Matías E. González
15/12/2018 12:37

Jugar es uno de los derechos de los niños y las niñas, a través del que se divierten y potencian capacidades como la creatividad y el razonamiento. Asimismo, es una de sus acciones preferidas durante la niñez pero que, a medida que van creciendo la suelen ir abandonando para “amoldarse” a un mundo “más serio”. Sin embargo, por medio del arte, los actores y las actrices extienden su infancia y la posibilidad de jugar cada vez que interpretan personajes en la televisión, el cine o el teatro. Uno de esos artistas es Tato Quattordio, quien vive con compromiso y entusiasmo cada uno de los proyectos artísticos de los que forma parte, desde sus primeras participaciones en los cortometrajes de sus hermanos hasta los roles protagónicos en producciones audiovisuales recientes, sin dejar de jugar. EscribiendoCine conversó con el actor revelación del 2018 acerca de su destacado año artístico. “Estuvo muy bien, más que nada disfruté y agarré un ritmo vertiginoso que está bueno. Todavía queda muchísimo por aprender”, expresó.

SOY LO QUE SOY

En enero debutó en la pantalla chica la telenovela juvenil Simona, protagonizada por Ángela Torres, en la que Quattordio interpretó a Junior, el menor de los hermanos Guerrico, quien atravesó un proceso de descubrimiento respecto a su sexualidad. El tratamiento de su personaje por parte del equipo autoral y el trabajo actoral a cargo de Tato generaron positivas repercusiones en el público.

La ficción televisiva, emitida por Canal 13, contó con la producción de Polka, de la que el actor ya conocía a algunos integrantes por haber participado en proyectos previos. El contacto inicial de Tato con el producto audiovisual se dio cuando él estaba filmando los últimos capítulos de la serie de Disney O11ce, de la cual formaba parte. Quattordio asistió a una prueba de cámara con Gastón Soffritti y Agustín Casanova, sus hermanos en la ficción, el resultado fue pulgar arriba y al poco tiempo iniciaron las grabaciones. “Leí los primeros capítulos, que son los más descriptivos, vi qué cosas identificaban a mi personaje y las tomé para su construcción”, explicó.

Al tratarse de una tira diaria, el proceso de escritura de los libros se llevaba a cabo mientras la telenovela se emitía en la pantalla chica, lo cual permitía generar ciertos cambios en los personajes sobre la marcha. Uno de ellos tuvo que ver con la aceptación y el reconocimiento de Junior respecto a su atracción por los hombres. “Estuvo bueno porque tuve que contar todo el proceso de descubrimiento de Junior y la gente empatizó con él. Si bien ya se había tocado este tema en otras producciones, había sido con actores adultos. El personaje también sirvió para dejar un mensaje, para que la sociedad respete y comprenda que cada uno hace lo que quiere con su sexualidad”, expresó.

En cada proyecto el actor pone su cuerpo y mente al servicio de su personaje, no obstante, Quattordio mencionó cuáles fueron los aportes de su persona a Junior. “Mi personaje era el más chico de los Guerrico y, si bien yo soy el hijo del medio en mi familia, aporté desde mi relación con mi hermano más grande y mi hermana más chica. Después, de todo un poco, por ejemplo, la diversión es algo que nos pasaba con Gastón y Agustín naturalmente, ya que nos reíamos mucho y hacíamos chistes, entonces aportábamos cosas nuestras”.

En el sentido inverso, a la hora de hallar las diferencias entre él y Junior, señaló entre risas: “Yo no soy tan caprichoso como terminó siendo él, aunque no estoy tan seguro. Por ahí es un poco más chico que yo, más niño”

Cada personaje deja una marca en la vida del actor. Tato reflexionó sobre la enseñanza que le dio Junior: “Me dejó la experiencia de poder afrontar algo y salir adelante, en el sentido de pasar por algunos dolores y de algunos lugares medio densos, de poder salir modificado y mucho más fuerte”. A su vez, agregó: “Él está en un momento de la vida que es joven y que por ahí está medio boludeando hasta que pasa por una situación difícil, pero se levanta mucho más armado que antes. Esa experiencia me la llevo”.

