Rolando Gallego
12/12/2018 10:52

Dentro de la 10 Semana de Cine de Cannes, que hasta el 14 de diciembre se desarrolla en el cine Gaumont, el actor británico Tim Roth (Tiempos violentos) conversó con la prensa en la previa a la proyección de Perros de la calle (Reservoir Dogs, 1992), al cumplirse 25 años del estreno, donde desplegó su humor e inteligencia.

Perros de la calle

(1992)
8.3

Conducida por Thierry Frémaux, durante la charla, que tuvo participación del público con algunas preguntas, el actor, conocido por sus roles en películas de Quentin Tarantino, Peter Greenaway y Stephen Frears, entre otros, ofreció una entretenida explicación de su camino en el mundo de la interpretación. El día anterior, con mucho humor, dio inaugurada la muestra.

“Cuando voy a Cannes con Thierry trató de conseguir trabajo, a todo el mundo le pido, la gente de Después de Lucía ganó y me senté con ellos y me dijeron que iban a hacer una película sobre una enfermera de cuidados paliativos, les dije que yo lo podía hacer y lo adaptaron, usen los festivales para conseguir trabajo, de hecho hoy voy a ver a Gaspar Noé y pedirle”, dijo entre risas sobre su participación en Festivales y conocimiento sobre el cine Latinoamericano.

También agregó sobre su rol como jurado y director de jurados en las muestras “si uno llega a ser jurado de Cannes, un camino muy complicado, tiene que ser digno de ser respetado, y si dirijo un jurado, les digo que no tienen que leer nada sobre la película, solo hay que saber el idioma y si es un debut, la idea es llegar en blanco al film. El glamour de los festivales es una mentira”.

“Creo que estoy trabajando porque en los años ochenta, cuando comencé, se protestaba, se manifestaba y hubo un surgimiento de la derecha similar al de ahora y había que rebelarse, con la música, las expresiones artísticas, y ellos intentaron quitarle los fondos a la industria cinematográfica, al teatro, y la televisión, y la lucha con la derecha fue por eso. Les salió el tiro por la culata, fue excelente ser un actor en ese momento, fue mejor que trabajar en un supermercado y funcionó”, reflexionó sobre las similitudes del momento de inicio de su carrera y la avanzada actual sobre la derecha y la cultura.

“Iba a ir a la escuela de arte porque mis padres pintaban, yo había decidido hacerlo, aún cuando ellos no pudieron vivir de eso. En la secundaria fie a una audición como un chiste, para un teatro escolar, y otra vez, efecto inesperado, tuve que bailar ante todos los matones de la escuela, y eso me impulsó a actuar, más que después me echaron de la escuela de arte. En la oficina de servicios sociales puse que era actor. Yo quería ser actor de cine, lo que más quería era actuar en películas, quería explorar algo diferente, nos metíamos a los estudios de manera ilegal, pero no sabíamos cómo acercarnos, ese primer trabajo cambió mi vida”, agregó sobre cómo llegó a actuar y sus intereses de joven.

Ray Winstone fue uno de mis grandes contactos, estuvo en Scum (1979) dirigida por Alan Clarke, una película muy extraña, la vi cuatro veces, una tras otra y yo pensé que quería hacer eso, cambió mi vida, y ese mismo director fue quien me dio el primer trabajo y también a Gary Oldman”, sumó.

Sobre su ida a Estados Unidos indicó “no quería irme de Inglaterra, pero lo hice, y Robert Altman me llevó para hacer Vincent y Theo. Lo conocí cuando estaba trabajando con Peter Greenaway, me llamó y me dijo que quería que sea Vincent y fui a convencerlo para no hacerlo, le dije quera demasiado joven, y dijo que no importaba. Allí estuve en rueda de prensa, conseguí un agente y filmé una película en el Bronx. En Los Ángeles conocí algunas personas y después me ofrecieron Perros de la calle y nunca más me pude ir”.

“Pienso en Tarantino y Clarke como los capitanes de mi vida. De alguna manera cuando hacíamos Perros de la calle sentíamos que era buena, me acuerdo de Harvey Keitel nos pregunta qué les parece, yo les dije que era una película de la puta madre, y me dijo que no la mufe. Él era coproductor, puso 30 mil dólares para hacerla, de hecho la iban a filmar en un garaje de un amigo, y de hecho con su nombre se consiguieron un millón de dólares”, indicó.

Sobre su elección de papeles y la actuación, de manera honesta disparó “las hago por plata, las que haces por amor no pagan nada, los actores no hablan que somos un poco prostitutos, tengo un grupo de películas que hago para mantener a mis hijos y otras por amor porque solucioné esas cuestiones. Tengo una categoría de películas que están ok y otras que son una cagada. Siempre leo el guion sin leer nada antes, y si es una gran aventura, se sostiene la historia y el personaje es bueno la hago, aun cuando no sea genial”.

Roth fue una de las primeras figuras en desarrollar parte de su carrera en series televisivas, al ser consultado por esto afirmó “en Estados Unidos cuando hacías una serie se veía mal, con The Wire pasó eso, nadie imaginaba que podía ser buena. Cuando me ofrecieron Lie to me, que era complicado seguirle el ritmo, ningún actor de cine hacía TV en ese momento, y la percepción después de lo que hice cambió, ahora todos están desesperados por hacer series. Ahora hago algo para Amazon Tin Star, que ni sé ya qué es, si es TV o no porque lo ves en el teléfono, ya terminé la segunda temporada, improvisamos mucho”.

Dejando de lado el cine y la televisión, también Roth reflexionó sobre la actualidad política y social “es un momento tenebroso, en Europa pasamos por esto, luchamos una guerra terrible con ellos en el pasado, Trump, el Brexit, de alguna manera están teniendo éxito, creo que pasa esto por el resultado de supuestos populistas, me acuerdo cuando hubo un tiroteo en una escuela y salieron a manifestarse, y parece que quedó solo en eso. Cuando la juventud se queja la historia está de su lado, ellos pueden luchar contra esto”, concluyó.

Para terminar, minutos antes de la proyección, dijo con qué director le gustaría trabajar “con Spike Lee, y con alguien que no haya hecho una película aún” y se despidió diciendo cuál de todos sus personajes le gustaba más y su participación en Perros de la calleel primero de todos, el skinhead nazi, porque no sabía qué era una cámara, la iluminación, todo con steadycam, la pasé increíble, uno termina donde empieza y hacer Perros de la calle fue una de las grandes experiencias de mi vida”.

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