Matías E. González
31/08/2017 11:13

El departamento de Marcos es el escenario principal en el que transcurren diferentes situaciones del film Ojalá vivas tiempos interesantes (2017). Sin embargo, en esta oportunidad no se trata del hogar del personaje, sino del departamento real de quien encarna en la ficción a Marcos, el actor Ezequiel Tronconi, quien conversó con EscribiendoCine, mate de por medio, acerca de su cautivante personificación y de la película que lo tiene como protagonista, así como también de su profesión y los próximos proyectos artísticos de los que forma parte. “Hoy en día por suerte tengo el privilegio de poder hacer películas, casi siempre en personajes muy disimiles, y eso es lo que me interesa hacer y es lo que termina construyendo el camino de cada uno”, sostuvo en exclusiva.

Ojalá vivas tiempos interesantes

(2017)

UN ARTISTA CAMALEÓNICO

“Actor, dramaturgo y director” son los oficios con los que Ezequiel Tronconi se describe en el perfil de sus redes sociales. “Es un plus y, a veces, un arma de doble filo”, consideró Tronconi sobre cómo influyen sus conocimientos previos en diferentes funciones a la hora de encarar un nuevo proyecto. “Cuando voy como actor trato de opinar cuando tengo algo muy concreto para dar o algo muy específico, sino disfruto también solo actuar”.

Desde interpretar al joven Esteban que vuelve tras largos años de ausencia al lugar donde pasó sus veranos de infancia en La Tigra, Chaco (2008) hasta personificar a Marcos, un neurótico y misterioso escritor camino a su primera novela en Ojalá vivas tiempos interesantes, pasando por el recordado Gallego, veterano de la Guerra de Malvinas en Soldado argentino, sólo conocido por Dios (2016), Ezequiel pasó por una amplia variedad de personajes a lo largo de su carrera cinematográfica. “Después de cada personaje que haces alguien te ve y te llama para otro y es un poco así como se me está dando la cadena de trabajos, a veces con más continuidad, a veces con menos”, afirmó el actor.

Cine, teatro, televisión, series web, publicidad y videoclips son algunos de los espacios que transitó, y aún transita, Tronconi a lo largo de su carrera artística. “Es importante para mi estar cómodo en el ámbito que trabajo”, remarcó.

TIEMPO DE CAMBIOS

Ojalá vivas tiempos interesantes es una maldición china, que es en cierto punto se presenta como una ironía ya que al maldecido se le desea que se sea “arrastrado por la espiral de acontecimientos que le toque vivir y que no tenga ni un segundo de paz”. En la película dirigida por Santiago Van Dam la maldición aparece en la vida de Marcos quien busca concluir su primera novela “adulta” y “seria” pero su vida monótona no lo ayuda, por lo que debe recurrir a una rutina más intensa para salir del bloqueo creativo en el que se encuentra atrapado.

El primer contacto entre Santiago y Ezequiel se dio a través de Facebook, donde ambos coordinaron el encuentro iniciático para el posterior desarrollo del film. “Nos juntamos una tarde en mi casa y hubo muy buena onda, nos entendimos rápidamente como dupla director- actor. En ese primer encuentro ya hubo una química de trabajo que creo que después se vio reflejada en la película”, sostuvo el actor.

Ojalá vivas tiempos interesantes es la ópera prima de Van Dam, sin embargo, no es el debut de Ezequiel en el primer largometraje de un cineasta. “Me pasó y me pasa bastante de actuar en óperas primas y la verdad que en ese caso lo que dejo es que hable la intuición. Nunca voy a aceptar una película en la que no me guste el guion”. Y respecto a su primera aproximación al film de Van Dam agregó: “Me parecía que el guión era divertido, intenso y un gran desafío actoral para mi poder encarnarlo. Se separaba mucho de los personajes que venía haciendo, podía mostrar una faceta un poco más siniestra, sin perder toques de humor”.

La película aborda en cierto punto la cuestión de las supersticiones y de las profecías al referirse a la maldición china. Aunque Ezequiel no se considera supersticioso. “Por ahí cuando era más chico si pasaba la sal la apoyaba, ahora ya ni eso. Creo que lo único que por ahí no paso es por debajo de una escalera. Tampoco tengo grandes cábalas”, contó entre risas.

Según la condenación, los “tiempos interesantes” son los que traen cambios, se caracterizan por las inestabilidades y presentan mayores obstáculos para el desarrollo de la vida cotidiana; en contraposición a los “tiempos aburridos” que no presentan tantas alteraciones y son más bien permanentes. “Últimamente, y en general, me tocan más los 'tiempos interesantes', para un lado y para el otro, con cosas muy buenas o malas (que por suerte hace mucho no vivo). No tengo tantos 'tiempos de estabilidad'”, expresó Tronconi.

