Matías E. González
19/03/2019 11:21

Cada minuto cuenta. Un minuto puede ser motivo suficiente para que una persona decida seguir viendo un contenido audiovisual o, en el peor de los casos, para abandonarlo. Sin embargo, en los cortometrajes de Pocket Films un minuto es el tiempo justo y necesario para que el espectador haya visto una historia en su totalidad. Un minuto para conocer a los personajes, los problemas a los que se enfrentan y, a su vez, las conclusiones a las que llegan. Por esta razón, los realizadores Talo Silveyra y Diego Cipolla optimizan el tiempo al máximo y desempeñan su creatividad y oficio sin desatender un solo segundo. EscribiendoCine conversó en exclusiva con Talo acerca del origen y los desafíos de la propuesta artística, el desarrollo de cada cortometraje y el reconocimiento internacional.

NACE UNA IDEA

Entre charlas y debates, surgió Pocket Films, la propuesta audiovisual creada y dirigida por los realizadores y socios Talo Silveyra y Diego Cipolla. No obstante, la invención tuvo dos antecedentes artísticos. Por un lado, Silveyra había escrito y dirigido el cortometraje La felicidad, en el que Cipolla participó en la fotografía. La pieza estuvo protagonizada por la abuela de Talo, Zulema Acrogliano, cuya historia de vida fue la fuente de inspiración para la obra audiovisual. Las expectativas por el ingreso a festivales eran muchas, sin embargo, el deseo no llegó a concretarse. Por otro lado, Silveyra realizó en su tiempo libre un corto para su cuenta personal de Instagram, que repercutió de manera positiva en el público.

A partir de ambas experiencias artísticas, se prendió una vez más la lamparita. “Teníamos ganas de hacer algo para mostrarlo rápidamente, de generar una idea en vez de quedarnos pensando en qué hubiera sido de esa idea. Nos sentamos, escribimos, filmamos y estrenamos directamente para la gente, sin intermediarios. Así empezamos a probar”, recordó Talo.

EL DEBUT

El primer corto, titulado El puente I, se estrenó en julio de 2018 y contó con las actuaciones de los artistas Facundo Mazzei y Rocío Pardo. Una de las referencias que tomaron fue la pieza publicitaria Welcome Home (Bienvenido a casa, 2018), dirigida por Spike Jonze, de quien Talo es fanático. En dicho comercial, una chica baila en un mundo creado por su cabeza al ritmo de la música brindada por el dispositivo tecnológico publicitado.

“En El puente I queríamos hacer ficción sin texto, mezclando lo etéreo del baile con una historia fuerte y pesada. Nos inspiramos en un caso real de una pareja conocida que estaba teniendo una relación muy tóxica y decidimos plasmarla a partir del baile”, contó Silveyra.

JUNTOS A LA PAR

Una particularidad de los cortometrajes de un minuto es que son desarrollados casi en su totalidad por Talo y Diego, ya que ambos están involucrados en todas las áreas, por lo que cada obra les demanda gran trabajo. Asimismo, más allá de los artistas que protagonizan cada producción, los videos cuentan con invitados en distintos roles, como los casos de arte o efectos en 3D.

Durante seis meses, los creadores se organizaron y planificaron el estreno de la plataforma. Los objetivos iniciales eran plasmar la concisión en el lanzamiento de los contenidos y, a su vez, lograr la comprensión del público respecto al formato. Por eso, siguen un cronograma de publicaciones semanales en el Instagram de Pocket Films: los lunes, presentan los afiches de los cortometrajes para generar expectativa, los miércoles, se muestra la obra audiovisual y, los viernes, se brindan las fotos de backstage.

“Con Diego nos juntamos a cranear. Por ahí uno tiene una idea y la primer pauta que acordamos es intentar pelearnos lo más posible, construirnos constantemente, tener una idea y saber que vale decir que la del otro es malísima y cómo arreglarla, tenemos esa libertad y confianza de no quedarnos en 'bueno está bien, podría ser', sino directamente planteamos qué pasa si la cambiamos completamente. Cuando la cerramos, me siento a guionarla y armamos la preproducción. Siempre nos pasa que amigos o conocidos tienen ganas de formar parte del proyecto por amor y por ahí enganchamos con el physique du rôle perfecto”, describió Talo y, luego, agregó: “En el rodaje yo soy director y productor, Diego es camarógrafo y director en fotografía y, en la postproducción, yo edito y él hace el color y a veces los efectos especiales”.

