Rolando Gallego
28/10/2018 17:09

La segunda película de Arturo Castro Godoy (El silencio) Aire (2018), protagonizada por Julieta Zylberberg, nos introduce por una hora y minutos, en el universo de una desesperada madre que intentará hacer lo imposible para llegar a su hijo. Con la particularidad de estar filmada en su totalidad en exteriores, con un recurso sonoro que responde a la respiración de la protagonista, y profundizando cuestiones asociadas al rol de la mujer y el empoderamiento a partir de los obstáculos, EscribiendoCine dialogó con el realizador. "Hay un problema en la instancia de exhibición, trataremos de potenciar al máximo la difusión y también trataremos de impulsar, claro no ahora, que las instancias de exhibición y difusión sean las mejores para nuestras películas”, afirma.

Aire

(2018)

¿Cuál fue el disparador de Aire?
Es difícil determinarlo, pero siendo padre, y teniendo hijos, a lo largo de su niñez, sufrieron accidentes y se han golpeado, y creo que eso me dejó un germen de ver cómo resolvería algo sin tener los medios, además soy asmático y siempre ha estado presente como posibilidad de traba para un personaje, como condicionante para alcanzar algún objetivo, acá encontrar al hijo y ver si está bien. Siempre me ha gustado tener personajes claros con objetivos simples y me gusta ponerlos buscándolos sin subtramas.

¿Te pasó en la realidad alguna situación similar?
Sí, no tan extremos con una conjunción de cosas, pero he tenido casos en los que estbaa filmando algo en otro lugar y me llamaban para avisar que mi hijo se había caído, y recuerdo la vuelta con tensión e incertidumbre, menos que la protagonista, porque estaba mi mujer con él, pero sí la impotencia de no poder ayudar de inmediato.

¿Cómo fue el proceso de escritura del guion? ¿Pensaste en alguna otra actriz?
El proceso fue largo, las primeras versiones las terminé antes de rodar mi primera película, luego se paró, y después lo retomé con participación en concursos y procesos de escritura y talleres con grandes referentes, como Anahí Berneri que estuvo en la última escritura, y fui despojándolo de cosas, llevándola al hueso cada vez más. A lo largo del proceso hablé temprano con Julieta Zylberberg, no barajé otra actriz, y cuando encontré la película vimos cómo ella podía entrar. Leyó documentos, no el guion, y en paralelo que avanzamos tratamos de resolver la presencia de ella en la película.

Lucía (Julieta Zylberberg) se transforma a lo largo de la narración ¿cómo las pensaste y más en un momento de empoderamiento femenino?
Hay una transformación, inevitable, tiene que ver con el empoderamiento, con esta manera que tiene la sociedad de desproteger a los más necesitados, es una madre soltera, con un trabajo precarizado, con un niño con asperger, necesita poder darle lo mejor, y todas las instituciones le niegan la mano, y no es ni siquiera que haya animosidad directa, sino desinterés, la vida en las ciudades es así, el empleado del hospital la trata como la trata pero no por ella, y al mismo tiempo la mujer se empodera pero su camino paralelo es el de aceptar que en determinado momento necesita ayuda y eso es lo que la ha llevado a hacer todo de la manera que puede y las herramientas que están a su alrededor, como la ayuda de la madre, están pero si decide aceptarlas. Pero ella no lo acepta porque nunca la tuvo, siempre estuvo sola.

Y en algunos momentos uno se sorprende por cómo resuelve algunas cuestiones…
Sí, en una película como esta el grueso de la propuesta recae en la protagonista, yo quería dirigirla para que sea suficientemente humano el personaje y uno no sepa qué podría hacer en situaciones como esta, con decisiones que por ahí son esperables y otras no, el personaje está acostumbrado a enfrentarse a todo, y si bien puede aceptar ayuda, no es porque ella sea menos que los demás, o mujer, la película demuestra que ella es una mujer que puede contra todo por ella y por su hijo.

La resolución sonora es interesantísima, con la respiración que refuerza ¿por qué decidiste sumarla?
Yo soy asmático y sabía que la banda sonora tenía que hacer experimentar junto a ella la incomodidad que te genera el asma. Trabajamos con chicas asmáticas que sufrían ataques controlados y los doblamos para generar esa tensión. Lo hicimos con ellas porque es imposible que alguien que no tenga asma lo genere, y a la hora de mezclar manejamos todo como un elemento más de tensión. Es un elemento clave para empatizar con Lucía, respiramos con ella.

¿Qué fue lo más complicado de rodar?
El rodaje fue corto, y muchas cosas fueron complejas, por ejemplo teníamos que rodar en lugares públicos, con ventanas cortas para filmar, y también el rodaje en calle, eran complicaciones. Te diría que lo más complejo, porque no lo había hecho tanto tiempo, fue rodar en interiores de autos, tuvimos que hacer un ejercicio para aprovechar al máximo esto.

De cara al estreno ¿dónde ubicas Aire en el panorama del cine actual?
La expectativa ante el estreno es la etapa más linda, porque rodás y estás mucho tiempo en secreto y abrir el juego a los espectadores y sus interpretaciones, en el panorama que tenemos del cine nacional, con una variedad de propuestas increíble, hay un problema en la instancia de exhibición, trataremos de potenciar al máximo la difusión y también trataremos de impulsar, claro no ahora, que las instancias de exhibición y difusión sean las mejores para nuestras películas.

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