Juan Pablo Russo
26/06/2017 13:32

En 2010 Mariano Aiello estrena Awka Liwen, documental que enfrentó un pedido de censura por parte de la familia Martínez de Hoz. Siete años después, su nuevo trabajo se enfoca sobre como esa familia lleva más de doscientos años actuando en perjurio de la Argentina. "Espero, que tanto Awka Liwen como Martínez de Hoz (2017) funcionen para reformular en parte los settings culturales y educativos creados por las oligarquias nacionales -a partir de la segunda mitad del siglo XIX- para así garantizar la perpetuación de los procesos de dominación sobre las clases subalternas", asegura en diálogo con EscribiendoCine.

Martínez de Hoz

(2017)

Pensando en el pedido de censura sobre Awka Liwen por parte de los Martínez de Hoz cuando solo se los nombraba durante 39 segundos, ¿no pensaste en el riesgo que suponía hacer una película centrada solo en ellos?
Además de documentalista soy abogado y no solo lo pensé sino que también lo asumí como parte de mi trabajo, digamos un “efecto no deseado” en una Argentina con una democracia muy imperfecta. Sufrí amenazas de muerte, tres robos extraños de dinero y equipos, además de dos causas en sede civil (la segunda en marzo de 2017, ignorando por por ejemplo el principio de “cosa juzgada” por el cual no podrían efectuar otra segunda demanda contra mí por Awka Liwen porque les ganamos el primer proceso judicial que ellos iniciaron en 2011 para censurar aquel film).

Asumiste otros riesgos como la duración que para un documental puede jugarle en contra no solo en los espectadores sino también en la exhibición, ¿qué te llevó a querer hacerlo de casi cuatro horas?
Sabía que con un guion literario de 75 páginas la duración del documental iba a ser extensa. Pensé en un momento en editar para llevarlo a aproximadamente 2 horas pero noté que ello afectaba al propio guion, era en realidad otra obra y por lo mimso preferí ser fiel al guion que escríbí entre mayo de 2011 y marzo de 2012. Además, debido a que el documental desarrolla la historia económico polítca de la Argentina, la de la propia familia Martínez de Hoz, la de la conformación del poder judicial, la de la construcción de la cosmovisión nacional y la del juicio de censura contra Awka Liwen, cualquier recorte atentaba contra el funcionamiento del ordenamiento y comprensión de las distintas historias entrelazadas por una unidad: el ejercicio continuo del poder por el bloque histórico en Argentina, los dueños de la tierra.

Se nota que varias de las entrevistas están realizadas en otro contexto sociopolítico, incluso aparecen algunos en cargos de organismos que ya no existen más, ¿cuánto hace que están con la película y por qué tanto trabajo en el tiempo?
Comenzamos en mayo de 2011 cuando Felipe Pigna me avisó de la demanda (yo estaba en EEUU preparando un documental que aún no pude terminar con Rigoberta Menchú Tum). El rodaje de las entrevistas se realizó en 2012 y el montaje comenzó a fin de 2013 y terminó en 2016. Fue difícil porque grabamos en EEUU, Alemania, Francia y aquí porque era un documental no programado. Así que fuimos desarrollando una campaña de financiamiento a través de instituciones alemanas, sindicatos argentino, plataformas de crowdfunding (por pedido de los nietos del ministro de economía de Videla dieron de baja el proyecto en las tres principales del país) y en 2014 el INCAA, a través del Comité de Evaluación de Proyectos Documentales, aprobó por segunda vía el film pero hasta la fecha no cobramos ni el primer adelanto de subsidio solicitado. Por ejemplo, como la edición se terminó en 2015, cambiamos el graph de Zaffaroni por ex-ministro de la Suprema Corte de Justicia, pero con Martín Sabbatella no lo modificamos porque como todavía no había asumido Macri, él conservaba su cargo en el AFSCA ahora inexsistente. No obstante, creemos que su inclusión en dicho testimonial acerca de cómo el poder judicial impide la efectividad (y por ende la real vigencia, según Hans Kelsen) de leyes emanadas del Congreso Nacional, era fundamental para aterrizar, o ejemplificar, el desarrollo de la historia de la conformación y funcionamiento del Poder Judicial Argentino como un reaseguro de las clases hegemónicas para nunca soltarle la cuerda al pueblo argentino de su propio poder.

