Matías Ezequiel González
10/08/2017 18:24

EscribiendoCine dialogó con Tomás Lipgot, director de Moacir III (2017), documental que retrata la libertad del cantautor brasilero Moacir dos Santos luego de haber vivido durante años en el hospital psiquiátrico Borda. El largometraje es la tercera y última parte de la Trilogía de la Libertad. “Dado el estado de la exhibición para películas como estas, la falta de salas que acompañan, puedo prefigurar que no hay muchas chances de que nos vaya bien a nivel público”, sostuvo el cineasta.

Moacir III

(2017)

Moacir es la última parte de la Trilogía de la Libertad, en la que retratas al cantante brasilero atravesando su independencia luego de haber vivido durante años en el Borda ¿cómo surge la idea de realizar esta tercera parte?
Fue una decisión bastante difícil que me llevó bastante tiempo poder tomarla. El pase anterior, de Fortalezas (2010) a Moacir (2011) fue bastante natural. Para encarar esta tercera parte, tenía que hacer algo absolutamente distinto, y a la vez autónomo, en relación a las películas anteriores.

En cuanto a la dirección, ¿qué desafíos tuviste que superar en este último largometraje con respecto a los dos anteriores?
Creo que la gran diferencia con las anteriores es la inclusión del lenguaje ficcional dentro del registro documental. A grandes rasgos, esa fue la gran diferencia. Hay un arco claro desde Fortalezas, que es estrictamente un documental, pasando por Moacir, que tiene algunas licencias formales, hasta llegar a Moacir III, donde le mezcla entre documental y ficción está más lograda generando un efecto confusional

En el guion del film trabajaste con Moacir dos Santos ¿cómo llevaron a cabo esta labor conjunta?
Un poco como se ve en la película. Siempre nos juntamos con Moacir dos Santos en bares, y en ese escenario es que nos poníamos a tirar ideas, generalmente iniciadas por él y luego pulidas por mí. Fue un proceso muy placentero, no exento de tensiones, como sucede en todo proceso creativo.

La música y la fotografía transmiten emociones y sensaciones junto con la historia narrada ¿qué criterios tuviste en cuenta para la parte técnica del documental?
Hay una clara diferenciación de los niveles de representación de la película. Las charlas de guion, lo mas raso a nivel documental, tienen un tratamiento de fotografía y de puesta en escena más precario. El nivel que le sigue, donde se mezcla la ficción con lo documental, tiene un florecimiento de la puesta en escena, pero manteniendo ciertos aspectos del documental. Y finalmente las ficciones presentan un nivel más sofisticado de puesta en escena. El tratamiento de color sigue esta misma progresión. Y en relación a la música, las canciones en su mayoría fueron propuestas por Moacir, que acompañan magistralmente las emociones y la narrativa de la película

Moacir III tuvo su estreno mundial en el [19] BAFICI ¿cómo evalúas el paso por el festival? ¿qué expectativas tenes para su próximo estreno comercial?
El paso por el [19] BAFICI estuvo muy bien, es casi un hábito estrenar en ese festival. Como todavía no estrené comercialmente no podría hacer una comparación. Pero las películas siguen siendo lo mismo más allá de la forma en que se exhiba. De todas formas, dado el estado de la exhibición para películas como estas, la falta de salas que acompañan, puedo prefigurar que no hay muchas chances de que nos vaya bien a nivel público.

Ahora que la trilogía concluye ¿cómo resumirías la experiencia de haber conocido y trabajado con Moacir dos Santos?
Fue algo maravilloso que trascendió lo meramente laboral. He establecido un vínculo con Moacir más allá del trabajo. Y en cuanto a lo laboral, es mucha mi gratitud hacia él ya que me permitió hacer una trilogía con su historia.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto actualmente o tenes alguna idea desarrollada en mente?
Estoy terminando el rodaje, que se lleva a cabo en cinco países, del documental Yo dono rosas, oro no doy (Palíndromos) y en preproducción de otro documental sobre astronomía. También estoy hace unos años con la animación 3D, asociado con HookupAnimation, GILGAMESH, El Hombre que no quería morir, basado en el mito más antiguo de la humanidad. Y con ganas de encarar una película de ficción, estoy evaluando entre algunas ideas por donde encarar.

Y como productor, estamos terminando la postproducción de Marta Show, la ópera prima de Bruno López y Malena Moffatt. Y por cerrar la última parte del rodaje de la ficción Los elegidos de Daniel Gimelberg.

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