Rolando Gallego
15/05/2019 10:43

La guionista, dramaturga y directora teatral Azul Lombardía estrena su ópera prima Dóberman (2019) adaptación de su propia obra homónima y que tiene como protagonistas a Mónica Raiola y Maruja Bustamante, las mismas actrices de la puesta. “Cada idea me viene con su dispositivo de la mano”, afirma la realizadora en diálogo exclusivo con EscribiendoCine.

Dóberman

(2019)

¿Cómo surge la idea de adaptar Dóberman al cine?
Fue una idea que se me ocurrió mientras estaba durmiendo a una de mis hijas, era entre sueños, me olvidé, y después de unos meses en una función de Timbre 4 volvió la idea y ahí apareció la adaptación, el inicio de la historia, imágenes cinematográficas en relación al relato, en el medio me pasó Según Roxi y entonces ahí lo audiovisual volvió y lo aproveché para el relato de Dóberman.

¿Qué sabías que sí o sí ibas a dejar de la obra y qué agregaste?
Sabía que quería hacerlo con las actrices, porque en el montaje, si bien tenía en claro los personajes, tenía algo de ellas, sabía que iban a estar en una cocina, no quería abrir la historia, quería dejarla chiquita, cerrada, pero lo que sí no tenía decidido, si iba a quedar o no, agregué el personaje de Gloria que lo hace Andrea Strenitz y en el teatro era sólo una llamada y quería probar ese otro personaje, voz, que ayudaba a completar el mundo de Mercedes, quería hacerlo y cuando casteamos le advertimos que tal vez sólo iba a ser una voz en off pero finalmente quedó y estoy muy conforme con haberlo hecho.

¿Cómo fue encontrarse con las actrices en otro ámbito?
Las conocí a fines de 2012 cuando montamos la obra, tuvimos varias temporadas en teatro, las llamé para otros proyectos, nos seguimos conociendo y nos hicimos amigas, somos un equipo muy sólido, confían en mí, hicimos en este proyecto ensayos, Maruja aprendió a andar en bicicleta para la película, hicimos funciones previas para calentar un poco, hay un plano secuencia de 35 minutos, quería mantener la temporalidad, que ellas estén super despiertas y vivas para el relato así me quedaba tranquila con la coreografía de la cámara. Hubo mucho trabajo de concentración y confianza, al igual que en el teatro y tal vez si hubo reticencia a ciertos cambios de texto, pero después quedó todo bien.

¿Qué fue lo más difícil de la adaptación?
En un punto la llamada telefónica, que se superó en el cine, y el final, porque en el teatro podés construir algo más onírico, jugás con otros elementos, me llevó tiempo, inseguridades, pero lo pude hacer.

¿Cuántas versiones de guion hubo?
Dóberman es un relato escrito muy veloz, cuando escribí la obra también, se me vino la obra de un disparador, vinieron los mundos y los diálogos, casi que lo escribí en una noche y luego hubo adaptaciones, en el caso de la película hubo dos o tres versiones para plasmar para todas las áreas los vericuetos del relato, era un guion muy sólido de entrada.

¿Qué fue lo más difícil de rodar?
Hay algo que tiene que ver con el perro, el dóberman era muy bueno, un divino total, su dueño era un personaje, que nos costó un poco en la película, era tan bueno el perro que ni siquiera ladraba.

Tras Según Roxi, y Dóberman en cine y tv, ¿en qué otro medio/soporte te gustaría seguir trabajando?
El lenguaje audiovisual me encanta, no cambio ninguno por otro, sino que los sumo, el formato serie me encanta, la película me encantó, soy bastante cinéfila y poder hacer una película me dejó con más ganas, y por otro lado sigo escribiendo guiones, el teatro no lo dejo, cada idea me viene con su dispositivo de la mano, cada lenguaje tiene su fuerza, todo sumo, nada cambio.

¿Expectativas ante el estreno?
Estoy muy contenta que se haya concretado, que quede para la posteridad, sacándole peso para el mismo momento del estreno, porque es algo que queda para siempre, mis expectativas son de disfrute absoluto y feliz de que haga su recorrido y su salida al mundo. La iremos acompañando en los caminos que la película vaya abriendo y allí estaremos felices disfrutando.

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