Juan Pablo Russo
14/09/2017 17:44

Bienvenido a Alemania (Willkommen bei den Hartmanns, 2017), es una comedia negra sobre la inmigración donde una familia acomodada de Munich acoge a Diallo, un refugiado que pronto se gana el cariño de la familia. Sin embargo, la familia se ve puesta a prueba cuando tienen que enfrentarse al racismo, la burocracia y las sospechas. "Quería hacer una película cercana al público porque hay muchas sobre el tema de los refugiados que nadie va a verlas porque los deprime o tienen un mensaje unilateral", afirma en una charla exclusiva con EscribiendoCine su director Simon Verhoeven.

Bienvenido a Alemania

(2016)

¿Qué te llevó hacer una película que verse sobre la problemática de los refugiados?
Lo que quería hacer en principio era una serie sobre una familia y nada que ver con refugiados. Siempre que me preguntaban cómo describiría esa serie no sabía cómo puntualizarla. Pero hablando con un amigo me dice espontáneamente por ahí esa familia podía recibir un refugiado. Para mí fue una idea iluminadora. Además, en ese momento apareció en los diarios el tema de los refugiados y de repente esa idea espontánea tenía mucha fuerza. El refugiado entró perfecto en ese rompecabezas familiar para poder puntualizar todas las problemáticas de sus miembros.

El tema de los refugiados siempre es abordado desde el drama, ¿qué te llevó a plantearlo en formato de comedia?
Yo quería hacer una película cercana al público porque hay muchas sobre el tema de los refugiados que nadie va a verlas porque los deprime o tienen un mensaje unilateral. Las problemáticas tienen muchas facetas, no hay una verdad única y de eso el cine parece olvidarse. No hay solamente un mensaje único sino que cada uno tiene que reflexionar y sacar el propio.

¿Por qué la decisión de hacer foco en el presente de los refugiados y dejar de lado el pasado, un tópico al que el cine recurre habitualmente cuando trata temáticas de esta índole?
En una situación que de por sí es dramática para mí era importante no hacer una película sobre el pasado de los refugiados sino sobre el futuro en Alemania, unir a los personajes. Por eso dejé afuera el drama de la huida de Siria, esa es otra historia que no sabría cómo contarla. Yo escribo sobre lo que sé y lo que sé es de cómo vive una familia en Alemania. Si hubiera puntualizado sobre el pasado sería otra película, no una comedia seguro.

¿Lo que cuenta la película es real o tomaste el tema y narraste un ideal?
La película es bastante en Alemania exitosa porque es realista. El tema de los refugiados no es unidimensional sino que es muy complejo. Lo que la película cuenta es así pero no quiere decir que todas las familias y refugiados sean iguales. No todos son como el protagonista de Bienvenido a Alemania, ni tampoco todas las familias como los Hartmann. Otros no son integrables o no quieren integrarse y no todas las familias están dispuestas a recibirlos. La realidad es contradictoria y Alemania tiene que crecer como la familia Hartmann lo hace en la película.

¿Pensabás que con una película que hablara de los refugiados ibas a romper la taquilla de tu país?
Para nada. Estábamos literalmente cagados de miedo. Además de todos lados nos vaticinaban que iba a ser un desastre. Primero porque no es políticamente reírse de un tema así y segundo porque la gente no quiere saber más nada de los refugiados. Están agotados. Por eso fue muy sorpresivo. El primer día estuvo ok, el segundo un poco mejor y al tercer día explotó. Fue una publicidad el boca en boca.

¿Me llamó la atención cierta estética a lo Wes Anderson?
Si, en algunas escenas utilicé su influencia. Wes Anderson lo hace siempre, yo solo algunas veces (risas). Y definitivamente en algunos momentos pensé en él para construir algunos planos. Pero hasta ahora nadie se había dado cuenta.

¿Fue buscada la dificultad del actor para hablar alemán ya que es un punto que lo vuelve más creíble?
Fue un casting muy largo, muy largo. Él no es actor sino que es un músico y no habla una sola palabra en alemán. Eso hizo que sonara muy auténtico cuando tenía que hablar en alemán. Buscábamos algo que sonora real no un actor que hiciera que no sabía hablar sino que no supiera realmente.

¿Creés que la película puede ayudar a cambiar la mentalidad frente al tema de los refugiados?
En realidad no es que pretenda cambiar la mentalidad porque los alemanes fueron muy abiertos a los refugiados. Es más bien un espejo de cómo somos los alemanes. Y también de cómo los refugiados le pueden aportar mucho a la sociedad.

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