Rolando Gallego
02/08/2017 15:04

Matias Lucchesi estrena El Pampero (2017), su segunda producción tras la premiada Ciencias Naturales (2014), protagonizada por Julio Chávez, Pilar Gamboa y César Troncoso, una película intimista en la que se narra el vínculo entre un solitario hombre y una desconocida.  “Hicimos un recorrido por el montaje y el tiempo que fue bueno porque hizo madurar ciertas cosas y descartar otras que pensaba que sin eso la historia no se contaba”, dice durante una charla exclusiva con EscribiendoCine.

El Pampero

(2017)

¿Aparecen fácilmente las ideas para las películas?
Ciencias Naturales y El Pampero surgieron de una imagen, ésta de una persona que encontraba con sangre alguien escondido en su barco, convoque a Gonzalo Salama, escribimos esto antes de Ciencias Naturales y también la situación padre e hijo es algo que me atrae de meterme en eso, así se armó la película. Agregámos ciertos condimentos de thriller y algo intimista. A veces me pasa de estar escribiendo y la imagen disparadora desaparece y te terminó generando otra historia.

¿Escribís pensando en actores?
En este caso teníamos claro que era Julio Chávez, no así el resto de los protagonistas, salieron de casting, con el nuevo proyecto se me armó más fácil el pensar en tal y tal, antes no tanto, desarrollaba un universo sin pensar en los actores, y con Gonzalo funcionaba muy bien esto. Pero ahora me resulta armar más fácil el combo, el tono de la película, porque un actor lo determina.

¿Ensayaron previamente para el rodaje?
Con Julio hubo mucha lectura de guion.

Aunque hay menos palabras en él…
Sí, esa fue la intención. Nos reunimos con él varias semanas, luego me encontré con actores, pero no hubo mucho ensayo, sí lectura, con el personaje de Cesar encontramos cosas juntos con él.

En determinados momentos la película tiene una puesta casi coreográfica, ¿fue difícil rodar en el barco?
Hubo dos cosas, fue un desafío, y estoy feliz por el trabajo del equipo, porque era complejo que no quede teatral, hicimos en estudio el interior del barco, es muy particular, no creo que se haga mucho. Construimos el interior, con paredes que se iban corriendo, y todo lo que se ve del interior al exterior es con postproducción, hubo mucho trabajo, mucho más que el que imaginábamos. Yo venía de Ciencias Naturales y subestimamos un poco todo, pero está bueno agarrar lo que uno va aprendiendo. En Ciencias Naturales Paola Barrientos estaba embarazada en medio de la montaña era un delirio, y acá toda la cuestión náutica, el barco, el agua, creo que tengo que ser más sensato y hacerla más fácil para que sea todo mejor, estoy feliz con el resultado, pero en el rodaje veía cómo se me resquebrajaba el piso todo el tiempo, con condiciones que variaban, imponderables. Para lo próximo lo voy a tener en cuenta.

¿Va a haber naturaleza?
Si, montaña y cordillera, pero creo que estoy más sensato en cuestiones de producción, acá para que una chica se caiga al agua en medio de la noche era complicado.

Pilar Gamboa dijo que disfrutó mucho eso…
En mis momentos de zozobra supe que luego era todo positivo para el equipo, pero pienso que se pueden hacer cosas más simples, El Pampero es un relato pequeño, no majestuoso, pero había que estar atento a las demandas de los actores.

¿Es complicado pensar en la película ahora luego de su rodaje hace más de dos años?
Tengo mi energía en el nuevo proyecto, pero es importante que se estrene para cerrar el ciclo, por un lado pasó por las necesidades de posproducción que tenía, y también el hecho de ser un rodaje complejo, de seis semanas acá y unos días en Uruguay. Hicimos un recorrido por el montaje y el tiempo que fue bueno porque hizo madurar ciertas cosas y descartar otras que pensaba que sin eso la historia no se contaba.

¿Repasaste clásicos del género?
Sí, me vi casi todas, para evitar que sea teatro, que sea intimista y por eso con el fotógrafo pensamos mucho, y sumamos cuestiones de los actores que proponían, por ahi pensábas la puesta de una manera y el actor te decía otra cosa.

De la idea original a El Pampero, ¿cuánto quedó fuera?
Muchísimo, fuimos depurando en los cortes, pero rápido, hubo uno primero, otro, no sé cuántos, pero a partir del segundo todo fue depuración.

En el rodaje sé que hubo mucho humor, ¿era necesario para relajar la tensión?
Sí, yo estaba más atento a todo en el rodaje, pero el equipo luego generaba cosas entretenidas, el clima era tenso, desde mi perspectiva, en el rodaje, porque el barco se movía o pasaban cinco lanchas, a nivel grupo humano fue excelente.

¿Qué encontrará la gente en El Pampero?
Una película que intenta profundizar en lo que le pasa a un hombre que deja de lado sus dificultades afectivas y algo que tiene que enfrentar y cómo, ayudando a otra persona, se conecta de nuevo con eso que está dejando de lado, es como una toma de conciencia la película, con condimentos de policial y thriller que eso que cuento se sostenga. Espero que a la gente le guste y disfrute, que vaya al cine y que se encuentre con algo que le aporte, no es una película de acción pero sí intenta jugar con el thriller.

¿Podés adelantar algo del nuevo proyecto?
Sí, estoy filmando un guión de Mariano Llinás, sobre una idea de los dos que trabajamos juntos, son dos mujeres en la cordillera, por ahora sólo eso puedo decir.

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