado también, y como arquitecto me interesa trabajar la realidad aumentada que combina lo físico con lo visual, en un entorno de realidad virtual. Sé que tengo influencias del cine pero trato de evitarlas.

Tus películas pueden trasladarse a cualquier lugar del mundo, imagino una aquí en el Obelisco, por ejemplo, ¿las pensas de una manera que puedan ser universales?
Creo que la tecnología es tan poderosa porque genera atracciones universales, cuando se diseña una aplicación, tiene un alcance global instantáneo, entra en contradicción si choca con alguna cultura, pero en Hyper-Reality trabaja ese concepto, qué pasa cuando colocamos ideas globales en culturas locales, se filmó en Medellín y muestra eso, porque generalmente las películas de ciencia ficción utilizan escenarios como Nueva York o Los Ángeles, pero yo quería salir del estereotipo, y quería plasmar las ideas en otros lugares periféricos, y en esta en particular hablé también de la religión y cómo se ve afectada con estos temas.

En un festival que tiene el trabajo como eje ¿cómo incluís el tópico en tus producciones?
Me lleva mucho tiempo hacer mis películas, empiezo sobre ideas vagas, las superpongo, como la idea de googlear el sentido de la vida, y a partir de eso armé otras historias. Trabajo fuera de las convenciones del cine, de hecho mis películas se ven online, trabajo más sobre ideas generales que particulares. Muchos realizadores hablan que narrar es lo más importante en el cine, a mí me interesa más construir mundos y cómo los personajes se definen como tales dentro de esos mundos, trabajo en el mundo de la ciencia ficción entonces.

¿Qué tiene que hacer un realizador que quiere emular tu trabajo para empezar a dirigir sus propias películas?
Es un mundo en el que las etiquetas se pueden superar, las películas y videojuegos me dieron maneras para expresar ideas, pero lo más importante es saber qué nos interesa, leer, encontrar la mejor manera para expresarlo.

¿Por dónde se tendría que ingresar a la obra de Matsuda?
No tengo tantas películas, y son muy cortas, así que no te lleva más de 20 minutos ver todo. Creo que Domestic Robocop es una buena manera porque te da una perspectiva de mi trabajo y todo lo que luego vino.

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