Rolando Gallego
26/07/2018 00:13

Recientemente premiada en la celebración por los 60 años de la DAC, y a punto de embarcarse en varios proyectos en el exterior, la directora Lucía Puenzo (Wakolda, El Niño Pez) analiza el duro momento del cine argentino. Mientras fuentes oficiales hablan de récord de rodajes, el cese de otorgamiento de subsidios a la industria, a la par que se toca a la cultura como un commodity más, organizaciones y asociaciones cinematográficas advierten sobre la falta de trabajo. En diálogo exclusivo con EscribiendoCine Puenzo dispara “lo que antes se filmaba en siete semanas ahora en tres”.

Wakolda

(2013)

¿Cómo te sentís al recibir el premio en este momento complicado de la industria y el cine argentino?
Con mucho agradecimiento y sorpresa, porque tengo 40 años y cuando llegan estos premios entendés que estás en otro momento de la vida, es un gran agradecimiento, además formo parte de la Asociación de Directores de Cine PCI, otro movimiento y es muy bueno que DAC premie miembros de otras entidades, es un gran gesto, porque la unidad es importante, las entidades de cine tienen que trabajar juntas, tienen que dar pelea juntas, sacando cualquier diferencia de lado, es un momento muy delicado, no recuerdo otro momento del cine con tal grado de parálisis, con Pymes en estado terminal, con técnicos, actores y directores preguntándonos cómo seguir.

El discurso oficial habla de récord de rodajes…
Dicen que todo está bien, pero realmente, con el trabajo de estadísticas muy fino que estamos haciendo las comisiones directivas de todas las asociaciones, todos sabemos que no es así, que los Comités tienen que funcionar, que hay que actualizar el costo medio, que hay que abrir convocatorias y que el INCAA tiene los recursos y por obligación y por Ley tiene que reactivar el sector. Esto es algo que quiero decir hoy, porque más allá de que esto sea una fiesta, con todo el respeto del mundo traigo malas noticias a una celebración, pero la verdad es que estamos en una situación muy crítica, y hay que traerlo a la mesa y en ese sentido trabajar juntos, hoy no importa cualquier diferencia que puedan tener las asociaciones, hay que estar todos alineados y dar pelea juntos, porque si no se llevan puesto todo.

Dentro de este panorama, ¿cómo viene tu año de trabajo?
Viene fabuloso, pero todo de trabajo afuera, que no es una buena noticia, vengo de tener una hija, hace un año y medio, en el verano me fui a hacer una serie de Netflix a Colombia, ahora estoy trabajando para Chile, me voy ahí a hacer una serie de los Larraín, estoy escribiendo para Univisión Story House una serie para Estados Unidos, otra para Italia, vuelvo, todo el trabajo que tengo es para afuera del país, no es buena noticia, puedo celebrarlo personalmente, feliz de tener trabajo, pero sé, por ejemplo, que acabo de meter mi próxima película en el INCAA y va a estar parado un año hasta que la vea un comité, y no puede estar pasando. Mi hermano con su ópera prima la metió en septiembre del año pasado y recién ahora está en comité, y era un proyecto que estaba todo en orden. Esto hay que decirlo y también analizar los proyectos que se están filmando, de cuándo son, de qué plan de fomento son.

¿Los estrenos de este año son de gestiones anteriores?
Son viejos, de años pasados, y además aclarar que todas las películas que se están filmando son de tres o cuatro semanas, están golpeando al cine por otros lados. Puede ser un número más, una película más pero no es la misma película, lo que antes se filmaba en siete semanas ahora en tres.

¿Crees que esto además resiente la diversidad de las propuestas?
En todo sentido, y no es casual que hoy pueda a salir a filmar el que se pueda autofinanciar, venimos de producir la ópera prima de mi hermano, Los últimos (2017), muy chiquita, con cincuenta por ciento de financiamiento privado, y los intereses son casi lo mismo que el resto de la película, es una locura, lo hicimos porque era la película de alguien de la familia, y lo queríamos apoyar, pero realmente cosas así no hay que filmarlas, no hay que lanzarse a la aventura porque te quiebra, que es lo que le está pasando a todo el mundo, si sos una Pyme y no tenes detrás un grupo económico, no podés salir a filmar en estas condiciones. Yo soy muy afortunada porque para mi próxima película tengo a bordo a los mismos franceses, a los mismos españoles, pero la verdad que no me quedo con eso.

No sos de mirarte el ombligo…
Me parece muy triste lo que está pasando, y no tenemos del otro lado una gestión o un gobierno que diga “sí muchachos, estamos vaciando el INCAA” en realidad dice que está todo bien.

Muchos equiparan este momento al de la lucha para que la Ley de Cine finalmente se promulgara…
Pero es más complejo, porque ellos sabían y tenían claro quiénes eran los que se oponían a la Ley, y en todo caso eran antagonistas más claros, decían por qué no querían la Ley de Cine, cuando echan atrás una Ley de Convergencia porque se dan cuenta que no va a salir y hacen una Ley corta que dicen que no atañe a los intereses, cuando todos sabemos que sí, quién está detrás de ese monopolio, suman a Telefónica, pero sabemos ya qué contenidos van a impulsar, ya sabemos cómo nos va a golpear, la Ley Corta es la Ley de Convergencia, y la pelea no es transparente, te reciben en reuniones, te sonríen y después aprueban porque tienen todo cocinado, entendemos cuáles son los términos de la pelea y por eso desde esa pelea tenemos que luchar todos juntos para seguir filmando.

El panorama está complicado, para los que recién empiezan ¿qué consejo les daría?
Nunca hay que frenar, mi actitud es esa, tengo alumnos y gente joven en mis equipos y digo “derrotados jamás”, vamos a seguir haciendo cine de la manera que sea, hay que ponerse creativos, y por suerte se puede filmar con tecnología y cámaras más baratas, más livianas, hay que ponerse creativos y buscar por otros lados y también entender el momento, yo no miro para otro lado con las series y plataformas, hay que aceptar que las cosas están cambiando, puede haber cosas interesantes, hay que proponerse seguir haciendo cine, porque si no la tendencia es a ya no hacer más cine, y hay que marcarlo en tu tiempo que vas a hacer cine, lo que sea que te propongan, por eso tenés que saber qué querés hacer, y los que están arrancando, ponerse creativos y darle para adelante, no hay que dejar de hacer cine, hubo otros tiempos difíciles,

Comentarios