Emiliano Basile
15/09/2018 14:09

Pablo Zubizarreta acaba de estrenar tras siete años de trabajo No viajaré escondida (2018), un riguroso documental sobre la vida y obra de un personaje ninguneada por la historia oficial: Blanca Luz Brum. Tan reconocida como defenestrada por quiénes tuvieron contacto con ella, tiene aquí su reconocimiento e importancia gracias a este exhaustivo documental que explora todas sus facetas y versiones. En diálogo exclusivo con EscribiendoCine afirma "La historia de Blanca Luz no está contada. eso me obligaba a contar el cuento".

No viajaré escondida

(2018)

¿Cómo llegás a este personaje tan particular y rico a la vez?
Blanca luz es un personaje desconocido para el público en general, y eso que tuvo un recorrido vital por toda Latinoamérica, tanto en el campo político, como en el cultural y en el intelectual. El personaje nos traspasa un poco a todos. Por eso la historia parece de cuento, son capítulos que se abren y abren. Además está el mito que se fomentó entre los que la conocían. Había muchísimos matices que no se sabía si eran reales o mentira, todas habladurías que no estaban contrastadas con documentos o material fehaciente.

Una mujer olvidada por la historia oficial
La historia de Blanca Luz no está contada. eso me obligaba a contar el cuento. Distinto si uno hace un trabajo sobre alguien que ya tiene 4 o 5 biografías, entonces sí ameritaba hacer “mi visión de”, o una parte de la vida de Blanca Luz. Pero al no haber una historia lineal estaba obligado a contar la multiplicidad de visiones sobre la vida de ella. Esa riqueza fue también la gran dificultad para hacer la película. El enorme desafío era establecer el eje y elegir desde qué punto se miraba esa vida. Al haber tantas historias en su vida, hacía que uno tenga que equilibrar muy bien todo para que el relato avance. Fue muy difícil, casi un año de montaje con Fernando Vega, para acoplar ladrillo por ladrillo que iba construyendo y recopilando por todo el mundo, porque estuvo en Latinoamérica pero también en Francia e Inglaterra. Fue tratar de llegar a todo lo que estuviera a mi alcance hasta que, en un momento, tuve que hacer un corte porque seguían apareciendo cosas y hubiera sido un trabajo interminable.

¿Por eso el título “No viajaré escondida”?
Primero el titulo “No viajare escondida” es un juego de palabras de una poesía testamento que ella le escribe a su hija que dice “a través de tu sangre yo viajaré escondida”. Me gustaba porque mostraba el carácter de viajera de ella, el viaje de la vida y el viaje ideológico, pero también su afán de no pasar desapercibida en la historia. A pesar de estar en los momentos mas importantes de Latinoamérica, estuvo con Jose Carlos Mariátegui en Peru en un momento de gestación intelectual impresionante, representado en la revista Amauta en la que publicaba Jorge Luis Borges por ejemplo, donde ella escribió poesía en 16 de los 32 números a los 24 años. Estuvo con Siqueiros en México, fue secretaria de prensa de dos presidentes latinoamericanos, de Perón en Argentina y de Ríos en Chile, a quienes ayudó a llegar a la presidencia. Y sin embargo ella no figura.

A su vez parte del documental está ficcionalizado sobre su propia biografía.
La primera en escribir la biografía de Blanca Luz fue Blanca Luz. Quizás por eso nadie escribió su biografía luego, la historia fue escrita por hombres y ella fue una mujer que estuvo con muchos hombres por eso, y como se dice al comienzo de la película, se la tildó como “el colchón de América”. Una mujer que no valía. Ella escribe su propia biografía y la reescribe hasta sus últimos días. La reescribe desde su propio punto de vista en diferentes momentos, una biografía que va mutando y habla de sí misma. Por eso en ese relato autobiográfico que estructura la película, me gustaba mostrarla a ella elaborando sus pensamientos y amoldarlos a sus experiencias. Era tratar de meterse en la cabeza y los recuerdos de Blanca Luz y recorrer junto a ella su vida. Por eso en esos fragmentos hay una búsqueda estética y formal.

¿Cómo aparece Mercedes Morán como narradora de ese relato?
La voz en off de la película la hizo mi mujer Lucila Falcone y quedó muy bien, pero yo siempre traté de buscar quién podía representarla hasta que apareció Mercedes Morán y no lo dudé. Era ella. Sumó muchísimo y tiene ese nivel de sutileza que requiere una voz narradora en una película. Al final de la película hay un hallazgo, encontramos en el container de su nieta en Chile, un cassette con la voz real de Blanca Luz. La dejamos para el final del relato.

También aparece tu voz en el inicio de la película
No era mi idea ponerme pero era importante contraponer el desde dónde se contaba la historia. La conversación telefónica que tuve con esta crítica de arte mexicana, Raquel Tibol, era tan potente y fuerte justamente porque la defenestra, como figura y como persona. Ella me dice “no vale nada”, “no pierdas el tiempo haciendo una película sobre ese personaje”. Era el punto desde donde empezar a narrar y al que a mí me interesaba contrastar.

Su vida está llena de momentos trágicos, incluso después de muerta con ese tsunami en se lleva sus recuerdos, sin embargo la película no tiene un tono trágico
Su vida está llena de condimentos melodramáticos e incluso su biografía se regodeaba de estos episodios. Uno la lee y se encuentra con un texto muy sobrecargado y barroco. Yo tenia que nivelar eso para evitar caer en el melodrama. Fue muy complejo estructurarla porque hubiera exagerado la película y corría el riesgo de quedar demasiada sobrecargada y desbarrancar. Pero también evitar ese tono era la manera de mostrar el optimismo vital de ella. Desde el bronce, el mito, la película hace un recorrido hasta una Blanca Luz mas palpable, mas humana. Nos acercarnos a la mujer detrás. Un recorrido desde el bronce hasta su humanidad.

¿Se puede decir que la película es un homenaje a la mujer?
Uno no sabe porqué hace las películas. Yo creo que es un homenaje a muchas mujeres independientes que se abrieron paso en la vida, a los golpes, como pudieron, en un mundo adverso. Blanca Luz no se declaraba feminista pero ella le abrió camino a esas mujeres que están hoy en la plaza reclamando sus derechos. Finalizar el documental con su nieta que se fue de muy joven a trabajar a Inglaterra, viniendo de una familia muy conservadora, era una manera de mostrar su legado.

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