Camila Molteni
12/07/2018 14:16

La edición número 15 del Encuentro Internacional de Cortometrajes Oberá en Cortos: Por la Identidad y la Diversidad Cultural comenzó con la proyección de la película Los vagos (2017), del realizador misionero Gustavo Biazzi. El film cuenta la historia de Ernesto, un chico oriundo de Posadas que vive en Buenos Aires. Él y su novia regresan a Misiones para luego irse de vacaciones juntos a Brasil, pero él se reencuentra con sus amigos de la infancia y se encarga de destruir la relación que tenía con Paula. El director decidió mostrar cómo este grupo de chicos denigra a las mujeres en fiestas, supermercados, estaciones de servicio, sólo con el fin de llevarse a alguna a casa después de salida. Durante la proyección se escucharon risas cómplices de muchos varones en la sala, mientras que de parte de las mujeres sólo se percibió indignación.

Los vagos

(2017)

Antes de la presentación en la apertura del festival dijiste que estabas muy contento de presentarla en Oberá porque estaban presentes tus amigos, que habían sido parte de la génesis. ¿La película es autobiográfica?
No sé si llamarla autobiográfica pero es un punto de referencia. Partí de distintos momentos que viví yo con amigos, pero que también es algo que yo observaba que sucedía en general en esa época en este lugar, no es un caso particular.

Elegiste situar a Los vagos en una época en la que no había celulares. ¿Fue una decisión por nostalgia o necesitaban que fuera así para que funcionara la narrativa?
Es una mezcla de las dos cosas. No diría que es una decisión por nostalgia, porque en realidad en esa época ya empezaban a existir. Fue una decisión no incorporarlos a la película no tanto por una idea romántica, sino porque la manera de acercarse entre los jóvenes y de generar ese tipo de vínculo que hay en la película es mucho más posible para mí si no está intervenido por la distracción de los dispositivos electrónicos. Hoy creemos que estamos más comunicados pero yo creo que estamos peor comunicados. Hay una cosa en la falta de interacción con el dispositivo que hace que uno interaccione más con las personas. Yo considero que esa época era mejor, pero todo va evolucionando. En definitiva fue una decisión estética narrativa, no tanto por querer ser exactos con la época.

¿Cómo fue la elección de los protagonistas y cómo fue trabajar con ellos?
El casting fue bastante largo y atípico. La mayoría son actores que no tienen formación actoral, sólo algunos. Tratamos primero de elegir a las personas y cuando empezamos a identificar a los que más nos interesaban, empezamos a juntarnos para construir el vínculo que tienen los personajes en la película. Parte del equipo que hizo el casting y el rodaje son todos amigos. Ellos también potenciaron mucho esa sensación de grupo que en la película funciona bien y que era esencial. El casting de repente era un asado y estábamos todo el dia conversando sin pruebas de actuación. Así estuvimos casi dos años, entonces se generó un vínculo entre los actores y los que hacíamos la película. Fue todo muy orgánico.

¿Cuál fue tu intención al contar esta historia? ¿Te planteaste hacer una crítica al machismo que ejerce el grupo de chicos que mostrás?
No es una crítica porque considero que para hacer una película no hay que tomar una postura. Es un retrato sobre un momento determinado y eso no depende de lo que yo haya decidido. Eso sucedía así y yo traté de registrarlo o de recrearlo con la mayor poética posible. Pero yo no estoy de acuerdo con que la película es machista. Yo creo que las mujeres están bastante bien tratadas en la película. Que las costumbres de la época y de la zona sean unas determinadas yo no considero que eso sea machismo. Los personajes de las mujeres de la película son las más inteligentes, las más vivas, las que salen mejor paradas. Están tratadas con el mismo afecto y con el mismo cuidado y creo que como personajes son más evolucionados que los varones. Sería machista hacer una exacerbación de eso. El personaje pierde a su novia, hay un montón de “críticas” si querés ponerle un nombre, aunque yo no estoy de acuerdo con esa calificación porque no es mi idea criticarlo.

Estaría bueno que digas qué es machismo, porque eso que estás diciendo es subirse a un “ismo” que hay que ver a qué se refiere concretamente. Decirlo así es hacer una generalización sobre una película que yo considero que no es machista, porque si vos analizás los personajes y los comportamientos de los personajes femeninos son los que mejor salen parados.

Sin embargo en el final se los ve al grupo de chicos festejando ese mismo comportamiento que tuvieron a lo largo de toda la película…
¿Qué querés, que los metan presos? ¿Que los maten? Siguen viviendo, la vida sigue. Les pasan cosas. Hay cosas que te pasan en la vida y no por eso te tienen que encerrar o te tienen que matar. ¿Cuál sería un final no machista para vos? ¿Que terminen todos llorando, destruidos? La vida sigue. Se dieron cuenta de algunas cosas, sufrieron, sigue la vida. Entiendo que te puede parecer machista, pero yo no lo considero. El hecho que los personajes puedan tener la esperanza de seguir disfrutando de la vida no me parece machista. Sé que la película puede generar esa idea pero yo no estoy de acuerdo. Si genera esa idea es más un prejuicio que una observación real sobre lo que sucede en la película.

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