Matías E. González
03/12/2018 10:54

EscribiendoCine dialogó con Federico Mordkowicz, director de Eso que nos enamora (2018), película que cuenta la historia de amor entre Ariel Benjamín Rojas) y Noemí (Paula Cancio), quienes se animan a superar sus dolorosos pasados en busca de la felicidad. “Aprendí que lo más importante de todo es el proceso, y no el resultado. Obviamente que todos queremos hacer buenas películas, pero me parece que eso excede nuestro control”, sostuvo el cineasta.

Eso que nos enamora

(2018)

La película transita los encuentros y desencuentros entre Ariel y Noemí ¿cómo surgió la historia de amor? ¿emergió directamente desde la ficción o te inspiraste en alguna cuestión personal cercana?
El proyecto nace a partir de un deseo personal de emprender mi primera película, hasta el momento venía trabajando con los proyectos de los demás y decidí que era tiempo de empezar a realizar mi propio camino.

En cuanto a la historia en sí, desde siempre que me gusta el género de la comedia romántica. Me interesa mucho la exploración del enamoramiento y de las emociones más intensas que puede llegar a sentir una persona.

Por otro lado, estoy convencido de que la inspiración siempre viene ligada a una cuestión personal, que esto no quiere decir que lo que se escriba lo hayas vivido literalmente de esa manera, sino más bien que recreas una ilusión de conceptos, emociones, vivencias tuyas y de otros, que desde algún lugar te tocan de cerca, para contar una historia, entretener a un público y, si tenés suerte, hacerlos reflexionar y dejarles algo más que un momento de disfrute.

Eso que nos enamora es tu ópera prima, ¿cuáles fueron los desafíos y los aprendizajes que te dejó haber escrito el guion y haber dirigido el film?
La lista de desafíos es infinita y abarca todos los planos habidos; el físico, el emocional, el espiritual y el psicológico. Me parece que nunca llegué a tomar conciencia al cien por ciento de lo que estaba sucediendo, porque hoy miro para atrás y siento un vértigo hermoso.

La escritura y la dirección son dos procesos muy diferentes y un poco contradictorios. En uno estás sólo en el mundo y en el otro el mundo está pendiente de vos. Esto hace que tengas que saber adaptarte al rol en el momento que estás ejecutándolo.

En el proceso del guion y del desarrollo del proyecto en sí, aprendí, casi que hice un curso intensivo, a soportar frustraciones, transitar angustias, canalizar ansiedades y re energizar agotamientos que parecen crónicos. Pero luego de transitar todo eso y verme de nuevo con el guion hecho película es una satisfacción inmensa e indescriptible.

En el proceso de dirigir descubrí que lo más importante del rol es estar bien acompañado. Me di cuenta que es imprescindible confiar en tu equipo técnico y artístico. Hay que ser capaz de producir la alquimia entre lo que tenés en tu cabeza y lo que los otros te dan, que son un montón de cosas maravillosas todo el tiempo.

El rodaje de una película es un proceso que abarca, en su propia actividad, variables incontrolables que condicionan a lo que se produce. Por lo que aprendí que lo más importante de todo es el proceso, y no el resultado. Obviamente que todos queremos hacer buenas películas, pero me parece que eso excede nuestro control.

A lo largo de tu camino artístico formaste parte de diferentes producciones audiovisuales, en las que encaraste diversos roles ¿qué herramientas adquiridas pudiste llevar a cabo en tu primer film?
La vida en sí. Soy de los que piensan que somos el resultado de nuestras experiencias y que estás son las únicas herramientas que tenemos a nuestra disposición. Tengo la fortuna de haber tenido grandes maestros en cada una de las producciones de las que participé, desde las más gigantescas hasta las más diminutas.

Soy una esponja que admira el trabajo de cada persona en su contexto. Me puedo fascinar en como un herrero coloca una escalera, hasta en como una maestra jardinera contiene a un niño. Me parece que los artistas somos principalmente observadores que tenemos una antena particular y nos sintonizamos con las particularidades de lo que sucede todo el tiempo, nos maravillamos con esto, nos lo apropiamos y luego lo utilizamos para crear nuestras obras.

La experiencia lo es todo y no es nada al mismo tiempo. Es la contradicción que hace que algo pueda ser la respuesta a una gran pregunta o que no resuelva absolutamente nada. La experiencia te ayuda a vencer miedos y te da ciertos criterios que pueden ser utilizados luego, o que quizá no vuelvas a utilizar nunca más en tu vida.

Personalmente aprendí mucho de muchos, y creo que utilizo todo, todo el tiempo para mi vida personal y profesional.

¿Cómo fue la selección de la dupla protagónica conformada por Benjamín Rojas y Paula Cancio?
Fueron dos procesos muy diferentes. Cuando terminé la primera versión del guion estaba trabajando con Benjamín en Mis Amigos de Siempre, tira producida por Pol-Ka. En los pocos encuentros que habíamos tenido me parecía que tenía una energía muy copada, humilde, sincera, criteriosa. Una de esas energías que siempre querés tener de tu lado en un proyecto. Además, en el programa, él representaba un personaje canchero, medio turro, pero que en el fondo era bueno. Cuando le descubrí las matices y sutilezas que estaba manejando para componer el personaje me dije, y le dije: “Quiero que seas el protagonista de mi historia”, le mandé el guion y me dijo: “Lo quiero hacer, vamos para adelante”. Desde ahí no dudó jamás de ser parte, su convicción me daba fuerza para cuando las paredes aparecían, y su talento y profesionalismo en general hicieron que la película sea un éxito en su desarrollo.

