Emiliano Basile
11/05/2018 16:52

Luis Ortega se encuentra en el 71 Festival de Cannes donde acaba de presentar El Ángel (2018), su film basado en el caso Robledo Puch que participa de la sección Una Cierta Mirada. En diálogo exclusivo con EscribiendoCine nos cuenta “queríamos dejar de lado al Robledo real que está cargado de oscuridad”.

El Ángel

(2018)

Adaptación libre del delincuente Robledo Puch, denominado por la prensa como “El ángel negro” por su cara de niño afeminado, en contra de cualquier estereotipo de criminal, la historia protagonizada por Toto Ferro -hijo de Rafael Ferro- tiene eje en su relación con su cómplice y compinche Ramón (Chino Darín), un compañero de colegio con quién realiza varios atracos. “Después de Historias de un Clan casi decantó en la posibilidad de hacer la película con Rodolfo Palacios, desde una óptica completamente ficcionada. Cuando le acerqué la idea a Sebastian (Ortega) lo conversamos mucho y, en base a cómo presentar esta imagen juvenil, escribí esta película pero sin ninguna limitación, con la misma libertad que me vengo manejando siempre. Si, con toda la producción que se necesita para filmar que en general nunca la había tenido", afirmó el cineasta en una charla con Escribiendocine.

Lo interesante de la película es desde dónde se elige narrar los acontecimientos, y ese lugar no es otro que la propia subjetividad del joven Robledo Puch. “En realidad con Rodolfo en un momento nos olvidamos del Robledo real que está cargado de oscuridad. Nosotros queríamos echar luz sobre una zona oscura que es esa parte descontrolada de la infancia, en la que se buscan los límites, que es muy distinto a hacer el mal. El personaje no cree que está haciendo daño, está llamando la atención porque cree que es todo mentira. La sociedad se le presenta de un modo tan artificial que el descree hasta de la naturaleza. Piensa que están todos actuando entonces nadie se va a morir. La muerte es parte de ese artificio social. Ahí empieza una patología, es el punto más subjetivo de la historia.”

“La historia está contada desde sus ojos, él está queriendo seducir aunque no haya nadie alrededor. Ni siquiera es el prototipo del chico rebelde. Tiene puntos de contacto con Crónica de un niño solo (1964) y con Pixote de Hector Babenco y muchas cosas relacionadas a la inocencia y a los ojos vírgenes antes de atravesar el camino a la desilusión. Es el proceso del entusiasmo, la fe, y las ganas de vivir hasta la llegada de la adultez.”

La película se estrena en Argentina el 9 de agosto y es uno de las películas nacionales más esperadas del año. Pero antes, este film co-producido por Underground, K&S, El Deseo y Telefé, en el que también actúan Peter Lanzani, Daniel Fanego, Cecilia Roth, Luis Gnecco y Mercedes Morán, compite en la sección oficial Una cierta mirada del 71 Festival de Cannes.

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