Matías E. González
16/03/2018 11:37

Las presiones sociales respecto a las relaciones de pareja, las carreras universitarias y tener hijos se presentan con frecuencia en la vida. Muchas mujeres deben lidiar día a día con preguntas como: “¿estás en pareja?”, y si la respuesta es afirmativa aparece la siguiente, “¿cuándo te casas?”, para que posterior al matrimonio, o antes, surja el interrogante de: “¿para cuándo el nene o la nena?” y así sucesivamente, como si no cumplir con alguna de esas acciones sería estar en falta con la sociedad. El cuestionamiento de la realización femenina vinculada a la maternidad es la temática de la película El padre de mis hijos (2018), dirigida por Martín Desalvo y que tiene como protagonista a la actriz Mora Recalde. EscribiendoCine dialogó con la artista sobre su trabajo en el largometraje, la construcción de su personaje y el acoso en el ambiente artístico.

El padre de mis hijos

(2018)

SE BUSCA PADRE

La película se centra en Eva (Mora Recalde), una mujer de alrededor de cuarenta años, a quien su novio (Javier Drolas) dejó de un día para otro sin motivo aparente, lo que la hace retornar a la casa de sus padres (Horacio Fontova, Mirella Pascual). En este contexto, Eva comienza a pensar en la idea de tener un hijo, pero la pregunta es: ¿con quién? Lo que surge como una ligera preocupación se convierte de a poco en una obsesión intensa. Como consecuencia de esto, se desencadena un nuevo interrogante: ¿Realmente quiere ser madre o la presión social de los demás es tan insoportable que terminó asumiendo un deseo que no es el suyo?

El conocimiento de Mora sobre El padre de mis hijos comenzó a través del guion de la película, ya que había sido escrito por sus amigos Alejo Flah y Agustina Gatto. Martín Desalvo, director del film y marido de la protagonista, leyó el libro y quedó encantado con su contenido. “En mi caso, me reía mientras lo leía, que se te escape una carcajada leyendo un guión es una señal de que hay algo que está funcionando. A la página cuatro ya estaba viendo al personaje a través de mi cuerpo”, recordó la actriz.

El largometraje fusiona la comedia con el drama, ya que en las situaciones de mayor tensión siempre hay lugar para la carcajada, como en los momentos de humor también se da espacio a la reflexión. “La historia de esta mina es tragicómica porque la atacan de todos lados con la presión de tener un hijo, que es ridícula y eso lo hace gracioso”.

MATRIMONIO DENTRO Y FUERA DEL SET

El rodaje se desarrolló a lo largo de cuatro semanas e implicó un desafío para la actriz ya que su personaje participaba de todas las escenas, lo que conllevó cambios de looks constantes para presenciar las diferentes situaciones. El rendimiento pleno en todas las tomas fue un reto a superar durante la intensidad de las filmaciones. Más allá del énfasis de las jornadas, Mora destacó el clima agradable de trabajo, el cual compartió con gente a la que considera amiga y querida.

Una gran variedad de personajes acompañan en la historia a Eva: su padre (Horacio Fontova), su madre (Mirella Pascual), su hermana (Paula Carruega), su amiga (Romina Richi), su ex novio (Javier Drolas) y los diferentes pretendientes que aparecen en su camino, personificados por Julián Lucero, Ezequiel Rodríguez, Santiago Magariños, entre otros. “Todos fueron muy profesionales y muy predispuestos al laburo. La verdad que tuve la suerte de estar con actores y actrices con quienes yo tenía ganas de trabajar”

El padre de mis hijos no es el primer proyecto que comparten Martín y Mora, por lo que ser marido y mujer e integrar la misma película no resultó un desafío. De hecho su matrimonio está atravesado por el trabajo, ya que se mezcla constantemente porque hablan del ámbito laboral más allá que la jornada haya terminado.

“Él me ve más a mí que yo a él en realidad. Porque cuando estoy haciendo la escena, estoy viendo al actor, él me está viendo a mí en el monitor. Se debe agotar más que yo”, comentó sonriente la actriz. “Trabajamos un montón con Martín a esta altura de la vida, hicimos de todo, me siento muy cómoda. Me gusta como director y nos entendemos porque hay una relación previa. Yo soy un poco tímida, me cuesta arrancar a actuar con gente que no conozco, eso lo tengo recontra superado con él. Tengo mucho espacio para decir lo que siento, pienso y opino sobre las escenas y él respeta mi opinión. Solemos estar más concentrados en rodaje y peleamos menos que en la vida cotidiana”, agregó.

¡BASTA DE PRESIONES!

Mora Recalde personifica a Eva, una mujer que, presionada por el deseo de sus familiares, amigos, y demás seres queridos, decide ser madre a toda costa, aunque aún no haya encontrado la persona con quien tener su hijo. “La llave para empezar a trabajar sobre mi personaje fue ver que es una mina que no está en contacto con el deseo propio sino con el ajeno. Eva pierde la capacidad de ver su propio deseo porque está observando lo que le pasa a la gente de su alrededor con la vida de ella”.

Dulce, inocente y genuina, son los adjetivos con los que Mora califica a la mujer que encarna en el film El padre de mis hijos. Tras la separación de su novio, Eva brinda su tiempo y simpatía a cada uno de los hombres que aparecen en su vida y con los que comparte citas o circunstancias pasajeras, varias de las cuales nacen en las redes sociales pero no conducen hacia su objetivo principal.

Respecto a las citas amorosas fuera de la ficción, Recalde relató entre risas: “Tuve poco tiempo de soltería entre mi pareja anterior y Martin. Te encontras con cada personaje en la vida, ellos dirán lo mismo de mí. Lo mío fue pre-redes, me llego a separar ahora y estoy perdida, no sé cómo es, no tengo la menor idea. Soy media chapada a la antigua. Una sola cita a ciegas tuve en mi vida y me pareció rarísimo, no sé qué tengo que hacer ni cómo”.

