Juan Pablo Russo
14/12/2017 16:37

La sexta Semana de Cine Documental Argentino, realizada por la Asociación de Directores y Productores de Cine Documental Independiente de Argentina (ADN), se llevará a cabo del 14 al 20 de diciembre, en el Espacio INCAA - Cine Gaumont, en Avenida Rivadavia 1635, CABA, con entrada libre y gratuita. "La Semana del Cine Documental Argentino nació con el objetivo básico de lograr estabilidad en los espacios de exhibición y difusión, un tema complejo para el cine independiente argentino y mucho más para el documental", sostiene Andrés Habegger, miembro del comite organizador junto a Michelle Jacques-Toriglia y Santiago Ligier, en diálogo con EscribiendoCine.

Proyecto 55

(2017)

La muestra abrirá con Proyecto 55, de Miguel Colombo, una búsqueda visual en primera persona, que partiendo del bombardeo a Buenos Aires de 1955, construye un perturbador ensayo acerca de la violencia.

La programación incluye los largos Río Mekong, de Laura Ortego y Leonel D’Agostino; Ríos de la Patria Grande, de Joaquín Polo; Roslik y el pueblo de las caras sospechosamente rusas, de Julián Goyoaga; El Jazz es como las bananas, de Cristina Marrón Mantiñan y Salvador Savarese; Curumim, del brasileño Marcos Prado, premiada por ADN en el FICSUR; La cría, de Alcides J. C. Araya; y El avión negro [C.A.L.Q.U.I.N.], de Marcos Pastor.

Cada largo irá acompañado de un cortometraje entre los que se destacan Volverse, de Rafael de León Belloc; Murciélagos, de Felipe Ramirez Vilches; Los años que vivimos, de Leonardo Mercado, y Teteras, de Nacho de Paoli y Dora Schoj.

¿Cuáles son los objetivos propuestos para este año de la Semana del Cine Documental Argentino?
Básicamente la Semana del Cine Documental ADN, que va por su sexto año consecutivo, nació con el objetivo básico de lograr estabilidad en los espacios de exhibición y difusión, un tema complejo para el cine independiente argentino y mucho más para el documental. Queríamos generar durante una semana un vínculo interesante con la prensa, con el público y demás.

¿En base a ese objetivo como manejan el criterio de selección de las películas que integran la muestra?
En ese sentido los criterios de selección con las películas que forman de esa semana son que tienen que ser preestrenos, o sea que no se hayan estrenado comercialmente, por ende es la primera vez que se proyectan en Buenos Aires, después tienen que ser realizadas por asociados a ADN, que hoy tiene alrededor de 60 socios, y finalmente lo que buscamos es dar cuenta de cierta heterogeneidad en la elección de temas, de dispositivos narrativos, de leguajes, de formatos. Funciona como una especie de mapa de las películas que se están produciendo y de las temáticas que se están haciendo.

¿Hay algún eje temático que atraviese la muestra?
Particularmente este año la mayoría de las películas están “atravesadas” por universos que tienen que ver con dictadura y/o peronismo desde muchas perspectivas distintas tanto históricas como desde el presente. La mayoría están atravesadas por el eje dictadura, tanto del 55 como del 76 y/o peronismo. Es algo muy llamativo como el pasado vuelve a ser algo presente activamente y nos vuelve a conformar como sujetos.

La muestra de este año también sumó cortometrajes…
Este año hay dos características diferentes con respecto a otros años que va a participar Curumim, del brasileño Marcos Prado, premiada por ADN en el FicSur, y a su vez también nos interesó incluir a las nuevas generaciones por lo cual va haber cuatro cortos documentales, dos tesis del ENERC y dos de la FADU, para nosotros es algo muy importante porque es sumar nuevas miradas sobre el lenguaje documental.

¿Cómo ves el cine documental hoy en Argentina?
El cine documental en Argentina tiene una perspectiva y una actualidad sumamente interesante que está vinculada a la cantidad de producción que hay anualmente. En nuestro país se estrenan entre 60 y 80 documentales por año en salas de cine permitiendo que haya distintas miradas, distintas exploraciones y distintas búsquedas.

Creo que Argentina es un país que pica en punta en la búsqueda exploratoria de nuevos dispositivos, nuevos lenguajes y particularmente se da algo muy singular que hay muchos estrenos de documentales en salas cinematográficas, algo inexistente en el resto de Latinoamérica y también en Europa. Argentina tiene un buen momento en cuanto al desarrollo del cine documental.

Con la coyuntura política actual, ¿creés que se va a sostener la producción de cine documental y ese "buen momento"?
El INCAA está poniendo trabas cada vez más complejas a la producción de películas independientes y de cine documental, algo que va a disminuir y entorpecer cierto desarrollo.

Desde ADN una de las muchas preocupaciones, como las de otras asociaciones, es discutir la política de fomento que debe tener el estado. El cine en Argentina se produce porque hay un estado activo, presente y que le interesa fomentar la producción de bienes culturales, eso hoy está puesto en jaque.

Claramente hay una gestión que apunta mucho más al desarrollo del cine comercial o abandona la idea de producción cultural por parte del estado estando muy presente en lo mercantil, algo que pone en riesgo todo lo ganado en los últimos años como la cantidad de películas que se estrenan, la cantidad de películas independientes y documentales que se realizan, y las distintas formas de exploración que eso tiene.

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