Rolando Gallego
10/10/2017 11:41

El realizador documental Pablo D'Alo Abba (Vienen por el oro, vienen por todo, 2010) se lanza a la ficción con la adaptación de “El viento en un violín” de Claudio Tolcachir (quien además coproduce) en Mater (2017), un viaje sobre los deseos de dos mujeres y un hombre, es protagonizada por el mismo elenco que durante más de cinco años la realizó en el emblemático teatro Timbre 4. “Claudio nos dio mucha confianza, es la primera vez que una obra de él se lleva al cine”, afirma en diálogo con EscribiendoCine.

Mater

(2017)

La película fue realizada de manera independiente ¿cómo surgió?
Un poco porque ellos querían hacer la película de “El viento en un violín” y uno de los productores me convocó para ayudarlos, y cuando vi la obra dije “esto es una película”.

¿Los actores son los mismos de la obra?
El mismo elenco, armamos una coproducción, les dije vamos a hacer la película, yo venía del documental, era todo un desafío.

Y con la mirada de Claudio Tolcachir...
Sí, en principio íbamos a co dirigir pero un día me dijo “Pablo es tu proyecto”, así nació la película

¿Fue difícil la adaptación cinematográfica?
Estuve trabajando un año con el guion y buscándole la vuelta, la obra de Claudio era muy sólida pero no quería hacer una película teatral, quería hacerla más sensorial, la obra tiene mucho diálogo. La empecé a llevar para mi lado, la obra es más comedia, la película es más drama. Me la apropié completamente.

¿Te pusieron restricciones?
No, y se dio medio natural que los actores me pidieran algunos cambios.

¿Participaron en la escritura?
Había un guion, pero cuando empezamos a ensayar con una coach Luciana Fuks, porque teníamos que empezar a rodar de una, buscamos, se veían, hubo una búsqueda del código de actuación, sacarlos del teatro.

¿Se complicó eso?
Es algo completamente diferente, pero son inteligentes y excelentes actores, hubo trabajo de ver algunas películas, sobre todo suecas.

A mí me recordó mucho a Hard Candy (2005)…
La voy a ver, pero no encontraba una referencia, igual uno siempre termina haciendo lo que es, por tu historia, por lo que sentís que podés hacer bien.

¿Tuviste dificultades en tu paso del documental a la ficción?
Lo que más me gustó fue la creación de personajes, porque la obra no tenía el desarrollo de ellos en cuanto a dónde trabajaban, por ejemplo. Me gustó buscar la música, reunirme con el compositor, pero después tenías un equipo enorme preguntándote qué hacer, además soy productor, hubo mucha presión pero llegamos a lo mejor que podíamos llegar.

Hay un hecho disparador del relato ¿cómo fue imaginar esa escena?
Sabía que iba a ser difícil y no iba a haber chance de repetir, por eso la filmamos en una noche, medio plano secuencia, en un primer momento quería que tenga muchos planos así, porque tenía que ver con la libertad. No la repetimos mucho y Lautaro Perotti se quedó duro en la escena, no se podía mover.

¿El llanto es real?
Es real y no pudimos hacer otras cosas, pero por algo suceden las cosas, hay impedimentos y creo que lo que termina en la pantalla se vivió en el rodaje, ellos como actores son muy sensibles y se conmueven.

¿Tiene que ver con que el registro del teatro es efímero y el cine no?
Sí, puede ser, pero tuve que trabajar mucho para que no pierdan la emoción y la cámara tenía que estar lista para capturarlo, capaz tiene que ver con que la obra la hicieron muchos años, como cinco, se conocen mucho.

Vos eras el recién llegado…
Claro, logramos confianza y luego logré ser “adoptado “ por ellos.

¿Qué devolución te hicieron de la película?
Están muy emocionados, es fuerte para ellos verla, la vieron hace poco terminada, y fue muy conmovedor, verla todos juntos, hay mucho esfuerzo detrás, porque además ellos son productores, después la sueltan y me la dan, pero estuve mucho tiempo buscándola hasta que terminó siendo lo que es.

Las locaciones son claves ¿cómo aparecieron?
Fue muy difícil la de la casa, que un rico te preste la casa y te diga usala, pero apareció, en Olivos, porque había presupuesto acotado, la otra también fue difícil, era humilde con cierto requerimiento estético que parezca real.

Sobre lo no dicho de los universos ¿con quién los pensaste?
Con todos, hubo como un triunvirato, la película se produjo en mi casa, las cosas salieron, cuando hay amor y energía todo surge. Claudio nos dio mucha confianza, es la primera vez que una obra de él se lleva al cine.

¿Expectativas ante el estreno?
Quiero que la vea el que vio la obra y el que no, el que la vio porque es distinta y cambia el tono, y el que no porque es espectacular y necesaria, dos mujeres que quieren ser madres, limitadas de recursos y que hacen cosas límites para cumplir ese deseo.

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