Rolando Gallego
29/08/2017 11:44

Fernanda Ramondo debuta como directora con No te olvides de mí (2016), una road movie íntima que trabaja con un contexto histórico de principios de siglo (inmigración, anarquismo, etc.) para hablar sobre el vínculo entre Mateo (Leonardo Sbaraglia), un hombre recién salido de la cárcel y Aurelia y Carmelo (Cumelén Sanz y Santiago Saranite) dos hermanos que buscan a su padre.No te olvides de mí podría tener los mismos espectadores que El otro lado de la esperanza (2017) de Aki Kaurismäki, por el público que apunta, pero no le dan la oportunidad, al cine de autor europeo se la dan, pero al de acá no”, afirma la cineasta en diálogo con EscribiendoCine.

No te olvides de mí

(2016)

¿Por qué decidiste contar la historia de Mateo, Aurelia y Carmelo?
Hace muchos años había un concurso del INCAA llamado “Raíces”, con temática de la inmigración, lo gané y ese fue el germen, pero después la historia mutó, y con eso también la temática de la inmigración. Después la historia fue evolucionando porque una película de época es espanta productores, por eso la inmigración quedó como trasfondo, y surgieron temas más importantes e universales como la conformación de una familia y por eso perdieron los personajes su origen tan arraigado español e italiano para hacerlo universal alrededor de una fecha.

¿Qué trabajo de investigación hiciste?
La historia de Mateo es la historia de mi familia, en un sentido que soy de familia de inmigrantes italianos, Mi abuelo de pequeño hablaba español, pero nació en Italia, y por eso también la idea de política anarquista vinculada al socialismo. La investigación fue sobre esos movimientos políticos de principio de siglo y el crepúsculo de los mismos, por lo menos en el momento que lo toma la película, que está enmarcada en 1925. Me gustaba pensar que Mateo era un sobreviviente de la Patagonia Rebelde, que mataron a todos y los que vivían estaban en la cárcel de Ushuaia, pero, por cuestiones de producción, el auto que conseguimos fue de 1928, y si bien era un detalle, la enmarcamos en esa fecha y sirvió, porque el anarquismo estaba proscripto y por esos años mueren Severino Di Giovanni y Sacco y Vanzetti, desarrollando todo en un momento álgido previo a la Guerra Civil Española y sirvió para que Mateo, que no encuentra su lugar en el mundo que lo rodea.

Y Aurelia y Carmelo lo ubican…
La película es un poco cómo uno se reconstruye desde las cenizas, porque comienza con Mateo buscando su auto, su gallo y amigos y cuando no están empieza a hacerlo desde un lugar mucho más humano, con idea de familia, presente también en el anarquismo, y haciendo que comience de nuevo, con lo que le daba el presente, algo que yo lo ví en mi familia, con eso de que lo que está atrás no deja de existir, se reconstruye desde un lugar menos político. Volver al origen era una utopía, por eso la película es también una road movie. Me gustaba pensar el desarraigo en términos de la distancia, no sólo del tiempo. Por eso la idea que se alejan, de hecho Aurelia dice en un momento “todo parece tan lejos”, no el tiempo, por eso el desarraigo sumado a la distancia.

Carmelo es el primero que cree en Mateo, y después Aurelia y se van eligiendo…
Sí, por eso fue interesante el trabajo de guion porque Carmelo no estaba al principio, Aurelia sí, pero Mateo no hablaba, Aurelia tampoco, entonces no avanzaba la película, por eso lo sumé, y el arco dramático, así, hace una curva, Carmelo aparece al principio, crea el vínculo, después desaparece y Aurelia asume el lugar, eso fue desde el guion, y ese cambio entre los dos personajes me interesaba, cada uno con su peso dramático, estoy muy contenta con que eso pase.

