Matías E. González
21/09/2018 17:22

El bullying es una problemática social, vigente en la actualidad, que consiste en una forma de maltrato físico, verbal o social, normalmente intencionado, que se da en el marco de la escuela, por parte de un estudiante (o grupo de estudiantes) hacia otro, generalmente más débil, al que se convierte en su víctima habitual. En la película dirigida por Juan José Jusid, Viaje inesperado (2017), ese fenómeno es el que padece Andrés, el personaje interpretado por Tomás Wicz, que reacciona de manera descontrolada ante lo ocurrido. EscribiendoCine conversó con el actor sobre su protagónico en el film, su adolescencia y su camino artístico.

Viaje inesperado

(2018)
4.0

LA CRUDA REALIDAD

El film ahonda en el complejo mundo de los adolescentes y la problemática del bullying. Andrés (Tomás Wicz) es hijo de Pablo (Pablo Rago) y Ana (Cecilia Dopazo),que un día, ante el constante acoso padecido en la escuela por parte de sus compañeros, estalla en una situación violenta y así su entorno familiar colapsa. Ana decide entregarle la potestad a Pablo para que éste regrese al país, luego de un largo tiempo ausente, y ayude a Andrés a volver a ser quien era.

El primer encuentro de Tomás con el director Juan José Jusid no fue en Viaje inesperado, sino en la serie Historias de diván (2013), también a cargo del realizador y basada en el libro del psicoanalista y escritor Gabriel Rolón. En uno de los capítulos, el protagonista fue Wicz, que fue convocado sin instancia de casting pero debió afrontar un papel dramático que le requería gran concentración y riesgo. Ese mismo año, Jusid le presentó el proyecto de la película al joven, pero pasaron seis años hasta que se pudo concretar el rodaje de la misma. Para el largometraje, Tomás tuvo que superar alrededor de tres etapas de audición hasta que fue seleccionado para integrar el reparto.

“Cuando me llegó el guion me atrapó porque abría una temática muy interesante, adolescente pero también de vínculos, en la que no se trataba de romantizar la adolescencia, sino de mostrar el costado más duro. A su vez, me gustó que se planteaba como una realidad que sucede y con la que hay que tener cuidado”, contó el actor.

Por otra parte, Viaje inesperado marca el debut de Wicz en un personaje protagónico: “Me pareció un sueño y un desafío protagonizar una película. Eran muchas escenas las que tenía, así que me preparé para trabajar un arco de emotividad en el personaje. Proyecté mucho poder hacer la película y se me dio; di lo mejor”.

VIAJE INTROSPECTIVO

En el largometraje, ante la reacción violenta de Andrés, su padre regresa a Argentina para emprender un viaje juntos a Bolívar y así poder reconstruir el vínculo perdido entre ellos, como así también, poder encontrar la manera de reencontrarse consigo mismos.

Para la construcción de su personaje, Tomás se aferró mucho al guion, en el que halló contención y una guía para encarar las diferentes situaciones en el rodaje. Una gran ayuda se la brindó su cercanía con la edad de Andrés, ya que, tenía que interpretar a un joven de 16 años, cuando él tenía 19, entonces, sentía reciente ese momento de su vida, al cual definió como “crucial”.

“Pasás de ser un niño a convertirte en un adulto, se rompe el cuento de hadas y ves un poco más la realidad. Además, arranca un momento de autoconocimiento y de entenderse a uno mismo en el mundo. Fue un poco revivir eso”, expresó el actor. “Tenía claro qué sentimientos me habían pasado por mi cuerpo en ese momento de mi vida, así que fue como agarrarlos y traspasarlos a lo que el guion contaba”, agregó.

Respecto a su propia experiencia como adolescente, Wicz describió al período como intenso y, a su vez, de mayor crecimiento. Un punto en común que encontró con su personaje fue cierta confrontación con sus padres. “En la adolescencia uno sale al mundo y eso puede generar un choque fuerte con tus papás, por cómo ellos piensan al mundo y cómo vos empezás a pensarlo. De todos modos, después del choque, viene la reconstrucción y el encare del vinculo de una forma más adulta, porque te endendés mejor y te ponés más a la par de tus padres”, consideró.

La contención es un pilar muy importante durante esa etapa de la vida, por eso, el actor contó con la compañía de sus amigos, además del afecto paterno y materno. En el grupo de pares del actor no existían los prejuicios, por lo tanto, todos podían mostrarse tal cual eran sin temor al qué dirán. “La fortaleza de ese momento de mi vida fue poder llegar al día en que dije '¡Se quién soy y no tengo miedo de mostrarme y ser libre tal cual soy!'”, recordó.

