Matías E. González
10/10/2018 18:42

EscribiendoCine dialogó con Matías Szulanski, director de En peligro (2018), thiller contemplativo en lo que nada es lo que parece cuando una joven corre peligro y un bucólico policía se involucra en el caso. El film cuenta con las actuaciones de Nai Awada, Alberto Suárez, Andrés Ciavaglia, Gastón Cocchiarale y Flor Benitez. “Hay que ser un balde vacío para que se pueda llenar de lo que sea y estar siempre abierto, uno nunca sabe cómo se van a dar las cosas”, sostuvo el cineasta respecto a su trabajo en el séptimo arte.

En peligro

(2018)
6.0

En peligro fusiona el cine contemplativo y el “cine que habla del cine” ¿cuándo apareció la idea del largometraje? ¿cómo trabajaste dicha fusión?
La idea surgió del guion de Damián Leibovich. Él lo trabajó con Magalí Nieva Umansky, la co-productora de la película y me llegó a través de ella. Mientras leía el guion me lo imaginaba bien “distinto” a un policial tradicional. Me pareció que al tratar el tema de lo que es y lo que parece, hay un gran paralelo en el cine, que en definitiva todo “parece”, no “es”, y le dimos más peso a esa idea durante el montaje. Todas las historias están contadas, sólo cambia la forma en que se cuentan, y estimé que si se le daba un ritmo particular a la película, se iba a poder enfatizar muchas cosas que de otro modo hubieran quedado a un lado. Un primer corte de la película era de casi seis horas -filmamos muchísimo- y teníamos dos opciones: o resumir todo a una duración potable, o bien tomar puntos en particular y dejarlos leudar.

Respecto al marco en el que se inscribe tu obra audiovisual ¿Cuáles fueron tus fuentes de inspiración artísticas para llevar a cabo la película?
Yo soy un cinéfilo empedernido, trato de ver 100 películas por mes. Inconscientemente, seguramente haya robado de todos lados, pero conscientemente robé un poco del cine de Roger Corman, otro poco de Tsai Ming-liang y los zooms de Hong Sang-soo (me encanta el uso y abuso del zoom). En ningún momento quise hacer una película como si fuera una de ellos, pero en ciertas situaciones que había que resolver, esos fueron los diccionarios.

¿Cuáles fueron los principales retos que debiste sortear desde la dirección?
Tiempo y plata. Para mí, dirigir es encontrar a los mejores técnicos y a los mejores actores para cada rol. Ellos son los jugadores en la cancha. Después de definir y marcar ciertas líneas de trabajo, estilo, tiempos y demás, el resto se radicó casi todo en poder potenciar el tiempo de rodaje que teníamos y el dinero disponible, y cada tanto remarcar ciertas cosas. Hubo bastante entendimiento entre todos los que trabajamos, había pasado una lista de quince películas indicando qué era a lo que más había que prestar atención de cada una. Así que, durante de rodaje sólo era timonear hacia eso y optimizar los recursos.

La protagonista del film es Nai Awada ¿cómo fue su convocatoria para llevar adelante su interpretación en la pantalla grande?
La sugirió Flor Benitez. Ella ya estaba en el elenco en su personaje y la recomendó. Le pasé el guion, charlamos y dimos para adelante. Fue bastante… sencillo todo.

En el último período de tiempo, estrenaste películas como Reemplazo incompleto (2016), Pendeja, payasa y gorda (2017), Recetas para microondas (2018) y, ahora, En peligro (2018), con relativa frecuencia ¿qué elementos fueron clave para dicha sucesión en el marco del circuito independiente?
Lo más importante, además de tener insistencia, trabajar 16 horas por día, buena gestión, asesoramiento contable y legal, es la bendición. Al final del día te das cuenta que quizás remaste un montón y le pusiste todas las fichas a algo y no sale como uno esperaba, y en otros de menor inspiración y con vicisitudes que pasan en todos lados (y más en el cine) de repente sale con fritas. Así que no se me ocurre otra cosa. Hay que ser un balde vacío para que se pueda llenar de lo que sea y estar siempre abierto, uno nunca sabe cómo se van a dar las cosas.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto actualmente o tenes alguna idea desarrollada en mente?
Por supuesto, soy alergico a no filmar. En enero/febrero vamos a empezar el rodaje de Astrogauchos, una locura sobre un físico que, en plena guerra fría entre Estados Unidos y Rusia, lleva adelante un programa espacial para que Argentina sea el primer país a llegar a la luna. También tengo picando para el 2019 una comedia romántica y una película que vuelve a la vena de Pendeja, payasa y gorda.

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