MISIÓN CONTRARELOJ

Respecto a la tarea de incorporar todas las ideas en un relato audiovisual de un minuto, Talo la caracterizó como “muy difícil”, por la complejidad que la síntesis implica. “Es tener la conciencia de qué sería de ese corto si fuera una película, porque lo desarrollamos pensando que los personajes tienen una previa y una post enorme pero, tenemos que contar el clímax de esa película de dos horas en un minuto”, explicó Silveyra. “Nuestras cabezas están en eso, en cómo adaptamos para contar el personaje, que se entienda el entorno, que tenga un remate y si es sorprendente mejor. Si te empezás a enredar en la cabeza, no parás y nunca lo vas a lograr en un minuto”, admitió.

En el marco del boom de las producciones originales de Netflix y la visualización masiva de las películas y series cargadas en la plataforma, sumado al consumo instantáneo de los contenidos de redes sociales, emerge con peso propio la propuesta de Pocket Films. “La tele pasó a ser el celular porque el zapping lo hacemos con slide (deslizar) para arriba al ver el contenido de la gente y ahora están las historias. De alguna manera nos adaptamos haciendo ficción porque es lo que queremos, ¿qué mejor manera de hacer lo que a uno le gusta y pasar un mensaje en un minuto? No redireccionamos a Youtube, ni decimos 'mirá el final en otro lado', en un minuto ves el video completo”, explicó Talo.

SIN FRONTERAS

Pocket Films participó del Mobile Film Festival, que se realizó en Paris el año pasado. Allí concursó con el cortometraje Tina, protagonizado por las actrices Melina Ascune y Graciela Stefani, donde se aborda la violencia de género. Talo se enteró del festival por un amigo, quien le propuso cargar su trabajo en la página del certamen, el realizador lo hizo y siguió con su vida cotidiana.

“De repente me llegó un mail diciéndome que nos invitaban al festival. Ahí me pregunté '¿en qué momento algo que surgió tan chiquito se volvió tan grande?'. Leí ese mail y lloré, fue increíble, no lo podía creer”, rememoró Silveyra. “Fuimos al festival, conocimos un montón de gente que hace lo mismo que nosotros y que habla también de los Derechos Humanos y lucha por algo en especial. Fue tremendo representar al país en algo tan raro como son las ficciones de un minuto. El cine era enorme y estaba lleno de gente, fue muy flash”, agregó.

La gratificante e inolvidable experiencia vivida en el certamen parisino llevó a Talo a compararla con su vivencia previa y a reflexionar sobre las alegrías y las frustraciones artísticas. “A partir de una crisis nació algo de lo que hoy estoy orgulloso. No somos solo nosotros, sino también el hecho de que la gente nos empezó a seguir. Hacemos cine para estrenarlo directamente para el público y nos invitaron a un festival. Está esta cosa loca de que cuando lo dejaste de pensar, aparece solo. Uno no lo tiene que buscar, tiene que conectarse con el amor y la pasión que le genera lo que está haciendo y el resto, si tiene que aparecer, aparece”.

CORTOS A LA CARTA

Las breves ficciones pertenecen a diversos géneros y abordan múltiples temáticas, muchos de ellos tienen un carácter de crítica social y dejan un mensaje que invita al público a reflexionar. Además de las obras audiovisuales mencionadas a lo largo de la nota, Pocket Films cuenta con los siguientes títulos: Mirando las estrellas, con Daniela Aita y Federico Yernazian; Al teléfono I, con Juan Manuel Gentile y Nacho Perez Cortes; Oye Siri, con Federico Coates; Rememory, con Talo, Micaela Racana, Victoria Maurette y Facundo Rubiño; Loop, con Melania Lenoir; Hambre, con Cipolla; Somos lo que comemos, con Emiliano Dionisi y Julia Gárriz; Disciplina, con Leo y Lolo Trento; El puente II, con Pepo Maurizi, Juanjo Marco y Agustín Perez Costa.

Además, se exhiben los cortos: Al teléfono II, con Mariel Percossi; Personal autorizado; Foto del día, con Carolina Domenech; WD-40, con Manuel Victoria y Franco Friguglietti; El camión azul, con Facundo Rubiño, Túpac Larriera y Camilo Cuello Vitale; Ahora me ves, con Elisa Ribes y David Ferran; Una promesa, con Josefina Silveyra; Mugre, con Santiago Ramundo; En lo profundo, con Carolina Kopelioff; Sueños húmedos, con Felipe Colombo; Mía, con Malena Ratner, Martín Ruiz y Melisa Marzioni y, Amor propio, con J. Areco.

Las diferentes producciones audiovisuales pueden verse en el Instagram e Instagram TV de Pocket Films (@Pocket_films).

Hoy en día, Silveyra y Cipolla se encuentran en la organización del futuro de los cortometrajes de un minuto. Por eso, están generando viajes a Europa y Los Ángeles, ya que el proyecto trascendió las fronteras e inició su camino internacional.

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