Rolando Gallego
08/08/2017 15:35

En su séptimo largo, Una mujer, una vida (Une vie, 2016), Stéphane Brizé adapta el clásico Una vida, de Guy de Maupassant; el film está protagonizado por Judith Chemla, Yolande Moreau y Jean-Pierre Darroussin, y fue seleccionado para la 73 Mostra de Venecia. "Yo hago como un documental de los actores, no creo en la creación de personajes, eso es algo de los espectadores”, afirma en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine.

Una mujer, una vida

(2016)

¿Sabés que sos uno de los pocos realizadores franceses que tiene distribución asegurada en Argentina?
Eso es o porque tienen muy poco acceso al cine francés o porque tienen muy buen gusto.

Tiene que ver con que tus películas tocan temas cercanos y que generan debate…
En mis películas las temáticas son muy universales y me impresiona ver que aún siendo francófonas el público japonés o chino reacciona de la misma manera.

¿Te fue difícil en Una mujer, una vida trabajar con reconstrucción de época siendo que generalmente tus películas son más contemporáneas?
Siempre tengo la idea de reconstrucción de lo real, puede ser visto como desventaja no haber estado en el Siglo XIX pero en realidad es mejor porque nadie estuvo ahí, entonces puedo mostrar una visión de lo que me parece que es. La ropa tiene que ser precisa, el decorado, lo mismo, no tiene que haber anacronismo.

¿Hiciste mucho trabajo de investigación previo para la producción?
En cuanto a ropa y decorado no tengo especificidades sobre la época entonces trabajé con especialistas, incluso para el idioma o lenguaje, porque era otro francés el que se hablaba. El vestuario lo hice con una persona que me indicó cómo era y más allá de esto traté de reflejar psicológicamente cómo era el personaje, entonces las texturas de las telas estaban relacionadas a esto, y es un trabajo que realizo tanto en films de época como en contemporáneos. Lo importante en una película de época es eliminar prejuicios, más allá de los travellings o encuadres, hay un tema estético importante. Me interesa desde la puesta en escena reconstruir lo que yo siento como real.

Los planos detalles y la iluminación son bien cercanos a obras pictóricas de la época, este procedimiento narrativo ¿fue buscado?
El encuadre, el foco, la iluminación sirven para transmitir lo que uno quiere decir, son los elementos más importantes de la puesta en escena, al igual del encuadre y el plano que uno elige, estas elecciones, más luz, menos luz, luz tenue, tiene que ver con la psicología de los personajes.

Siempre en tus películas hay personajes fuertes, como acá con esta mujer luchando por sus ideales o en El precio de un hombre (2015), ¿Cómo surgen? ¿Cómo elegís a los actores? ¿Te gusta repetir elenco? Vincent Lindon es muy recurrente en tus películas…
Un personaje sólo puede ser fuerte si la situación en la que está es fuerte, si uno tiene un protagonista fuerte pero con situaciones débiles no hay espacio para el juego, por eso es importante revelar lo invisible del personaje, y dentro de eso tengo que encontrar un actor que pueda hacerlo. Yo hago como un documental de los actores, no creo en la creación de personajes, eso es algo de los espectadores. Yo filmo actores, no personajes. Por eso busco actores que tengan que ver con él, no creo en la composición, ni en la creación de personajes.

¿Es difícil entonces encontrar esos actores? ¿Escribís para ellos?
Aunque sean hombres o mujeres siempre escribo para mí, si lo hago sobre un hombre de 50 años lo hago con situaciones cercanas, y seguramente por ejemplo Vincent Lindon las entenderá, y si bien provenimos de lugares sociales diferentes nos entendemos y tenemos una visión de la vida similar.

¿De dónde nacen las ideas de tus películas, eutanasia, desempleo, etc.?
De mi curiosidad, cuestionamientos, de un momento particular de mi vida, en mis dos últimas películas, aunque sean de épocas y medios sociales distintos, son personajes con una idea del hombre my fuerte a los que se le plantea una desilusión, cuando constato que mi próximo proyecto va por ese lado también, entiendo que todo va hacia ahí, a la tragedia del hombre, algo interesante para trabajar.

Cuando son temas tan fuertes ¿cómo trabajas con los actores?
Soy una persona muy normal y las problemáticas con las que trabajo también, en el casting busco la capacidad de un actor de ser, no de actuar.

¿Es muy difícil eso cuando la elección no puede “ser” en el set?
Si, y en los castings veo si están dispuestos a jugar este juego.

Para evitar que en el set se revele esa incapacidad…
Claro, no ensayo, no pido que se aprendan de memoria los textos, por eso busco gente que esté cómoda con la metodología. Igual siempre en el set surgen cuestiones, porque al ser un lugar estresante, hay que implementar situaciones para sacarlos del lugar común. Siempre busco la capacidad de ser y no de actuar.

¿Estás con un nuevo proyecto?
Sí, una película de índole social, protagonizada también por Vincent Lindon, sobre el cierre de una fábrica y sus derivaciones.

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