Matías E. González
01/08/2017 23:42

EscribiendoCine dialogó con Tomás de Leone, director de El aprendíz (2016), película que cuenta la historia de Pablo (Nahuel Viale), quien es un aprendiz de cocina en un hotel y desarrolla su oficio con pasión. El joven desea abrir un espacio de comidas en la zona del puerto pero necesita dinero y para conseguirlo lleva a cabo pequeños robos con su grupo de amigos. Sin embargo, cuando surge la posibilidad de un robo más grande las cosas cambian. “La única expectativa que tuve al escribir la película fue hacerla y terminarla. El resto nunca me atreví a soñarlo”, sostuvo el cineasta.

El aprendíz

(2016)

El aprendíz es tu ópera prima ¿cómo surgió la idea del film?
La película surge de una necesidad. Escribir situaciones y construir el universo de este personaje para entender un poco lo que me estaba pasando a mí. Realmente durante el período que escribí los primeros borradores, la película fue mi aliada, mi sostén. De alguna manera darle forma a esas circunstancias mediante un film, un hecho cinematográfico, fue darle algo de sentido a mi presente.

Pero eso no podía ser todo. Había que armar un relato, construir un atractivo visual y desarrollarlo. Fue una mezcla entre emoción y estética. A los tumbos… (risas)

En toda primera vez aparecen las inseguridades, los aciertos y los errores, pero también los aprendizajes ¿cuáles consideras que fueron tus principales desafíos con este largometraje?
Yo soy un director novato, que poco entiende del cine, de verdad me siento un aprendiz. Para mí hay una porción grande de esta actividad que es todo misterio. Lo que sí sé es estar conmigo mismo, sobrevivirme, y en ese sentido creo que siempre el principal escollo es uno mismo. Puede parecer una fórmula pero no lo es. Mi diálogo más intenso y condensado es conmigo mismo. Y cuando haces una ficción, que tanto tiene que ver con emociones propias, eso está siempre en litigio.

El personaje de Pablo, interpretado por Nahuel Viale, es un aprendiz tanto en su trabajo como en la vida, donde debe ir sorteando diferentes impedimentos diarios ¿cómo lo construiste y qué criterios tuviste en cuenta para la elección de Nahuel como el protagonista?
No hice casting para ningún actor de la película. A todos los fui eligiendo a partir de conocerlos, de charlar con ellos. Los vi ya sea en teatro, cine o TV y después de conocerlos les ofrecí el personaje. Y esto tiene que ver con que para mí los personajes -más allá de lo definido y detallado del guión- son superficies flexibles, permeables.

Nahuel Viale me gustaba como actor, pero cuando lo conocí me atrapó su mirada. Tiene una expresión muy propia de él, algo que no sé si es tan construible. Es algo que tiene que ver con cómo es él. Y eso lo intenté usar hasta el máximo. Creo, sinceramente, que tanto Nahuel como Esteban Bigliardi han hecho las mejores actuaciones que les he visto en cine.

Y no creo que esto suceda por casualidad ni como un hecho aislado. En esta película, sus dos modos de actuar, sus dos modos de construir el personaje y de estar presentes en el film los hacen confrontar y complementarse.

La mayoría de los espectadores en los festivales en donde se proyectó la película me decía “al que hace de malo lo odié, lo quería matar” (risas). Y eso tiene que ver también con el resto de los personajes de la película.

Durante el montaje estuvimos muy muy atentos a mantener el equilibrio: la introspección del personaje de Nahuel Viale, y la exuberancia y agresividad de Parodi (Esteban Bigliardi), creo que gran parte del éxito narrativo del film radica en este punto.

Pablo no está solo, sino que lo rodean diferentes personajes que acompañan u obstaculizan su rumbo ¿cómo fue la selección del resto del reparto?
Malena Sanchez es una actriz bárbara, da muy bien en cámara y tiene una actitud sumamente positiva siempre. Era un contrapunto exquisito. Germán de Silva tiene pocas escenas, pero una de ellas es central en la película, y Mónica Lairana es de una intensidad y minuciosidad que pocas veces se ve en los actores. A todos ellos no te podés acercar del mismo modo. Con cada uno hay que preguntarse, como director, ¿de qué modo les puedo ser útil? Hay que ser flexible.

El aprendíz fue galardonada como “Mejor Película” en la Competencia Argentina durante el 31 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y además, Nahuel Viale ganó como Mejor Actor ¿qué emociones y sensaciones surgieron en vos cuando la película fue premiada? ¿qué expectativas tenes para su estreno en salas?
Al ser mi primera película de ficción el premio de Mar del Plata fue toda una sorpresa. Fue al primer festival que fue, y ganó como Mejor Película y Mejor Actor (Nahuel Viale). Todo reconocimiento es gratificante, lindo. Lo tomamos con felicidad y sorpresa. La única expectativa que tuve al escribir la película fue hacerla y terminarla. El resto nunca me atreví a soñarlo.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto actualmente o tenes alguna idea desarrollada en mente?
Estoy entusiasmado con las que cosas que estoy trabajando ahora, la verdad que sí. Vamos a producir el próximo largometraje de ficción de Francisco D´Eufemia, uno de los directores de Fuga de la Patagonia (2016) , junto a mi mujer y socia Maia Menta con nuestra productora DLCINE.

Y estoy en desarrollo de una ficción como director. Estoy en ese punto donde creo que todo es posible, realmente hacer El aprendíz me dejó muchas cosas. Estoy ansioso por llevarlas adelante.

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