Leonardo Sbaraglia manifestó que desde el primer momento que leyó el guion quería estar en la película ¿cómo te sentís vos con esa “elección” y cómo fue la decisión del resto de los protagonistas?
Fue una apuesta, la frase de no trabajes con chicos ni animales en la ópera prima se cumplió, Leonardo leyó el guion y quería estar, cuando gané el concurso le dije que había que hacerlo en verano y coincidimos tras el rodaje de Era el cielo (2016), y si bien No te olvides de mí es la última que se estrena fue la primera de esta etapa de personajes rústicos que hizo, personajes distintos a los que venía haciendo, más psicológicos, acá son más corporales. Walter Ripel se ocupó del resto, a Santiago lo encontró casi de casualidad, lo trajo el tío y me dijo lo tengo, parece salido de una película de Leonardo Favio, hizo todo con naturalidad, lo llamamos a Leo e hizo el casting de igual a igual, y una vez de elegido María Laura Berch, una bendición para el cine argentino, estuvo trabajando con él como cuatro meses y después trabajó conmigo y los actores, pero ya estaba preparado. Cumelén salió de casting y cuando la vi dije es ella, porque tiene algo que me gusta que se ve en pantalla grande, que es la mirada y cosas muy chiquitas, y uno cuando la ve en Vimeo ves una cosa y en el cine crece, por cosas muy sutiles que le hacen muy bien al personaje, que es muy cerrado y muy para adentro, ella tiene una mirada muy inquietante y trabajamos con Leo también unos meses antes del rodaje. Quiero agradecer la humildad de él, porque se entregó al personaje, y no teníamos la misma visión de Mateo, yo quería que tuviera algo de humor, algo menefreguista, y por momentos lo logramos, cuando está con el gallo, por ejemplo, tiene felicidad, no está deprimido, y se va transformando a lo largo del metraje.

¿Se complicó alguna escena en el rodaje?
Había que tener en claro las locaciones y que era de época y además encontrarlas en poca distancia, en 9 de Julio logramos encontrar espacios que se podían transformar en su fisonomía, y que además nos permitía hacer base con el equipo, porque es financiada por INCAA que exige determinadas cuestiones. 9 de Julio nos permitía rodar con el menor costo de producción posible, y lo que se ve en la película es tal cual, no hay posproducción, aislamos a los personajes de su contexto, de la época, porque ya está dicha, al punto que se imagine la universalidad de la historia y que la época no distraiga sobre los vínculos, y las locaciones fueron claves, esto es una película independiente.

¿Fue difícil lograr la escena de huida en el maizal?
No, pero había que tener en cuenta los cultivos de la época, evitamos la soja, y donde había maíz y trigo estaban ok. Hicimos la escena rodando en una camioneta, coordinamos con Leo para que no se atrasara o adelantara, creo que es la escena que más disfrutó, no hubo algo complicado, por eso hicimos un storyboard preciso, porque arte entró después y había que evitar la improvisación y que la cámara se moviera porque más allá del plano salías de la época y para el otro lado lo mismo. La última semana de la película se filmó en Villarino, en la salina, y en el guion había continuidad visual entre los personajes y los trabajadores, y era complicado encontrar una casa cerca, pero allí está, lo que imaginé, sin saberlo, existía de verdad. La casa estaba abandonada, la iban a tirar abajo y esperaron a que rodáramos para hacerlo, y la escena está casi sin posproducción filmada, y pensábamos que iba a estar, y reconstruimos las dos salinas para que parezca una.

¿Cómo estás frente al tema de la exhibición?
Soy optimista por naturaleza, la situación de la distribución ya la conocemos, y más para una película chica como está, chica en comparación a La cordillera (2017). Manuel Antín me dijo que las películas encuentran su público, pero acá por exhibición se complica, me pregunto por qué No te olvides de mí no podría tener los mismos espectadores que El otro lado de la esperanza (2017) de Aki Kaurismäki, por el público que apunta, pero no le dan la oportunidad, al cine de autor europeo se la dan, pero al de acá no. No te olvides de mí tiene un género, road movie, que la hace amigable, y hay que darle la oportunidad. Estamos haciendo lo posible para que la película esté en las salas que tenga que estar, pero es una lotería, el lunes antes te dicen a qué sala irá, pero yo hago lo posible para que estén allí, y también ayudan los espacios INCAA, porque además fue financiada por él. Los Festivales ayudan a mostrar la película y a recibir feedback de ellos, siento que al público hay que ir a buscarlo y espero encontrarlo.

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