AMOR SIN ETIQUETAS

El shippeo Blasnior, es decir, la apuesta de los fanáticos y fanáticas a un romance entre dos personajes, apareció en simultáneo con la incorporación de Blas, interpretado por el actor Gabriel Gallichio, que enamoró a Junior en medio de sus confusiones. A diferencia del joven Guerrico, Blas ya vivía su sexualidad libremente, sin presiones ni miedos al qué dirán. “Gabi es un tremendo actor, yo ya lo conocía porque antes habíamos grabado una cosa muy chiquita. Me encantó trabajar con él, aprendí un montón y estuvo muy copado, lo disfruté mucho. A la hora de trabajar los personajes nos lo tomamos con tranquilidad. Si tenés la confianza con la otra persona de poder abrirte, que la pudimos tener, es mucho mejor para poder experimentar y ver qué onda, sin prejuicios”, destacó.

Blasnior se convirtió en uno de los hashtags más utilizados en las redes sociales durante el año, que incluso sigue siendo mencionado por el fandom de la pareja a pesar de que la telenovela ya concluyó. “Realmente es mucha gente, la tele sigue siendo una herramienta súper importante, si bien decimos que cada vez son menos las personas que miran tele, igual tiene un alcance a un montón de familias. Por ahí uno vive una realidad que hay un montón de otros que no la tienen, y esto es una ayuda para crecer en esas problemáticas”, manifestó. “Está bueno que los contenidos que se muestren en la tele tengan un mensaje copado, más allá de la diversión, porque aparte pueden convivir ambos. Que pibes jóvenes toquemos esos temas, habla de que hay un cambio generacional que ya está y no hay vuelta atrás en ese sentido, es cuestión de tiempo”, agregó.

Por otra parte, Quattordio mencionó los principales retos a la hora de contar la historia de Blasnior. “El desafío fue tocar un tema que la gente ya lo tenía muy incorporado, entonces, hay que saber cómo contarlo, porque en las nuevas generaciones no es un tema tabú y hay mucho cliché en la forma de abordar estas cuestiones. Entonces, se puede caer en un cliché por querer contarlo bien y, en realidad, se está contando mal, porque está estereotipado y no se refleja en la vida. Además, buscamos narrar una historia de amor, más allá de lo que tiene que ver con la homosexualidad, directamente despojarlo de cualquier etiqueta”.

UN ROMPECABEZAS PELIGROSO

Durante el último trimestre del 2018, Tato se incorporó como protagonista a la nueva miniserie de Mariano Hueter, El mundo de Mateo. El policial de ocho capítulos, que fue rodado en Berazategui, cuenta con las actuaciones de Martina Gusmán, Luciano Cáceres y Fernán Mirás, entre otros artistas. La serie es una producción de Idealismo Contenidos, y tiene planificado su estreno a comienzos de 2019.

“En la historia, mi personaje Mateo está acusado de haber cometido un asesinato, esa es la trama policial. Después, hay una trama interna de Mateo, quien tiene muchos conflictos a resolver y sufre ciertos traumas en una atmósfera rara. Todos los integrantes de la historia tienen su cara y su contracara, cada uno quiere defender sus intereses”, adelantó Quattordio.

El ingreso de Tato al proyecto se dio luego de sus primeras reuniones con Mariano, quien le contó de qué iba la historia que venía trabajando años atrás y le mandó los libros al actor. “Leí el primer capítulo y me atrapó totalmente porque era un policial muy bien escrito, entonces seguí leyendo los demás y me gustaron, eran quinientos desafíos juntos en mi personaje. Yo estaba súper agradecido, tratando de que entrara toda la información para salir a grabar”, relató. Luego, añadió: “Todavía no caigo, fue una experiencia que disfruté muchísimo porque me encontré con algo muy bien planificado, con gente súper capaz y actores increíbles”.

A modo de juego de palabras con el título de la ficción, el actor contó cómo es el “mundo” de Tato, su mundo. “Es muy relajado. Soy muy cafetero, me gusta estar distendido leyendo al sol, estar mucho con mi familia, dibujar, pintar; el arte como forma de vivir”.

EL GOL DE LA VICTORIA

El primer proyecto masivo del actor formó parte fue O11ce, la ficción juvenil emitida por Disney XD que se centra en el equipo de fútbol Los Halcones, donde el actor ha encarnado a Apolodoros "14" Nikotatópulos. Para integrar el elenco, Quattordio debió superar un largo proceso de casting, en el que debió desenvolverse en el ámbito de la actuación pero, también, en el del fútbol. Allí, conoció a jóvenes de diferentes lugares de Latinoamérica que se formaron con Verónica Pelaccini, quien además hizo un personaje.