¿Querer mantener esos testimonios dentro un contexto diferente a que se debió?
En parte a mantener el guion y la propia obra. Martínez de Hoz no es un documental de agenda periodística, los ejemplos temporales más bien funcionan como anclajes a tierra para el desarrollo de los procesos supraestructurales y su deconstrucción.

Llama mucho la atención las imágenes del archivo fílmico de la familia Martínez de Hoz, ¿cómo llegan a él?
Fue una búsqueda en instituciones públicas y privadas, no sólo de dichas 5 latas de 16 mm., sino también de los documentos para la investigación. En el caso de las latas, la encontramos en sótano del Ministerio del Interior, las restauramos con el aporte del Museo del Cine y luego las digitalizamos. Pronto vamos a dsitribuirlas en un documental de archivo que contemple la propia edición cada una de esas 5 latas, que se llamará Colección Martínez de Hoz.

Tanto en Awka Liwen como en Martínez de Hoz son dos documentales que denuncian un accionar pero en el que se aportan pruebas científicas algo que no ocurre muy a menudo por no decir nunca. En este caso, ¿el cine ocupa el lugar de la justicia donde la condena impartida es social?
Podría ser pero nunca como una forma de reemplazo de la falta de condena judicial sobre delitos de lesa humanidad o delitos comunes. Ovbiamente que en nuestro caso, el acto del 19 de octubre de 2011 en la Plaza Lavalle contra la censura de Awka Liwen (asistieron alrededor de 15.000 personas) y sobre todo la propia realización de este nuevo documental y su apoyo aquí y en Alemania, funcionaron como una suerte de contralor extrapoder sobre los jueces y camaristas que intervinieron en el proceso judicial de censura contra Awka Liwen con una posición muy pro los actores del juicio. Pero yo creo, y espero, que tanto Awka Liwen como Martínez de Hoz funcionen para reformular en parte los settings culturales y educativos creados por las oligarquias nacionales -a partir de la segunda mitad del siglo XIX- para así garantizar la perpetuación de los procesos de dominación sobre las clases subalternas.

Me llama la atención que no hayan ahondado en las relaciones de la familia con este gobierno donde uno de los funcionarios es Martínez de Hoz, ¿si se metían con el macrismo daba para una tercera parte?
Yo creo que sí, que daba para una tercera parte. Lo que sucedió es que José Alfredo Martínez de Hoz (h) fue nombrado como vicepresidente del INPI por Macri en 2016, cuando nosotros ya habíamos terminado prácticamente el documental. Por ello decidí mantenerme el guion de 2011 (excepto con el agregado de las placas acerca de los sucesos políticos ocurridos a fin de 2015 y con el de la sentencia firme a favor de Osvaldo Bayer, Pigna y quien responde en el primer proceso contra Awka Liwen).

¿Cuál fue la reacción de los Martínez de Hoz al enterarse de esta nueva película?
Iniciarme una nueva demanda por daños y perjuicios, esta vez en un tono mucho más agresivo e injuriante (incluso, por ejemplo aparecen fotos del estreno de la obra en el cine Babylon de Berlín en octubre de 2016 en la demanda incoada por José Alfredo Martínez de Hoz (n) y Alejandro Martínez de Hoz en marzo de 2017 (Expediente: CIV 061801/2016, Jurisdicción: CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CIVIL, Dependencia:, JUZGADO CIVIL 96 - SECRETARIA Nº 25, Carátula: MARTINEZ DE HOZ, JOSE ALFREDO Y OTRO C/ AIELLO, MARIANO S/DAÑOS Y PERJUICIOS).

Comentarios