Todo proyecto deja huellas en la vida del artista y Viaje inesperado no fue la excepción, ya que marcó el camino artístico de Tomás. “Me dio mucho aprendizaje porque tuve que vivir la experiencia de un rodaje intenso, todos los días, muchas horas, escenas difíciles, pero, en todo eso encontré mucha contención. Funcioné como una especie de esponja y traté de absorber todo lo que pude de lo que me rodeaba. La película me ayudó a rever mi adolescencia y entenderme más a mí mismo”, confesó.

UNA TEMÁTICA PARA REFLEXIONAR

Si bien desde hace unos años las escuelas ponen mayor énfasis en el abordaje del acoso escolar en las aulas, con la finalidad de evitar que siga potenciándose, los hechos siguen ocurriendo en la actualidad. Como el arte funciona como un canal para vehiculizar problemáticas sociales, Viaje inesperado buscó contribuir a la reflexión sobre las crueles situaciones que padecen muchos adolescentes.

En el caso del actor, no fue víctima ni victimario de bullying, sin embargo, en la cadena del fenómeno hay un tercer eslabón en el que se sintió parte: la persona que ve situaciones de acoso escolar y no las frena. El contexto en el que el concepto empezó a abordarse con mayor profundidad, se dio mientras Wicz estaba en la secundaria.

“Pude hacer un proceso de aprendizaje con respecto a eso. Mi colegio era súper abierto, con profesores y un curso piola, pero obviamente son muchos adolescentes y alguna situación de bullying se daba. Como curso, pudimos abrir esos temas y recapacitar, por eso, hacia el final del ciclo esos temas se habían solucionado y todos habíamos comprendido”, describió el actor y, luego, añadió: “Entiendo también que fue un caso muy particular, es un tema muy fuerte que sucede un montón y hay que seguir trabajándolo. Más que nada porque la adolescencia es un momento re vulnerable y, a veces, cuando recibís agresión o atentado a tu persona, puede dejarte marcas fuertes debido a que es el momento donde se está desarrollando tu personalidad”.

COMPROMISO GRUPAL

Además de Tomás y su interpretación de Andrés, el largometraje cuenta con las actuaciones de Pablo Rago, en el rol de su padre, Cecilia Dopazo, como su madre, Valentina Etchegoyen, en el papel de una joven que vive una cercana relación con él durante su estadía en Bolívar y otros actores como Oliver Kolker y Mario Alarcón.

Sobre la experiencia de actuar bajo las órdenes de Juan José Jusid, Wicz elogió: “Lo aplaudo por haber elegido esta temática, y por abrirnos la posibilidad para opinar, ya que se prestó mucho a escucharnos a nosotros como adolescentes”.

Si bien con Cecilia no compartió muchas escenas, destacó a los momentos vividos como “súper lindos” y, en el caso de Pablo, tuvo su encuentro inicial con el actor en el rodaje de Viaje inesperado, no obstante, se unieron para encarar con compromiso cada una de las jornadas. “Más allá de la película, conectamos un montón desde nuestras vidas reales, de hecho, el viaje a Brasil fue el momento más especial en el que se afianzó más nuestro vínculo”.

En cuanto a Valentina Etchegoyen, el largometraje marca su debut actoral en la pantalla grande. “Con Valen nos hicimos súper amigos. Nos conectamos mucho en lo que fue el rodaje, aunque después de la película nos hicimos aún más unidos, fue hermoso”, valoró el actor.

EL CAMINO DEL ARTE

Fuera del ámbito audiovisual, Tomás Wicz lleva varios proyectos recorridos en el escenario, abocados en especial a la comedia musical. Formó parte de Los Nixis y el bosque perdido, Insomnio recargado, Falsettos y el exitoso espectáculo Mamá está más chiquita. Respecto a la última puesta escénica, explicó: “Es una buena combinación entre teatro musical y actuación. Es un proyecto que pude tomármelo como un desafío actoral más allá de lo musical y siento que encontré mi lugar en la obra”.

{Tomás nació en cuna de artistas, ya que es el hijo del escritor y guionista Jorge Maestro y de la actriz Alejandra Rubio, quienes lo acompañaron en sus primeros pasos artísticos. “Estoy muy agradecido de haber nacido hijo de artistas porque siempre llevo conmigo una frase que me decían desde muy chiquito: 'Vos hacé de tu vida lo que quieras que siempre vamos a estar para vos'. Tomé eso para hacer mi camino y desde chico respiré el ambiente artístico: recorrí teatros, los veía laburar y pasar por momentos difíciles y exitosos. Tomé mucha conciencia de lo que era la profesión, con sus momentos luminosos y duros, por eso la elegí y es lo que más amo hacer”, reflexionó.

De cara a su futuro artístico, Wicz continuará en teatro con Mamá está más chiquita, que se repondrá en escena desde el 3 de octubre, los miércoles a las 20.30, en el Galpón de Guevara y, en cine, espera el estreno de otro film que lo tiene protagonista, dirigido por Mateo Bendesky.

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