Matías E. González
22/10/2018 11:59

EscribiendoCine dialogó con Julián Giulianelli, director y guionista de El otro verano(2018), película que se centra en Rodrigo, un hombre de 42 años que administra unas cabañas de alquiler para turistas en las sierras de Córdoba. El verano está por comenzar y conoce casualmente a Juan, un joven de 17 años, recién llegado al pueblo desde Buenos Aires, que colabora en la refacción de las cabañas. Con el correr de los días, algo del pasado se va revelando y surgen cambios en la vida de ambos. “Mi principal interés es que los espectadores se sientan identificados con los personajes, y que puedan completar o aportar con sus propias emociones y reflexiones las cosas que no están explicitadas en los personajes y en la película en general”, sostuvo el cineasta.

El otro verano

(2018)

Todo relato cinematográfico tiene un origen, en este caso ¿cómo nació la idea?
La idea principal para mí ya tiene un origen incierto, por el tiempo que transcurre entre empezar a escribir esbozos de guion hasta llegar a terminar el proyecto. Pero ciertamente traté de contar un vínculo humano concreto como es la relación de padre e hijo y ahí indagar en qué tipo de relaciones tenemos todos.

El otro verano es un film sobre vínculos humanos, varios de los cuales se caracterizan por la falta de diálogo ¿cómo trabajaste esta cuestión en los personajes del largometraje?
Las emociones contenidas y no expresadas en palabras por los personajes fue una búsqueda con los actores, con su caracterización física, con su lenguaje corporal, para que, a través de eso, se hablara de ellos y de sus historias personales. Para mí fue más que nada una búsqueda de manera intuitiva de como ellos, los actores, podían usar bagaje personal para construir los personajes.

La película se rodó en San Marcos Sierras, que ocupa un espacio importante dentro del relato ¿qué criterios utilizaste para la selección del lugar? ¿cómo fue rodar en las diferentes locaciones del pueblo?
Mi intención al elegir este pueblo fue, sobre todo, reflejar (pero de cierta manera en negativo) el estado de ánimo del personaje, donde nos encontramos con un entorno paradisiaco pero que, al mismo tiempo, está algo abandonado. Si bien es un destino muy turístico, tiene un costado más agreste y rural que lo hace interesante para el relato. Los lugares donde se grabó la película son muy variados en el pueblo y sus alrededores, y no hubo mayores dificultades que las que implica moverse por rutas de tierra y ripio (casi no hay asfalto en San Marcos). Como filmamos fuera de temporada alta no había tanto movimiento turístico, lo que nos permitió movernos con más libertad y no tener que gastar energías en controlar el tránsito o a los peatones.

El film está protagonizado por la dupla de Guillermo Pfening y Juan Ciancio ¿cómo fue la convocatoria para que ambos actores integraran el reparto?
Juan Ciancio fue uno de los protagonistas de mi primera película, y me entusiasmó la idea de volver trabajar con él, porque siempre se compromete de manera profunda con los proyectos. Con Guillermo Pfening, al pasarle el guion, se mostró muy interesado en hacer la película y al mismo tiempo con ganas de aportar para el personaje, algo que fue muy positivo. Eso también me ayudó a resolver algunas escenas con otros actores y situaciones

Este es tu segundo largometraje de ficción, después de Puentes (2009), ¿qué aprendizajes de tu ópera prima pudiste aplicar en este nuevo trabajo?
Como bien acotás, pasó bastante tiempo, y a veces eso juega en contra, ya que las cosas que yo creía haber aprendido en mi primer largometraje, me las olvidé con el tiempo. Pero, hablando en serio, creo que cada proyecto es único. Siempre hay que tratar de hacer cosas nuevas y distintas.

Respecto a su venidero estreno en salas ¿cuáles son tus expectativas con respecto a la proyección del largometraje? ¿qué mensaje buscas que llegue a los espectadores?
Mi principal interés es que los espectadores se sientan identificados con los personajes, y que puedan completar o aportar con sus propias emociones y reflexiones las cosas que no están explicitadas en los personajes y en la película en general.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto actualmente o tenés alguna idea desarrollada en mente?
Estoy trabajando en dos proyectos de documental. Uno más próximo, sobre la vida del cantor argentino Jorge Cafrune. Y, por otro lado, estoy comenzando a desarrollar una posible adaptación de una novela de un autor argentino contemporáneo.

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