Matías E. González
22/01/2018 13:15

Durante el sofocante verano del 2017, Nahuel Viale interpretó al piletero Tavo, encargado de limpiar las piscinas de un country alejado de la ciudad de Buenos Aires. Un año después, con el mismo calor pero en el centro porteño, EscribiendoCine conversó con el actor acerca de la película que lo tiene como protagonista, Barrefondo (2017), dirigida por Jorge Leandro Colás y basada en la novela homónima de Félix Bruzzone. “Tavo es un laburante que metió la pata, que meo fuera del tarro y tuvo que pagar un precio. No sé si sería mi amigo”, sostuvo en exclusiva.

Barrefondo

(2017)

UNA HISTORIA AL LÍMITE

La historia de Barrefondo se centra en Tavo (Nahuel Viale), un piletero de un country del conurbano bonarense, que forma parte silenciosa de un paisaje y de una comunidad que lo mantiene a raya por cuestiones de clase. En ese lugar, queda involucrado en una trama policial, cuando comienza a intercambiar información sobre las casas en las que trabaja con una pandilla de delincuentes liderada por Pejerrey (Sergio Boris)

Barrefondo llega a mi básicamente porque hice un casting muy cerrado, pero casting al fin, y tuve la suerte que me eligieron”, contó Viale. “El personaje de Tavo estaba buenísimo. Uno como actor cree que puede hacer todos los papeles, pero hay personajes que uno sabe que tal vez tiene más herramientas para poder realizarlos”, admitió.

El largometraje marca el debut del director Jorge Leandro Colás a cargo de un film de ficción ya que sus tres películas anteriores fueron documentales: Parador Retiro (2008), Gricel (2012) y Los pibes (2015). Sin embargo, en Barrefondo el cineasta logró un cruce entre la ficción y el documental. “La puesta de cámara que propuso Colás tiene algo de documental, medio intimista, que a mí me gusta como actor porque te da una cercanía mayor al personaje, suele ser más orgánico”.

ENTRE EL BIEN Y EL MAL

En la película, Nahuel da vida a Tavo, quien pasa sus días limpiando las piscinas de lujosas casas pertenecientes a un barrio privado y por diferentes circunstancias ingresa como informante de una banda criminal. “Yo pileta cero. Tuve una preparación del oficio del piletero para estar ahí. ¡Ahora puedo limpiar piletas de verdad!”, destacó entre risas, quien contó con la ayuda del coach pileteril Guillermo Ingrassano, sumada a la la experiencia de Félix Bruzzone, quien además de ser el escritor de la novela en la que se basa la película, es piletero.

“Es un laburo que uno cree que está bueno pero el piletero no se mete a la piscina porque es como que venga alguien a tu cama, la pileta es de otro”, aclaró. “Estuve muchos días con Guillermo que me iba mostrando todo el proceso, cómo se enrolla la manguera rápido porque imaginate que el piletero hace ocho o diez piletas por día. El sol te liquida, tenes que usar gorro, lentes”, añadió.

Para la preparación del personaje, aparte de la práctica en la limpieza de las piscinas, Viale interactuó constantemente con el director, quien le brindó mucha libertad para poder componer a la persona ficticia a la interpreta. También participó de varias jornadas de ensayos con los demás actores y actrices que integran el film, entre ellos: Sergio Boris, María Soldi, Claudio Da Passano, Osqui Guzmán y Adrián Fondari.

“Por lo menos a mí, me va cayendo un poco la ficha del personaje los últimos días de la primer semana de rodaje. Lo tenía ya incorporado y lo terminé de ingresar en sí en el rodaje. Nos entendimos bastante bien con Leandro. Él es una persona amable y benévola con respecto a los actores y creo que hubo una sintonía que funcionó”, resaltó el actor.

