Emiliano Basile
28/09/2018 16:19

El periodista y crítico de cine del diario Página 12 y docente en TEA, Ezequiel Boetti, acaba de publicar el libro Nueva Comedia Americana que forma parte de la colección “Cine Pop” que edita Paidós. En él, recorre este fenómeno iniciado a fines de los noventa y principios del 2000 sin olvidar nombres de sus principales exponentes. Pero también hace una reflexión sobre la comedia desde sus aspectos biológicos y psíquicos hasta la catarsis liberadora “La corrección política mata a la comedia”, dice apenado sobre el humor en la actualidad.

El reportero: la leyenda de Ron Burgundy

(2004)
5.0

¿Se puede decir que sos un especialista en la nueva comedia americana?
No me considero especialista de nada en la vida (risas). Claro que el hecho de mirar siempre de chico este tipo de películas y seguir el movimiento en vivo y en directo, me ubica en un lugar de conocimiento sobre el tema, que me ayudó a trazar un recorrido del fenómeno en general y poder explicar cómo fue cambiando en los últimos veinte, veinticinco años.

¿A qué se denomina “Nueva Comedia Americana”?
Es una corriente que surge en el cine a principios de los noventa, nutrido puntualmente de distintos comediantes que provienen en su mayoría del Stand Up y de Saturday Night Live. A nivel cine Tonto y retonto (Dumb and Dummer, 1994, Farrelly Brothers) es una película puntual en este asunto. En una nota de 2004 realizada en Estados Unidos se mencionaba por primera vez el término “Nueva Comedia Americana”, y esa nota decretaba la fundación del movimiento con la película El insoportable (The Cable Guy, 1996, Ben Stiller) porque está dirigida por Ben Stiller, protagonizada por Jim Carrey, laburan Owen Wilson y Jack Black, porduce Judd Apatow; es decir, gran parte de los nombres que se irán repitiendo luego en los años confluyen en esa película por primera vez. Es cierto que hay unas cuestiones previas, como por ejemplo The Ben Stiller Show que se emitió entre 1991 y 1992 por FOX, pero en cine empieza a explotar a mediados de los noventa con Tonto y retonto, las primeras películas de Adam Sandler y El insoportable. Claro que ya venía cocinándose en el Stand Up de los ochenta. En TV Jim Carrey trabajaba también en In Living Color que le sirvió como paso previo para llegar a las salas.

Richard Pryor o Eddie Murphy también hicieron Stand Up, ¿se los puede considerar antecedentes?
Si pero ellos están más relacionados al Saturday Night Live de los setenta, con esa cosa más políticamente incorrecta y salvaje que tenía la primera etapa. También derivaba en otro tipo de películas con un humor muy distinto, quizás más familiar.

¿Cuáles son las características que definen al fenómeno?
Corren los límites de un montón de cosas en cuanto a lo que es la comedia. En 1993 la segunda película más vista en Estados Unidos fue Papá por siempre (Mrs. Doubtfire). Era la comedia familiar muy noble en su contenido, muy ATP, cine shampoo. Después llega Tonto y retonto y empieza a cambiar todo. Adam Sandler que es absolutamente infantil, Will Ferrell que se caga en cualquier lógica narrativa y termina siendo casi surrealista, como el caso de El reportero: la leyenda de Ron Burgundy (Anchorman: The Legend of Ron Burgundy, 2004) que desprecia hasta la propia lógica del relato. Ese film es casi una sucesión de sketchs donde el objetivo es hasta qué límite se puede llegar para ser más cómico. Irse al carajo es una constante que está muy presente en toda la nueva comedia americana.

También tenemos las películas de fumones, la pata más política que viene de MTV o de Sacha Baron Cohen, que viene de Inglaterra. Pienso en Borat (2006), en Idiocracy (2006) que también tienen un grado de incorrección política. Hoy todo cambió, con la corrección política y la sensibilidad que hay en Hollywood sería impensado filmar una película como Borat.

¿Qué pasa con las mujeres?
Del lado femenino hay una camada pero que funciona más dentro de Estados Unidos que a nivel internacional. A Mi ex es una espía (The Spy Who Dumped Me, 2018) acá le fue muy mal. En cambio a Cuando ellas quieren (The Book Club, 2018) le fue muy bien superando los 100 mil espectadores, pero no es para un público adolescente. La versión femenina de nueva comedia americana comienza más tarde que la realizada por hombres, y el nombre fundador es el de Tina Fey, que es la primera guionista en jefe de Saturday Night Live en 1999, y en cine hace Chicas pesadas (Mean Girls) recién en el 2004. La película que termina de visibilizar está corriente, justamente por nuclear a las máximas exponentes, es Damas en guerra (Bridesmaids) de 2011.

¿Cómo se estructura un libro con toda esta información?
Es un kilombo (risas). Para mí la primera forma de contar cualquier cosa es cronológicamente. Es una regla del periodismo. Después fue buscar ejes. El gran eje es Judd Apatow porque es el que produce a todos. Es el padrino y está sobrevolando alrededor de casi todas las películas. Después fue pensar hitos, cambios drásticos en la corriente. El libro está dividido en tres partes: los noventa, los dos mil y la actualidad. La idea era pensarlo como una gran bola de nieve que va sumando películas que dialogan con las anteriores y así sucesivamente. Todo este juego es el que quise hacer con el libro.

¿Está en decadencia la nueva comedia americana?
La comedia en general está en retroceso, incluso los momentos de gloria de los grandes comediantes, Jim Carrey, Adam Sandler, Ben Stiller, ya pasó. Habrá que ver qué pasa con las nuevas generaciones, Jonah Hill, Zac Efron, pero me parece que no están completamente abocados al cine. Quizás hoy lo más transgresor a nivel comedia pase por algún Stand Up, o alguna serie.

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