“Ahora se está grabando la tercera temporada, en la que tengo una pequeña participación. Me llevo grandes amigos porque compartí de todo y aprendí muchísimo. Fue una experiencia que sabía que me iba a enriquecer un montón. Además, fue medio un sueño porque teníamos que hacer una serie de fútbol que era para chicos más chicos, pero nosotros jugábamos a ser niños y lo re disfrutábamos”, destacó.

En cuanto a su relación con este deporte, más allá de la ficción, explicó: “Hay un vínculo, jugaba cuando era más chico, después lo dejé y jugué un tiempo al rugby. Con el fútbol soy bastante apasionado, en el sentido que forma parte de mí. Obviamente todo lo que está pasando y la vehemencia que se le pone es ridícula, yo creo que por el fútbol deberíamos bajar un poco la intensidad”.

HACIA RUTAS ARTÍSTICAS

Tato expresó que siempre estuvo enganchado con el arte, que arrancó siendo un hobby y, con el paso del tiempo, se convirtió en algo más. Siempre le interesó generar personajes pero no solo para él, sino para mostrárselos a otras personas. Quattordio, quien hoy tiene 21 años, empezó haciendo cortometrajes con sus hermanos cuando tenía tan solo ocho años. “Me lo tomaba con mucho profesionalismo porque me interesaba, siempre me gustó ser como más grande o estar con la gente grande. En el primer corto estábamos en un patio y era una escena muy loca, casi de un sueño, y aparecía un familiar de mi personaje mientras yo estaba con una pistola de juguete, entonces, la agarraba y le tiraba, él después se iba”, recordó el actor.

El debut cinematográfico fue cuando tenía entre once y doce años, en una película italiana que el cineasta Alberto Simone rodó durante un mes en suelo argentino. El largometraje era En el nombre del hijo (In Nome del Figlio, 2008) en el que encaró un personaje protagónico al interpretar al niño Gianluca, quien jugaba al fútbol y era mimado por su familia, hasta que un día se sintió mal y entró en un estado de coma como consecuencia de una hemorragia cerebral. “Para mí ese proyecto era la cima del mundo por lo bien que la había pasado, conocí un montón de gente y no quería que se terminara más”.

Los años pasaban y su camino artístico avanzaba a través de participaciones en distintos proyectos, no obstante, tuvo que atravesar diversas audiciones. “Me acuerdo de los castings, de ir y no quedar, que implica un re esfuerzo y laburo. Conocí gente que también estaba en la misma que yo y me incentivaba, nos dábamos energía y nos alentábamos entre todos”, comentó.

Más allá de la actuación, Tato también desempeña su talento por medio de la pintura y la música. “Ahora estoy muy copado con el grafiti, con salir por la calle y pintar, que tiene que ver con volver a jugar, inclusive esa es una frase que pinto siempre y es algo que no quiero perder, porque siento que es difícil recuperarlo”. A su vez, agregó: “También estoy con la bata, me gusta la percusión y toco con amigos. No sé si pienso un proyecto musical, por ahí una banda de reggae”.

A RODAR MI VIDA

Toda persona tiene principios a la hora de llevar adelante su vida cotidiana. En el caso de la profesión, Quattordio señaló sus fundamentos. “A mí me gusta que las cosas tengan contenido, que se hagan con una intención y signifiquen algo. Me interesa la comunicación y la filosofía, que tienen mucho que ver con la actuación”.

Tato es un actor que, más allá del rol que ocupa en una determinada pieza artística, se involucra en la realidad en la que vive y reflexiona sobre la misma. “Uno tiene la posibilidad de comunicar a un montón de gente. Se me hace imposible no tomar una postura por las cosas, si hay algo que pienso y no lo digo todo deja de tener sentido. Tenemos que ser cada vez más los que decimos lo que pensamos sin problema”, manifestó. “Si somos libres de pensar lo que queremos, tenemos que ser libres de poder cuestionar lo que queremos. Entonces todo lo que uno sienta que tenga que decir, puede estar equivocado o no, está bueno decirlo”, añadió.

Por último, respecto a su presente y futuro artístico, Tato contó: “Estoy muy relajado y feliz, descansando y bajando un poco. Voy a hacer cine en el verano, una película dirigida por Sabrina Farji que me tiene súper entusiasmado, pero todavía no puedo contar mucho”.

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