Rolando Gallego
22/08/2018 11:20

La nueva producción cinematográfica de Pablo César, Pensando en él (2017), es un ambicioso cruce de tiempos que tiene al filósofo y poeta indio Rabindranath Tagore como protagonista en su legado y en su cruce con Victoria Ocampo en Argentina. Tagore (Victor Banerjee) entabla un vínculo estrecho con Victoria Ocampo (Eleonora Wexler) y a partir de éste la película dispara ideas sobre su manera de ver el mundo, el choque entre oriente y occidente y el particular vínculo que mantuvieron ambos . Rodada en 35 milímetros y filmada en escenarios naturales de India, llega a las salas y EscribiendoCine dialogó en exclusiva con César para conocer detalles del proyecto.

Pensando en él

(2018)

Llega el momento de mostrar la película ¿cómo lo vivís?
Estoy contento, es el momento de mostrar al público lo que uno hace. Esto tiene tres etapas, soñar, materializarlo y después mostrarlo, y esta es una de las etapas más difíciles para el cine independiente

¿Cómo surge la idea de hacer esta película?
Esta película nació hace 10 años, el por entonces embajador de India R. Viswanathan me convocó para que haga una película que una Argentina e India. En 1994 fui convocado para presentar allá Fuego gris (1993), la película que hice con música de Luis Alberto Spinetta y en una cena con Michelangelo Antonioni y Fernando "Pino" Solanas, Antonioni me dijo porque no hacía una película ahí, y la hice a los dos años Unicornio, el jardín de las frutas (1996), y luego hice esta. Desde 2008 comencé a investigar, sabía que Tagore había estado en Argentina, lo había leído, y con el guionista, Jerónimo Toubes, empezamos a trabajar en cómo poder hacer una historia ficcionada que pueda traer a Tagore hoy y ahora, ahí surge la idea de hacer dos historias paralelas, una del presenta y otra del pasado.

¿Fue complicado el casting?
La pareja se terminó de armar después de encontrar a una figura que interpretara a Tagore, tenía a Eleonora Wexler en la cabeza, pero había una cuestión anatómica, porque el actor que interpreta a Tabor no es alto, y Eleonora tampoco, teníamos que encontrar a una actriz que facilitara el trabajo. Cuando se confirmó el actor en India, que fui dos veces, ahí le propuse a Eleonora el rol, nos conocemos desde Fuego gris.

¿Te parece que estrenarla en este momento con la lucha por la igualdad de género a pleno ayudará a convocar espectadores?
Hay una coyuntura con este momento y de Victoria Ocampo me interesaba su independencia, fuerte, una mujer independentista en la lucha por sus cuestiones, cuando Tagore la invita a ir a India ella rechaza eso para seguir adelante con sus proyectos, con su revista. En la película hay una escena que le gritan “andá a lavar los platos machona” es real, está en sus memorias es un hecho real, ella fue una de las primeras mujeres que salió a manejar autos, no era una mujer sumisa, para Victoria fue una ruptura todo, más en ese momento, no estaba feliz en su matrimonio, salió del cascarón, en Europa se vivía otra realidad en estos conservadurismos. Creo que si bien en la película están los cuatro roles bien diferenciados, la figura es ella.

¿Qué fue lo más complicado de rodar?
Todo, en la etapa de escritura del guion teníamos que tener en cuenta que Tagore en India es como Ghandi, teníamos que cuidar mucho todo, no generar ni la más mínima ofensa, nos basamos en todo lo escrito por ellos, documentado.

¿Tuvieron acceso al material antes del rodaje?
El coproductor tuvo que presentar un dossier ante el Ministerio de Cultura que allá es el Ministry of information and broadcasting, y luego tuvimos que tener las autorización de Shanti Niketan, donde rodamos la historia de Félix (Héctor Bordoni) y algunas de Tagore.

La demora en el proyecto tuvo que ver con cada ida y venida para conseguir autorizaciones?
Sí, pero otro tiempo de demora fue para conseguir el productor, porque si bien India es el productor más grande de cine del mundo, están acostumbrados a hacer cosas relacionadas con música y danza. Un productor hasta se enojó porque quería filmar en 35 milímetros, diciendo que era obsoleto.

¿Cómo traducís, una vez empezado el rodaje, en imágenes icónicas las ideas?
Pensé la película como planos secuencias, son 67 escenas, y lo más difícil era ver cómo pegarlas, porque una vez que cortas la secuencia ya fue. Hubo que imaginar cómo pegar también imágenes en color con las de blanco y negro, las secuencias las imagino, tal vez un día o dos antes de rodar, hago los storyboards, me gusta dibujar, estudié historieta por correo en la época de la dictadura, y así me enganché con el arte. Siempre hago los story de todas mis películas.

¿Te sentís un luchador que resiste dentro del panorama del cine argentino actual?
Esta pregunta la tengo que pensar, porque a mí me desanima mucho la instancia de la exhibición, porque la película no se hace en 24 horas, nos llevó mucho tiempo y dinero, esta película no se hizo sólo con el subsidio del INCAA o el apoyo de los coproductores, tuvimos que poner mucha plata, porque el botón que ves en la ropa de época no es un detalle menor. Es desanimante esperar al lunes antes del estreno para ver en qué sala vas, porque siempre hay argumentos para decirte vos cine independiente no vas. Orillas (2000) la subieron a Youtube, tiene 2 millones de visitas, hay comentarios positivos y negativos, pero es una realidad, hay interés en ver cine nacional, pero si en cuatro días te piden una cantidad de espectadores es complicado.

¿Pensás que las plataformas son posibilidades de exhibir?
Sí, de hecho el productor está negociando ir a Netflix con otras películas mías, y si no, mientras siga la posibilidad del fomento al cine en Argentina, y que no se achiquen los derechos, y pueda conseguir apoyo exterior, seguiré filmando. Uno quiere mostrar la película, yo la hice para que el fotograma se amplíe no pierda calidad, para que el color de piel sea el Eastman Kodak, y no otro, en digital se pierde eso, acá no, porque es negativo de cámara, y durará por lo menos 120 años. Hace poco encontraron debajo de la estatua de Colón dos rollos de 35 milímetros que los enviaron a limpiar y estaban impecables. Yo quiero saber cómo vamos a hacer con los soportes digitales que se caen al piso y no tenés nada.

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