Rolando Gallego
13/08/2017 13:56

De visita en el país para promocionar el próximo estreno de Artax (2017) y el próximo rodaje de Debacle...Como te explico que me duele igual que a vos, de Claudia Pérez Pastene, el actor Tiago Correa habló en exclusiva con EscribiendoCine sobre su futuro. Protagonista de Machuca (2004) y una infinidad de series televisivas y producciones teatrales y cinematográficas, Correa, se prepara para encarar su futuro en Argentina. "No soy muy bueno para generar estos sueños porque si no los logras te quedan pendientes".

Artax

(2017)

Estuviste en Machuca, ¿qué significó la experiencia?
Una experiencia exquisita, yo era muy chico, recién salido de la universidad, estaba haciendo una serie coproducida por Sony, no pude ir al casting, un amigo mío lo hizo y convencí a la producción para que me lo tomaran, no visualicé la importancia en ese momento, pero luego recorrió el mundo, y Andrés Wood maduró con este film. Participar de ella fue muy satisfactorio, me abrió muchas posibilidades y me puso en un lugar que me dio la posibilidad de elegir qué hacer y qué no. Me vinculó con el cine, que quería desde pequeño hacer y me quedé con compañeros para toda la vida. La película muestra una verdad sin querer ser política, sino, más bien, humana.

Comenzaste con esta propuesta y seguiste participando en varias producciones ¿fue difícil el camino?
Creo que varias las elegí y otras me eligieron, hice propuestas serias y otras más “placeres culpables”, uno es actor de cine, pero también de teatro y televisión, porque el mercado es chico. Yo soy un amante del teatro, me siento muy cómodo, me refresco, me nutro allí, es vital para mí, y en mi país el actor de por sí trabaja mucho en el teatro, no así en otros lugares, en Chile te respetan los horarios, lo tenemos protegidos, la producción te respeta. Los directores de cine y televisión, de hecho, van al teatro a hacer castings, porque además es muy variada la propuesta. Esto lo respeto, uno lo pelea, en el teatro aprendés cosas distintas.

¿Qué es lo que más te gusta del teatro?
La cuarta pared, el contacto con la gente, en cine es distinto, lo hacés, va a posproducción y ya, en el teatro tenés la reacción, la risa, el llanto.

Y te da además la posibilidad de componer o recomponer todos los días…
Eso es fabuloso, uno siempre sale verde al estreno de la obra de teatro, y en el camino vas aceitando el motor del personaje, y eso sólo lo podés hacer con la reacción del público, aún confiando en el director que te guía, vas modificando sólo. Además el teatro tiene eso del 1, 2, 3 vamos, lo disfruto mucho. He dirigido El contrabajo, de Patrice Suskind, que habla mucho de ser artista y el miedo a la propia grandeza que uno tiene.

¿Te fue difícil no creértela?
Es parte del equilibrio. Es fundamental estar revisándose, si uno se cree terminado no es bueno, uno siempre está aprendiendo, recuerdo siempre que mi maestro de actuación nos dijo al salir “ustedes siempre comienzan”, de hecho tuve momentos en los que pensé estar en una zona de confort o de maña, por la misma rutina, y yo empecé a trabajar para limpiarme de eso, por eso elijo personajes que me saquen de ahí, que me lleven a nuevas puertas, a otras que no he explorado, eso fue lo lindo de Artax.

¿Cómo es el personaje?
Tiene un sentido de muchos valores, algo opuesto a lo que haré en Debacle...Como te explico que me duele igual que a vos, o lo que hice en Miami o mi nueva película en Chile Swing (2017), una comedia, que es muy difícil, porque uno tiende a buscar la aprobación y no es así.

Artax trabaja una problemática particular ¿fue difícil componer el rol?
Primero me llamó la atención que el guion tenía un sentido de “recomenzar” tu vida, cada día lo puedes hacer, en una amistad, pareja o trabajo, acá una mujer (Celeste Cid) ve esa opción y además le pasan sucesos trágicos, y ante eso tienes dos opciones, o te echas a morir como decimos los chilenos o tienes un nuevo comienzo, y eso es lo más lindo, lo humano, eso es lo que busco en el cine, porque lo que te conmueve te lleva a una reflexión. Cuando Claudia me acerca el guion pensé que tenía que trabajar urgente con Celeste y con el niño para formar una familia creíble, y si trabajaba en la hípica ir, estuve casi 20 días leyendo y formando la familia y el trabajo. Celeste fue muy generosa, y se abrió, hablamos mucho y logramos generar el trío. Eso es una pieza fundamental para lo que se logró luego en el set, fuimos una familia, y me dejó muy gratificado cuando vi las imágenes.

¿Qué fue lo más difícil de rodar en Artax?
Trabajar con las características del autismo del niño, porque si ya era difícil para el niño hacerlo, tan pequeño, uno tenía que guiarlo, era interesante hacerlo pero también tenías que reaccionar de manera instantánea y verdadera. Eso fue lo más difícil.

¿Investigaste sobre el tema?
Tengo una amiga que trabaja con niños así y además hace equinoterapia, así que me ayudó, busqué videos en internet para ver cómo reaccionaban y después hicimos varios ensayos todos juntos y fue muy lingo y el director nos guió, dándonos herramientas de emociones frente a las crisis de asperger. Sobre caballos yo ya había hecho una serie sobre la independencia de Chile.

Entonces el enigma fue el construir la familia de ficción…
Sí, era vital, la atención estuvo ahí.

¿Cómo fue participar con grandes actores en el film?
Admiro a Mercedes Morán y no rodé con ella, es un orgullo estar en una película con ella, como me pasó en Machuca con Federico Luppi, fue un honor para mí. A Gonzalo Valenzuela lo conozco hace tiempo, no rodamos juntos, al igual que con Luis Gnecco, con quien hice hace tiempo Prófugos para HBO.

¿Soñas trabajar con alguien en particular?
No soy muy bueno para generar estos sueños porque si no los logras te quedan pendientes, sí me gustaría trabajar con Julianne Moore, es una bestia y trabaja con el mismo método que actuación que yo, ella me sorprende, le creo todo, ahora estará en la remake de Gloria (2013). Me encantaría también trabajar con Paolo Sorrentino, me encanta cómo cuenta, cómo narra.

¿Dirigirías cine?
Sí, no me quita el sueño, pero creo que tengo que aprender y madurar para dar ese paso, me encantaría, contar mi propia historia, pero sé que tengo que esperar, disfruto mucho mi trabajo y oficio.

Además de venir a rodar Debacle...Como te explico que me duele igual que a vos y estrenar Artax, ¿cómo sigue el año?
Están pendientes de estreno Santiago paranormal y Casa di angeli, muy linda, dirigida por Valeria Sarmiento, su primera serie en televisión. Debacle...Como te explico que me duele igual que a vos me tiene muy entusiasmado, es una temática bien, en Chile es un tema que no se habla, ustedes están más avanzados como Brasil.

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