Matías E. González
07/09/2017 10:53

EscribiendoCine dialogó con Alex Tossenberger director y guionista de QTH (2016), película que cuenta la historia de un grupo de marinos que cumplían el servicio militar y tuvieron la misión de controlar el tráfico marino en el extremo oriental del Canal Beagle, en Tierra del Fuego, durante todo el transcurso del conflicto bélico. La película tiene su estreno en el año que se cumple el 35 aniversario de la Guerra de Malvinas. “Creo que fue una guerra del Atlántico Sur. Hay muchas cosas más en juego que las Islas: como el territorio, recursos naturales, control del tráfico marino entre dos océanos y la Antártida”, sostuvo el cineasta.

QTH

(2016)

La historia está ambientada en la Guerra de Malvinas ¿cómo surgió la idea de QTH?
La idea surge a partir de conversaciones con amigos que fueron movilizados durante la Guerra de Malvinas al sur en la parte continental. Hoy reclaman por su reconocimiento como excombatientes sin desmerecer ni comparar sobre aquellos que sí estuvieron en las Islas combatiendo y que merecen todo el respeto y admiración. Soy parte de esa generación y circunscribir la guerra solo a las islas es subestimar el tema. Creo fue una guerra del Atlántico Sur, hay muchas cosas más en juego que las Islas: como el territorio, recursos naturales, control del tráfico marino entre dos océanos y la Antártida.

Además de ser el director, también estuviste a cargo del guión del largometraje ¿qué fuentes utilizaste para la realización del mismo?
La fuente fue mi experiencia personal porque cumplía en esos años con el servicio militar. Además tuve conversaciones con distintos excombatientes y realicé lectura periodística.

El grupo de marinos que habita en un centro de operaciones del extremo oriental del Canal Beagle está constituido por personajes que presentan diferencias no sólo en sus orígenes y estilos de vida sino también en sus formas de accionar ¿cómo llevaste a cabo la selección del reparto?
La selección y búsqueda de actores fue pensada por mucho tiempo. Debían cumplir con exigencias culturales de la época y conocimiento de las fuerzas armadas. En el servicio militar se convivía con personas de distintas partes del país y estratos sociales también muy distintos. Fue muy importante el aporte de Vanesa Gimenez, la Productora Ejecutiva, que acercó la propuesta a Osqui Guzmán y juntos nos fuimos acercando a cada uno de los personajes buscados.

Los protagonistas se enfrentan no solo a los conflictos de su entorno sino también en los que se generan en la convivencia ¿cómo se llevó a cabo el trabajo en conjunto entre los actores para lograr el ensamble?
Para trabajar la historia partimos de un lugar muy alejado de todo, en este caso la entrada del Canal Beagle. Sabíamos que la locación era un personaje más y que sobre determinaría la vida cotidiana de los personajes. Era estar en un lugar de paisajes increíbles en donde por un lado se podía sentir la inmensidad, pero por otro, paradójicamente, la sensación de encierro. Pero es la condición de guerra y la misión que deben cumplir lo que le da unidad al grupo. Cada personaje con sus diferencias y matices, y justamente por estas diferencias, en medio de la tarea que deben cumplir, se le da condimento y atractivo a la historia.

El largometraje fue rodado en Tierra del Fuego ¿qué elementos tuviste en cuenta para la elección de locaciones? ¿qué obstáculos debieron sortear ante el relieve y el clima que se les presentaba?
Partimos de la base que la historia ocurre en un puesto de marina aislado, que existe en la realidad. Debíamos tener clara la condición de lejanía y aislamiento. Lo conseguimos en el mismo Canal Beagle, si bien no exactamente en la entrada del Canal, sí camino a la entrada cerca de un pequeño poblado llamado Almanza.

Recreamos en una casa de pescadores el Puesto de Marina. La gran ventaja era que en una locación teníamos todos los recursos para contar la historia, la desventaja era la distancia, porque se dormía en la ciudad de Ushuaia y los caminos si bien son maravillosos, también son de tierra y de montaña. Sufrimos por momentos los vientos fuertes del lugar y al final de la filmación una gran nevada que casi nos deja aislados.

QTH se estrena en el año que se cumple el 35 Aniversario de la Guerra de Malvinas ¿qué mensaje buscas transmitir a través del film?
El film tiene varias lecturas y objetivos. Primero mantener viva la memoria del conflicto como parte importante de la historia argentina. Luego, mostrar que esa historia no pertenece solo a los excombatientes sino que ese acontecimiento le pasó a todos los argentinos. Por último, la película tiene argumentos para significar aquellas cuestiones del manejo de la autoridad y de la información de absoluta actualidad.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto en este momento o tenes alguna idea desarrollada en mente?
De ficción estamos a la espera de un proyecto que tenemos en el comité del INCAA llamado La Guarida del Lobo, y a su vez, estamos presentando dos más.

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