Con Paula fue bien distinto el asunto; conocía su carrera, la había visto en el teatro y en alguna película, pero no la había pensado para el personaje. Ella es una actriz con mucha energía, con mucha potencia, y Noemí no era eso. Cuando estamos pensando en quien podía encarnar el personaje el productor José Paquez, la mencionó y siendo sincero yo no estaba convencido por todo lo que mencioné antes. Me parecía que la fortaleza que connota la sola presencia de ella podía ser un problema, pero José insistió y le envió el guion. Ella hizo una devolución tan preciosa del libro que fue difícil no querer juntarse a charlar, y cuando la conocí quedé encantado. Lo increíble fue que todo lo que yo creía de ella era así. Su presencia tiene una energía tan potente y una belleza tan particular que resalta estando apagada, y eso fue maravilloso para el personaje y para la historia. Con su detallismo, su compromiso y su búsqueda constante, Paula pudo apagarse de la forma más desastrosa que puede apagarse una persona, y así y todo llevar una potencia oculta que se siente y transmite durante la película, y que el espectador va descubriendo durante va sucediendo.

Los amigos y las amigas ocupan un lugar importante en cada uno de los personajes protagónicos ¿cómo surgieron los personajes secundarios de la historia?
Los amigos ocupan un lugar importante en la vida de las personas, sin ellos la vida no sería vida, sería otra cosa. Creo que los amigos en general son esos seres que nos completan, que son parte de nosotros, de nuestra vida. Son nuestros logros y nuestras miserias, son nosotros en otro ser. Si lo vemos desde un aspecto junguiano, los personajes secundarios representan aspectos de los protagonistas, que son por momentos cumplen la función de ser la sombra de ellos, y que por otro lado los impulsa y los motivan para ir adelante.

Eso que nos enamora es una historia de amor, dentro del contexto del crecimiento y de la determinación de transformamos en quienes somos realmente, y sin amigos no somos nada.

Eso que nos enamora es una película romántica con matices de comedia y drama ¿Qué elementos son imprescindibles en una película de este género en el que prevalece el amor?
No sé si hay reglas absolutas, de hecho, el final está motivado por una propuesta muy acertada de Paula, que claramente no puedo decir cual fue, pero que resignificó la trama en su totalidad.

El romance es algo muy arbitrario y creo que esta película explora “el amor” que son dos cosas bien distintas. El romance establece sus bases dentro de un contexto social que puede ser bien diferente según la cultura en la que sucede, mientras que el amor es subjetivamente universal. Es una emoción que sucede más allá de nuestra voluntad y que nos atraviesa a todas las personas. Es instintivo, es parte de nuestro ADN.

Por eso me parece que la película tiene un tinte dentro de lo que el género propone, pero que explora algo diferente en su narrativa. Lo que quiero decir es que es una película dónde “Chico conoce a Chica y por alguna razón no pueden estar juntos”, y eso es bien del género, pero, al mismo tiempo, hay un trasfondo que explora el amor más allá del romance.

Respecto a su próximo estreno comercial en salas ¿Qué expectativas tenes con el film?
Sinceramente no tengo expectativas. Sí tengo deseos. Me encantaría que la película sea un éxito comercial y que le encante a todo el mundo, pero eso es un poco fantasioso. Para mí el verdadero éxito está en recorrer la ciudad y encontrarme con el séxtuple proveído por el INCAA en la vía pública apoyando una película que se hizo con pasión y entusiasmo.

Mi expectativa estuvo en desear trabajar con la gente que que lo hice, tanto actores como equipo técnico, y que el sincronismo estuviera de mi lado para que esto sea posible. Mi expectativa era hacer una película: Soñarla como un loco, ejecutarla como un luchador. Ahora queda en manos de lo incierto. Es un lugar difícil y tuve que trabajar mucho para no meterme ahí. Si pudiera controlar el resultado seguramente los americanos me hubieran secuestrado y me tendrían en Hollywood trabajando para ellos.

Creo que hicimos la película que pudimos y confío en ella. Lo mejor que me pueda pasar es que el público se entretenga, eso sería un privilegio, ni hablar si reflexiona y se moviliza desde cualquier punto de vista, eso ya sería el logro y la satisfacción absoluta.

Sobre tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás desarrollando algún otro proyecto audiovisual actualmente o tenes alguna idea en mente?
Siempre estoy desarrollando ideas y proyectando historias. Tengo decenas de disparadores, y creo estar eligiendo cual va a ser mi próximo largometraje. Por otro lado, me gustaría poder llevar adelante un proyecto de serie que estamos desarrollando con el grupo de guion que coordino, esperemos que suceda porque me tiene muy comprometido y emocionado.

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