Rolando Gallego
14/05/2018 11:37

La adaptación de la saga de libros infantiles de Luis Pescetti Natacha, La Película (2017), dirigida por Fernanda Ribeiz y Eduardo Pinto, y protagonizada por Julieta Cardinali, Joaquín Berthold, Ana María Picchio y un elenco de niños encabezado por Antonia Brill, llega a los cines esperando repetir el suceso editorial que ha vendido alrededor de un millón y medio de ejemplares en Argentina, México y España. La película atrapa la esencia de la historia y conjuga la ingenuidad de la infancia relatada por el autor con el lenguaje audiovisual actual para configurar un producto familiar diferente. “La decisión fue respetar el libro y rescatar ese universo de infancia”, afirman los cineastas en una charla con EscribiendoCine.

Natacha, La Película

(2017)
7.0

Dicen que trabajar con animales y con niños es complicado, ustedes lo hicieron con ambos ¿cómo fue la experiencia?
Fernanda Ribeiz: Yo creo que si te gusta trabajar con niños, trabajar con niños es un placer, tiene que ver con la empatía, la posibilidad de escucharlos y entrar en ese juego de preguntas que arman. Trabajé mucho años como docente, descubrí ahí Natacha, cuando la leían lo hacían con pasión, había mucha risa, en la biblioteca lo elegían y donde lo leían se reían. Un día me llevé el libro y me empecé a reír yo, entendés que hay algo mágico en los diálogos, hay una niña real, derivados de una alumna que tenía Luis y que te hace recordar la infancia y momentos que parecían perdidos.

Eduardo Pinto: Yo en una época trabajé haciendo clips para Chiquititas, miro para atrás y veo que me sumo por la invitación de Fernanda y Nicolás Batlle, pero yo trabajé en una colonia de vacaciones, estudié Ciencias de la Educación, soy bachillerato pedagógico, trabajé para Unicef, y siento que el niño es increíble, tiene frescura, a medida que empezamos a crecer lo perdemos. El niño la tiene, por un lado es difícil pero por otro brillante. Pensé, niños y perro, esto va a ser un quilombo, pero éramos dos, y fue todo mejor.

¿Dividieron tareas?
Fernanda Ribeiz: Sí, yo estuve más con los chicos, en el set, viendo el relato y la mirada con ellos y Eduardo más con la cámara.

Eduardo Pinto: Sí, y la luz, además teníamos seis horas de trabajo por día. Armamos equipo, con gestos nos comunicábamos porque no se podía parar de filmar. El último día pensamos “lo logramos”, porque el rodaje fueron cuatro semanas.

¿Fue intenso? ¿Hubo ensayos?
Fernanda Ribeiz: Sí, las escenas más complejas fueron trabajadas con las chicas, la puesta en escena, las maneras de explorar y acercarse al momento, sabían hacia dónde lograban ciertas cosas, y cuándo no. En el set ya tenían claro hacia dónde íbamos, era recordar y acompañar.

Porque tienen parlamentos muy largos en ocasiones…
Eduardo Pinto: Sí, era complejo, Pescetti, Fernanda los conservó, era otro factor, porque no es una película de niños de acción. Luis estuvo en los ensayos, ellos lo conocieron, así que sumó a la hora al rodaje.

Ribeiz: Además con Antonia Brill, ensayamos las escenas más largas, también con Lola Seglin, para lograr esa amistad ente ellas, es real, después fue darles el material, Antonia leía de un día para otro, pero no el resto, conocía los libros de cuento, pero eso dio cierta frescura.

Natacha tiene un universo atemporal, sin celulares, computadoras, etc. ¿Qué decidieron que iba a haber y qué no?
Fernanda Ribeiz: Parte del origen del libro, es una saga de nueve libros de hace 20 años atrás, adaptamos los dos primeros, no había celular.

Pero podía ser una opción incorporarlos…
Fernanda Ribeiz: La decisión fue respetar el libro y rescatar ese universo de infancia, para mí los chicos viven eso, en el aula no hay celulares, hay papel, rescatamos momentos de la comunicación interesantes.

Eduardo Pinto: Hay papel, no hay computadoras, es la escuela pública.

Y hay papás a la par de las madres compartiendo tareas…
Eduardo Pinto: Sí, es una decisión, cuando haces arte tenés que tomarlas, no hay celulares, no hay tecnología.

Fernanda Ribeiz: Hay una esencia en el universo de Luis, y rescato algo que dice “donde hay niños hay adultos”. Me acuerdo en una escena en la que Antonia no lograba algo y Julieta Cardinali la ayudaba. Hubo algo de acompañar a los niños desde la experiencia con mucha generosidad.

¿Tienen pensado seguir con la saga?
Fernanda Ribeiz: No sabemos, porque Natacha es como Mafalda, no crecen, pero los actores sí, hay que ver, no con cómo le vaya a la película sino en qué situación están los chicos y ver cuán verosímil sería para la pantalla. Estamos expectantes y contentos.

¿Cuándo se dieron cuenta que Antonia Brill era Natacha?
Eduardo Pinto: Fernanda la vio, tuvo la mirada, era su primera película, pero cuando dijo es acá, fue ahí.

Fernanda Ribeiz: Cuando son niños los que actúan no podés esperar que hagan un personaje complejo, sino que algo del niño esté en reflejado en el personaje. Antonia hizo su video y luego la conocimos y tenía algo. Sonreía, cuando lo hacía se iluminaba todo. La ví, en la forma de preguntar estaba ella.

¿Expectativas ante el estreno?
Eduardo Pinto: Que la película sea un punto de encuentro, entre los que conocen a Pescetti, la familia, y los que no.

Fernanda Ribeiz: Amo el cine, las películas, y tengo muchas que ví varias veces, me encantaría que un niño venga y diga “quiero volver a ver Natacha”.

No es un universo tan explorado por el cine nacional…
Fernanda Ribeiz: Es una apuesta. Veo las imágenes y siento que es la esencia de la infancia, que rescata Luis y que nosotros la rescatamos para la pantalla, no sabemos cómo será, pero es la esencia, queda otra posibilidad de infancia que está.

Eduardo Pinto: Es una película independiente para chicos.

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