Rolando Gallego
23/12/2017 12:17

Bajo el sol de un día caluroso de diciembre, ver a cientos de personas caminando por San Telmo con vestimenta de época puede parecer una alucinación, pero no, el rodaje de No llores por mí, Inglaterra (2018), dirigida por Néstor Montalbano (Soy tu aventura, Pájaros Volando), y protagonizada por Mike Amigorena, Diego Capusotto, Luciano Cáceres, Gonzalo Heredia y Laura Fidalgo, entre otros, ha plagado el lugar con su recreación.

No llores por mí, Inglaterra

(2018)

Ambientada en el 1800, y tras las Invasiones Inglesas, la película, que contará con un cast de 40 actores y 1000 extras, analiza la llegada del fútbol a Argentina, a partir de la incorporación del mismo por parte del teniente coronel Denis Pack (Cáceres) y su enfrentamiento en un partido con el equipo que lidera Sampedrito ([#Persona,86,Capusotto) y que definirá un poco el espíritu y la pasión que el deporte mantiene hasta hoy en día.

El enfrentamiento de los dos equipos es imaginado por Manolete (Heredia) quien intentará con un poco de ingenio y marketing recuperar dinero de su último mal negocio, un espectáculo que lo dejó en bancarrota.

“Estoy haciendo la mejor película de mi vida y tengo la intuición que no voy a volver a hacer algo como esto. Todos los días me dicen “termínala acá” pero no, estoy desafiante, creo que no puedo contar esta historia con cotillón, mastiqué la historia durante 12 años”, dice Montalbano en un alto del rodaje al que EscribiendoCine pudo acceder en exclusiva.

“Me propuse abordar el género de comedia de aventuras porque hago comedias pero me traiciono en el drama, soy ecléctico y peligroso, durante 14 años me preparé para que la gente se cague de risa, muchos de los actores fueron varios meses a esgrima y equitación, la propuesta es distinta, el futbol en el 1806, pero a la vez desde un lugar verosímil que trato de construir en el género, porque si yo veo que el botón de la camisa no es de 1806, no lo uso, no lo quiero distraer. Quiero hacer una película con magia, sin achicarme”, asegura antes de continuar con una escena en la que hay involucrados no sólo los protagonistas sino cientos de extras.

“Conozco el proyecto desde hace muchos años y sabía que era ambiciosa de producción, pero como concepto estaba interesante, y sabía que iba a ser de alguna manera participe del mismo, porque lo conozco a Néstor hace muchos años, y estudio mucho los proyectos que tiene como actor,” agrega Diego Capusotto luego de rodar una escena de “partido”, con varias “capas” de ropa de época bajo el sol que no amedrenta su radiación.

“Mi personaje vive en un pueblo humilde que se llama Embocadura, es como una especie de líder, si se quiere de su pueblo y después termina siendo director técnico de los criollos, como que entiende el juego y de alguna manera, es una mezcla de varios entrenadores, tiene algo de Bielsa, de Sampaoli, por eso su nombre. Tiene una pasión por el juego que primero lo vemos cómo lo entiende y después se apasiona, algo fundamental para el armado del equipo, si se quiere, y los jugadores lo entienden por la lógica que le pone al propio juego”, dice sobre su rol, en una de las dos películas que lo tendrán como protagonista en el 2018.

“Es una película muy particular con una recreación desde el arte, vestuario, de rigor histórico muy fuerte pero al mismo tiempo estamos haciendo una comedia, con un elenco particular, desde actores, periodista y hasta deportistas, una película con mucho delirio, pero también con un fundamento real y mucho rigor histórico”, cuenta Luciano Cáceres, quien interpreta en el film al inglés Peck, y uno de los encargados de impregnar de buen humor, pese al calor, al resto del equipo.

“Es una apuesta enorme que está haciendo Néstor con productores asociados, algo que no se hace generalmente, hay mucha gente, mucha producción, muchas posproducción para recrear lugares que no existen, y estamos haciendo cosas que después vamos a ver cómo quedan, es parte de esta aventura y la magia de hacer cine, confío mucho en la cabeza de Néstor, que se divierte mucho, como desde el primer día, a pesar del cansancio y trabajar todos los días, incluso los feriados, manejando mucha gente”, agrega el actor a quien llaman para volver a la “cancha” de fútbol de la época recreada en la Fundación Mercedes Sosa en San Telmo.

“Mi único amigo en la vida es Diego Capusotto, y siempre nos damos el lujo de estar juntos, somos respetuosos, le acerco cosas que sé que son para él, después los demás son elegidos por intuición o corazón, están los que quiero tener. Yo miro los personajes y en esta película en particular le abro al actor el juego por lo que es, Diego está en su salsa”, dice Montalbano antes de gritar una vez más acción y los goles comienzan a aparecer.

“La época es una excusa, es un registro no paródico, porque todos creen lo que están haciendo, no está forzado, ni los personajes salen de eje para representar otra cosa, de hecho están bien ubicados en el rol de la propia historia”, termina Capusotto, dando una vez más la idea de qué vamos a ver en en las salas.

No llores por mí, Inglaterra tiene previsto su estreno en 2018.

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