“Yo soy todo lo contrario a Tavo”, sintetizó Nahuel en cuanto a algún punto de contacto posible entre él y la persona ficticia a la que interpreta. “Es un laburante que metió la pata, que meo fuera del tarro y tuvo que pagar un precio. No sé si sería mi amigo”, describió en referencia a su personaje.

RODAJE VERANIEGO

La filmación de Barrefondo se llevó a cabo durante cuatro semanas en el marco del caluroso verano del 2017. Los escenarios principales del largometraje son distintos entre sí ya que Tavo vive en un barrio humilde y trabaja en un country, sin embargo, hay un elemento esencial que está presente en ambos espacios: el agua. “A mí me ubica mucho eso de estar en la locación donde vive o trabaja el personaje”.

Las diferencias entre las locaciones, Nahuel también las percibió entre los integrantes de ambos lugares. “Claramente el trato es mucho mejor en la calle de tierra que en el country porque en el country no tenes documentos y sos un sorete, no te dan un vaso de agua. Y donde era mi casa, la dueña y el marido súper macanudos, hasta me convidaron un fernet con coca”, recordó el actor.

“Lo que me quedó claro es que nunca voy a vivir en un country”, reflexionó. "Cuando terminamos de filmar en el country, me fui a dar una vuelta por ahí. Los chicos estaban con las patinetas eléctricas, solo circulaban por las callecitas chiquititas del country y no mucho más. Estaban como en micro mundo: pileta- casa, casa-buffet”, describió.

Al finalizar su experiencia de filmación en el barrio privado, Nahuel concluyó que “hay una cantidad de personajes de todo tipo. Entras como a mundos, de casas, de personas, que están, no están”.

LA EXPERIENCIA MDQ

Barrefondo participó en la Competencia Argentina del 32 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y contó con tres proyecciones a sala llena. Respecto a los comentarios iniciales del film lo calificaron de manera positiva. Nahuel Viale asistió al festival y pudo ser partícipe de las primeras reacciones del público.

“Me gusta ver qué preguntan, pero más como un voyeurismo cinematográfico, no como una curiosidad de ver qué onda. Que tengan otras miradas, eso está bueno. Porque tal vez uno tiene una mirada y un espectador que va a ver la película tiene otra, y también es aceptable. Eso está bueno del cine, tener diferentes visiones de lo que sea, que haya un disenso. Ver qué preguntan, qué les pasó con tal escena, que te puteen, que te tiren una buena onda”, expresó el actor.

La edición 32 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata fue la segunda en la que participó Nahuel, ya que en el año 2016 acompañó otro film que también lo tuvo como protagonista, El aprendiz (2016), dirigido por Tomás de Leone, por el que además recibió el premio a Mejor Actor Revelación, entregado por SAGAI.

“Me lo dieron Guillermo Pfening, Marcelo Melingo y Ana Celentano. Lo tengo en mi bibliotequita. Nunca había ganado un premio. Ya levanté como cuatro con El aprendiz así que no me puedo quejar. Le tengo que agradecer a Tomás de Leone”, valoró.

CINE + TEATRO

Respecto a la industria cinematográfica, La casa de los conejos es el largometraje más reciente del que Viale formó parte. La película está dirigida por Valeria Selinger y basada en la novela de Laura Alcoba. La historia tiene como protagonista a una niña, hija de padres montoneros (Nahuel interpreta al padre), que pasa a la clandestinidad junto con su madre durante la última dictadura cívico-militar. La niña y su mamá se mudan a una vivienda donde se cree que sólo se crían y venden conejos, pero además se trata de una casa clandestina de Montoneros. Mora Iramain García, Guadalupe Docampo, Miguel Ángel Solá, Sergio Boris, Paula Brasca, Dario Grandinetti, Patricio Aramburu, son algunos de los actores y actrices que integran el film.

Por otra parte, el actor conforma el elenco de Telarañas, una obra de teatro dirigida por Marcelo Melingo, protagonizada por César Bordón y Romina Richi. El elenco comenzará los ensayos en febrero-marzo para estrenar en los próximos meses.

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