Las presiones asociadas a la maternidad, salvando distancias con su personaje, Mora también debió superarlas. “Me pasó una vez hace muchos años. Me separé de una pareja que tenía y a los dos meses, mis dos hermanos se quedaron embarazados al mismo tiempo. No sé si alguien concretamente me vino a decir algo pero la sensación de que me iban a mirar como de costado, de 'ay ¿ella no? ', fue fuerte. Creo que era personal. Uno empieza a adelantarse a los deseos del otro por todo este mambo social de la maternidad”, expresó la actriz. “Nadie lo hace con mala leche, eso es lo peor de todo. Porque uno podría enojarse, pero no puede porque no hay maldad en eso, está naturalizado y es una mierda que hay que desterrar”.

Las imposiciones también aparecen de manera consciente o inconsciente en lo que refiere a lo académico. Recalde fue quien debió quebrar con el mandato familiar, ya que su padre, madre y hermanos son abogados y ella decidió dedicarse a la actuación. Mora se cambió cinco veces de carrera porque sentía la obligación de hacer el camino universitario, aunque nunca abandonaba los estudios referidos a su verdadera pasión. Hasta que un día le dijo a su padre que se dedicaría a la actuación. “A los 28 años empecé a decir: '¡Soy actriz!' Pude romper con el molde familiar, entiendo que también era una cuestión de miedo, tenía que ver con el miedo a que yo sufriera, que no me fuera bien, que no pudiera vivir de la actuación, que no lo lograra, mucho desconocimiento también porque ellos están en un ámbito re distinto”, explicó.

En cuanto al deseo de ser madre, surgió en la actriz a raíz del cuidado de su sobrina, ya que cuando su hermano quería salir los fines de semana, Mora y Martín quedaban a cargo de la niña. Ambos tuvieron muchas ganas de ser padres y tuvieron dos hijos: un nene y una nena. “Trato de educarlos en el amor, me equivoco, acierto, pero me gusta, es complejo. Hay tantas maternidades como mujeres y creo que todas hacemos lo mejor posible”.

SER MUJER EN LA ACTUALIDAD

La idea de la realización femenina asociada a la maternidad estuvo, y en muchos casos continúa, instalada en la sociedad. A raíz de ciertos debates mediáticos, el tema se puso en agenda y es comentado por la gente en diferentes espacios de reunión, ya sea personal o virtual a través de las redes sociales. La película dirigida por Martín Desalvo hace referencia, desde la comedia y el drama, a las cuestiones que hoy en día están en foco de discusión.

“Ahora salto un poco más, es una reflexión que yo tengo hace mucho tiempo por eso también hicimos esta película. Creo que la mujer no nace para ser madre, tiene que hacer lo que se le cante, no hay ninguna necesidad de satisfacer a nadie más que a una misma. Soy recontra feminista, trabajo para cambiar el mundo, es importante estar presente y activa. Nosotros militamos el feminismo desde Fundación SAGAI. Si yo consigo que una persona después de esta película no le pregunte más a una mina cuándo va a tener un hijo, yo ya estoy hecha”, planteó. “Está bueno que alguien vea que se sufre, que las cosas que vos le decís al otro le pueden calar profundo y hacerlo sentir mal”, añadió.

Las circunstancias de acoso son hostigamientos que las mujeres sufren diariamente en distintos ámbitos. La actriz reconoció haber vivido muchas situaciones de acoso callejero desde muy chica, que las naturalizó largo tiempo hasta que dejó de hacerlo. “Hace cuatro o cinco años que yo me pongo a gritar como una loca. Empiezo a gritarles que crucen la calle porque voy a llamar a la policía. Tomé el coraje, algún día me voy a comer una piña también, pero por ahora es lo que yo puedo hacer”.

Por otra parte, con el correr del tiempo, muchas mujeres del ámbito artístico han tomado coraje y se han animado a denunciar diferentes casos de acoso que sufrieron en sus espacios de trabajo. Mora Recalde confesó haber padecido situaciones de este tipo en el set de una película.

“En ese momento el actor me tocaba entre toma y toma. Hacía mucho frio en exteriores y nos tiraban una frazada. Entre toma y toma aparecía una mano en mi pierna, yo era chica, el actor era un tipo con más trayectoria que yo. Era mi primera película, tuve mucho miedo de decir algo y me la fumé”, declaró la actriz. “Era una cuestión de obediencia, un actor con más trayectoria, yo no era nadie, me tenía que callar y volver a filmar con él el día siguiente. Tengo la esperanza que si hoy le pasa eso a una chica en un set, pegue el grito y sancionen al actor”.

La decisión de Mora respecto a contar lo que le había ocurrido surgió recién el año pasado, cuando en una charla con actrices apareció el interrogante de si alguna vez habían sido acosadas, a lo que todas respondieron inicialmente que no, pero luego se acordaron los hechos. “Como que hay algo que uno lo guarda, lo deja, porque naturaliza ciertas situaciones. En ese momento me molestó, me dolió, pero lo guardé en un rincón y cuando me preguntaron dije que no. Al momento que me di cuenta que lo había escondido, empecé a contarlo y decir: 'Si, a mí me pasó' ”, manifestó.

“Los abusadores tienen carreras exitosas, tienen familia, miles de cosas, o pueden no tenerlo, no importa, el abusador es abusador independientemente de su contexto”, denunció Recalde. “No tienen características particulares, son tipos que están entre nosotros y de hecho están porque hay toda una sociedad que permite ese comportamiento. Me parece que es una oportunidad histórica que de a poco la gente empiece a entender”, concluyó la actriz.

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