Rolando Gallego
06/10/2018 11:53

Invitada por el 5to. Festival de Cine Polaco en Buenos Aires (BAP 2018) la realizadora Aneta Kopacz presentará en la muestra sus producciones Yo (JA, 2016) y Joanna (2013), nominada al premio Oscar de la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood en la categoría corto documental. En Joanna, Kopacz construye un íntimo retrato sobre es la historia de Joanna Salyga, una mujer con un cáncer terminal que decide enfocarse en su hijo y marido para disfrutar sus últimos momentos con ellos. “Desde un principio sabía que mi película no iba a ser sobre la muerte, el proceso de morir, cáncer, sanatorio, porque era lo obvio, sino sobre la vida y la relación de Joanna con su hijo”, dice en una charla con EscribiendoCine.

¿Cómo surge la idea de llevar la vida de Joanna Salyga al cine?
Son madre y con una niña pequeña, y un día leí un artículo sobre Joanna y su blog, entré y me imaginé cómo podía contar su historia, porque en él escribía su vida cotidiana, me imaginaba cómo era su cocina, dónde se acostaba con su hijo, era muy descriptivo, y pensaba cinematográficamente su historia.

Cuándo finalmente la conociste y viste su casa, ¿había mucha diferencia entre lo que describía y cómo era realmente?
No, era un espacio muy femenino, y lo que ella describía era muy real, no difería en nada.

¿Aceptó rápidamente que hagas la película?
Primero hubo varios encuentros, charlamos mucho, cuando finalmente le propuse hacer la película me dijo “no, ya soy bastante exhibicionista con mi blog, digo todo, escribo todo, no necesito una película”, y después me di cuenta que ya había tenido varios ofrecimientos de llevar su vida a la pantalla y nunca quiso hacerlo. Mi mundo se vino abajo, no me imaginaba no poder hacerla. Lo que me distinguía era que estaba tan desesperada por hacer la película que tal vez Joanna vio la pasión que tenía. Cuando me dijo que no le pedí un minuto para convencerla por qué la tenía que hacer, y ahí Joanna dijo que sí.

¿Cómo lograste tanta intimidad con Joanna y su familia?
En esta película era todo al revés, siempre es primero idea, después financiamiento y luego equipo, acá estaba la idea, pero desde ella al rodaje sólo pasaron dos días, en un primer momento para poder entablar el vínculo decidí que le revelaría detalles de mi vida, creo que para recibir tenés que dar, por eso también pasé mucho tiempo con ella en el sanatorio, pero sin cámara. Sentí que éramos muy parecidas y por eso la relación se dio muy rápido, compartimos el mismo sentido del humor y percibíamos las cosas de la misma manera. En un principio, el niño estaba retraído, sentía que era un juego, y después invitaba a sus amigos para decirles que estaba la televisión. Al principio, también, miraba a cámara todo el tiempo, mi idea era ser invisible con la cámara, pero él miraba, y no sabía qué más decirle para que no mirara, no ayudaba decirle, entonces un día sentí cómo tenía que lograrlo, y le dije “a partir de ahora mirá directamente a cámara” y desde ese momento no miró más.

¿Qué sabías que no ibas a mostrar del proceso de la enfermedad de Joanna?
Tuve mucho material del sanatorio, y una escena que supuestamente contenía las últimas palabras de Joanna a su marido e hijo, pero decidí no incluirlas. Desde un principio sabía que mi película no iba a ser sobre la muerte, el proceso de morir, cáncer, sanatorio, porque era lo obvio, sino sobre la vida y la relación de Joanna con su hijo desde el momento que se iba a morir.

Al final Joanna le enseña a su hijo a andar en bicicleta ¿por qué la elegiste para cerrar la película?
Hubo muchas versiones y muchos finales, cuando edité sola se me ocurrió, el final en realidad era algo que estaba en el medio del rodaje, mostrar al niño yendo solo hacia el bosque era simbólico de lo que Joanna logró con él.

¿Qué fue lo más difícil de rodar del proceso de deterioro y enfermedad de la protagonista?
La escena en la que habla con su hijo sobre su muerte, era algo muy íntimo, por eso decidí registrarla desde lejos.

Parece que uno espiara ese momento con la decisión de alejarte del lugar…
Estábamos fuera y la familia no se dio cuenta que estábamos allí de hecho el marido salió y se sorprendió que estábamos allí.

¿Joanna vio la película?
Sí, no la final, pero vio las anteriores, le encantó y agradeció que era tal cual le había prometido, no sobre la enfermedad sino sobre la vida y su relación con el hijo.

¿Cómo viviste la nominación a los premios Oscar?
La película logró como 30 premios, y me avisaron de la posibilidad de nominación cuando estaba en la shortlist para los premios. No lo esperaba, hice la película de manera muy humilde, con poco dinero, pero tuve un equipo increíble con el director de fotografía de Lukasz Zal de Ida (2013) y la música de Jan A. P. Kaczmarek un experto que trabaja frecuentemente en Hollywood, quienes aceptaron participar porque creí en la película tan fuertemente.

Joanna y Yo se verá el domingo 7 de octubre en el BAP 2018 (ESPACIO INCAA– CINE COSMOS UBA. Av. Corrientes 2046)

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