“Soy muy inquieto. Siempre estoy con proyectos, con muchas cosas, y cuando no las tengo… me las pongo yo mismo. Tiendo más a la hiperacción, siempre estoy escribiendo, dirigiendo, actuando”, describió. Pero, al mismo tiempo, aclaró: “Si bien llevo una vida intensa y voy de un lado para el otro, trato de manejarlo con mucha alegría, de estar agradecido de poder estar haciendo todo eso. Cuando estar a mil me genera mucho estrés o preocupaciones paro un poco la máquina”.

UN PERSONAJE AL LÍMITE

Ezequiel Tronconi da vida a Marcos, quien alguna vez fue un exitoso autor de libros infantiles. Sin embargo, en la búsqueda de concluir su primera novela y en medio de bloqueos creativos, ambiciones desmedidas y el influjo de la droga que cultiva y vende para vivir, debe dar un giro a su monótona vida diaria.

Marcos es un personaje ambiguo, desequilibrado, misterioso y obsesionado, que llega a romper con toda moral establecida. “Sería como el loquito del barrio, tiene algo muy excéntrico que a mí me divierte mucho”, afirmó entre risas Ezequiel. “Creo que algo de la pasión y de las ganas de superarse a él mismo, yo también las tengo. No llegué a hacer las locuras que hace Marcos pero he vivido bloqueos creativos”, asemejó. Sin embargo, también marcó las diferencias que lo separan de la personalidad de su personaje: “Él es un poco más mandado y más arriesgado, más impune con algunas cosas, defiende lo indefendible, y yo soy un más tímido en la vida real”.

La composición del protagonista se llevó a cabo en varias etapas, en las que se trabajaron los distintos acontecimientos de la vida del personaje. Lo más complejo estuvo en los momentos en los que Marcos empieza a perder el control de sí mismo. Ahí confié mucho en la visión del director para que el personaje siempre sorprendiera y no cayera en un cliché del escritor neurótico. Tenía que ser un poco oscuro pero a su vez tener humor, ser creíble y, por momentos, también ser querible”

La dinámica de la película no solo se genera por la historia y las acciones de Marcos, sino también por las personificaciones secundarias que ayudan en la fluidez del film, interpretados por Emilia Attias, Mario Alarcón, Benjamín Rojas, Julián Kartún, Julián Calviño, Giselle Motta, Alberto Suárez, entre otros. “Mi personaje está medio sólo en su neurosis y lo rodean unos personajes muy interesantes, particulares, interpretados por actores muy buenos, que entraron en el tono de la película”, explicó el actor.

“Santi me dio la libertad, que en ese sentido fue muy generoso, de que yo pueda proponer actores, que ya los conocía, que a mí también me daban como una seguridad y que fue una alegría tenerlos en la película”, agradeció el Tronconi. “Trabajamos muy a conciencia, si bien la película tiene ese aire de independiente, de descontracturado, de rockero y de alternativo, detrás de todo eso hay mucho trabajo y mucho orden”, agregó.

AGENDA COMPLETA

Luego de haber sido elogiada por el público y la crítica especializada en el 19° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente ([19] BAFICI), Ojalá vivas tiempos interesantes llega a su estreno comercial el jueves 31 de agosto. Sin embargo, la aparición de Ezequiel en la pantalla grande continúa este año a través del film próximo a estrenarse Veredas (2017), dirigido por Fernando Cricenti y en el que su dupla protagónica es Paula Reca. La presencia del actor también pasó a ser multifunción en su reciente película El encanto (2018), la cual concluyó su rodaje hace pocas semanas, ya que allí no solo formó parte del proceso de escritura, sino que también estuvo en la dirección con Juan Sasiaín y la protagonizó junto a la actriz Mónica Antonópulos.

Como se mencionó anteriormente, el trabajo artístico de Ezequiel continúa más allá del ámbito cinematográfico y se sube a las tablas todos los fines de semana para actuar en Clara y La Fiesta del Viejo, y se baja del escenario para cada lunes mirar fijamente desde su butaca a Las Viajantes, obra que escribió y dirige.

“Está bueno llegar siempre por una cualidad artística, verdadera, con algo contundente y real”, es uno de los principios bajo el que Ezequiel Tronconi guía su camino en su carrera artística. “Toda esa gente que quiere ser famosa a cualquier costa tiene fecha de vencimiento. Yo no sé bien que sería eso de llegar a un lugar. En mi caso, me interesa mucho poder tener cada vez más desafíos, más películas y poder elegir los proyectos que me guste hacer”, concluyó el actor.

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