Adrián Monserrat
29/10/2017 12:37

Hace aproximadamente un año, se estrenaba en el 32 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata la película Madraza (2016), ópera prima del director y guionista Hernán Aguilar. Desde ese momento hasta el día de hoy, los hitos que sucedieron de manera consecutiva (Distribución de Disney, estreno comercial en Argentina, participación en festivales internacionales) desembocaron a que hoy el joven director se alce con dos palmares a mejor película. Tanto el premio en el Festival Internacional de Cine de Paraguay y el logro a mejor película de la sección Blood Window en Sitges, son un punto de inflexión en la vida de Madraza y de Hernán Aguilar. “Fue muy duro hacer Madraza. Siempre tuve muchas dudas sobre la película y que te legitimen dos jurados internacionales en una semana me muestra que el camino no fue tan errado”, indica el director argentino en una charla con EscribiendoCine.

Madraza

(2016)

Al hablar de sensaciones y de su estado de ánimo, Aguilar no esconde su felicidad y con la sonrisa de oreja a oreja nos confiesa su emoción: “Estoy muy feliz. Sitges me cambió mucho, tanto a mí como a la película. Madraza entró en esa sección oficial por la violencia, porque no es tan de género, ya entrar era espectacular”. ¿Habrá sido una sorpresa para Hernán este logro?, es una pregunta que nos hacíamos y a lo cual él nos aclara que “no me lo esperaba para nada” y que “el hecho de que la película se proyecte en un horario no central me hacía pensar que solamente nos dejaban entrar”. “Jamás imaginé que íbamos a ganar. No teníamos ni un poco de esperanza”. Estas palabras nos da la magnitud de semejante hecho para la carrera del director y el entusiasmo para lo que vendrá se potencia sin escalas. Definitivamente, el obtener dicho laurel en Sitges es un antes y un después para él.

Sitges es hoy en día un festival muy importante, donde reúne a los mejores exponentes del cine de género, fantásticos y de horror. Ésta última edición era de las más destacadas ya que correspondió al 50° aniversario. “Hablé con otros directores que ganaron y dijimos que Sitges esta vez premió a películas que lo necesitan y no solo a los consagrados como hacen otros festivales. Esto nos otorgó legitimidad y reconocimiento internacional que tanto necesitamos los independientes. Te pone en el mapa”, nos cuenta Aguilar sobre la importancia del Festival.

Teniendo en cuenta el futuro y el próximo camino que se le viene, tanto a la película como al director, se abre un abanico de posibilidades donde será el día a día lo que seguirá confirmando los firmes pasos que Madraza está dando. “El INCAA me ayudó mucho en todo el proceso y ahora la proyectarán en Ventana Sur gracias a los premios obtenidos, lo cual le da a la película una importante difusión para venderla en el plano internacional. A su vez, se proyectará nuevamente en el Festival Internacional de Mar del Plata”, nos anticipa el cineasta y sin escatimar en entusiasmo nos expresa que “todo esto me genera más ganas de hacer cosas” y que “estos premios te ayudan a vender la película, a buscar distribuidores para todas partes del mundo”. Sin dudas se abren nuevas oportunidades y Madraza va camino a hacerse fuerte en cada uno de ellas".

“¿Cómo te ves en el futuro, Hernán? ¿Qué cosas te gustaría hacer?”, le preguntamos. El director, sin miedo a soñar, nos indica: “Uno a veces se cuestiona el hecho de hacer películas y esto da mucha fuerza. A mí me gustaría hacer películas internacionales en Argentina, por el presupuesto y el alcance mundial que podría tener. A su vez, me atrae poder hacer películas simples y chicas e ir alternando con las grandes”. El futuro es inminente, la carrera de Hernán Aguilar recién comienza y que mejor que estos reconocimientos para confirmar que debemos seguir bien de cerca lo que vendrá en la vida del director.

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