Rolando Gallego
24/06/2017 12:25

El Jardín de Bronce, la superproducción de HBO dirigida por Pablo Fendrik y Hernán Goldfrid, rodada en Buenos Aires y que adapta el best seller de Gustavo Malajovich, cuenta con un elenco encabezado por Joaquín Furriel, Julieta Zylberberg y Alan Sabbagh quienes darán vida a Fabián Danubio, la oficial Blanco y El Ruso y respectivamente. EscribiendoCine estuvo dialogando con los actores para conocer más sobre sus impresiones de participar en la miniserie que comienza el domingo 25 a las 22 horas y que rápidamente pasará luego a emitirse en países como Rumania y toda Latinoamerica.

El Patrón, radiografía de un crimen

(2014)

¿Qué sintieron cuando les llegó la propuesta?
Joaquín Furriel: Leí el primer episodio, el segundo, no paré y sentí que lo podía hacer, y estoy muy feliz de formar parte del proyecto. Es extraño porque trabajé mucho tiempo solo, una semana con Julieta Zylberberg, una con Luis Luque, pero cuando comenzaba a armar paridades o equipos con otro, se desarmaba, y me di cuenta que esa dinámica, novedosa para mí, era la llave para encontrar el personaje, que en un punto está sólo con él, es una responsabilidad porque lleva la historia, pero el trabajo con los directores me dio confianza y lo que hicieron es único.

Julieta Zylberberg: El proyecto fue ideal a todo nivel, el elenco, la producción, la historia, me encantó, hacer de policía me pareció espectacular, me encantó trabajar el lenguaje, principalmente, cuando hice la prueba venia de hacer Loco por vos y me dieron la letra, estudiaba mucho texto, como treinta horas diarias, pensé que iba a ser fácil aprenderme la letra pero fueron cuatro hojas con un lenguaje super complejo para hacerlo verosímil, era algo diferente a lo que venía haciendo, no podías improvisar, con cuestiones físicas y de acción distintas.

Alan Sabbagh: Me pareció divertido, fue un desafío hacerlo porque no hay comedia y en el marco desde donde está contada la historia es muy seductor, me atrajo la historia, no leí la novela, me pareció más atrapante hacerlo y también el elenco.

¿Les resultó complicado adaptarse a este formato de miniserie?
Joaquín Furriel: Durante muchos años hice tira diaria y teatro, teatro de texto, con directores muy grandes, actores de todas las generaciones y hace cuatro años, a partir de Un paraíso para los malditos, y de El Patrón, radiografía de un crimen, comencé con el cine, no noté diferencia, porque la televisión a mí me dio un pragmatismo a la hora de trabajar, un profesionalismo y resistencia clave, es, un ámbito pedagógico enorme, y en los últimos diez años vengo de trabajar los personajes de televisión sin diferencias, porque cambia el contexto, pero nada más, en cine hay síntesis de recursos y tiempo, pero en una serie hay un arco, porque tenés más tiempo. Por ejemplo, el boxeador que hice para Sos mi hombre o el Valmora para Juan José Campanella los hice igual, diferencia es la cantidad de escenas que haces en una tira, pero aún en producciones grandes siempre falta algo, una posibilidad de otro plano, y al mismo tiempo tenés que resolver, cosas, y la tira me dio la capacidad de no desesperarme, he repetido escenas o hacer cosas que salían el mismo día, me acostumbré a patear un penal sobre la hora tranquilo.

Julieta Zylberberg: Básicamente los tiempos y producción cinematográfica, a partir de eso todo es distinto. Las escenas están al servicio de la historia, salvo algunas secuencias de actuación o de acción, todo está al servicio del relato.

Alan Sabbagh: Que hace que todo sea distinto, menos escenas por día, tengas más tiempo para elaborar todo, rehacer lo que no te gustó, que en una tira es más difícil. No hay nada de relleno, está todo muy pensado. Lo tomé como una película y también el hecho de hacer un género que me gusta y miniserie que consumo mucho.

¿Les fue difícil construir sus personajes? ¿Les gustó interpretarlos?
Joaquín Furriel: Creo que mi manera de trabajar es armando grupos, a veces con los directores o con actores, acá la clave fue las reuniones previas, en las que los directores y productores me comentaron decisiones estéticas, porque venían hace tiempo con el proyecto, las respuestas que me dieron me permitieron armar un mapa de ruta, y lo importante, acá, fue la confianza, acá en el guion, donde todo el tiempo se sumaba información que me permitió armar la complejidad del programa en cada paradigma y mundo que se abría en la serie, teníamos mucho diálogo, íbamos de la motor home al set charlando, o también en toma, se generó una gran dinámica de trabajo. El jardín de bronce es un viaje narrativo, una atmósfera en la que te involucras con el personaje, el personaje busca a su hija y una verdad, eso lo desespera a Fabián, el no saber, cuando te pasa algo pensás, ¿cómo no me di cuenta?, por eso la serie es una invitación para el espectador, para que se regale ese momento del día, estos ocho episodios son para dedicártelos porque van revelando cosas y en ese sentido el trabajo debe ser de una gran sutileza en la interpretación.

Julieta Zylberberg: Es hermoso, una aliada en todo sentido de Fabián y empieza dentro de la institución policial, le llega este caso, se conmueve, empatiza con Fabián y después cuando se presentan ciertas trabas burocráticas se separa del caso y lo sigue acompañando utilizando instrumentos y contactos pero por fuera. El personaje es una aliada hasta el final, también amorosa, tienen una historia, es femenina, es importante eso, la empatía femenina en el tema que tiene con la hija, es importante, además de los instrumentos y contactos que lo ayudan.

Alan Sabbagh: Mi personaje aparece en el tercer capítulo, se llama el ruso, es un amigo de Fabián de antes de la desaparición de la nena y en un punto se ve empujado por la línea de la investigación. El mío lo acompaña sin saber si van a llegar a buen puerto, mi personaje es un sostén anímico que lo acompaña en la locura, lo sigue a donde se le ocurra, ese es el vínculo.

¿Investigaron para construir a los personajes? ¿Buscaron referencias en policiales?
Julieta Zylberberg: Me pasaron series, pero la verdad es que no me gusta influenciarme, desde el momento que leo porque sé que voy a ser algo tengo como una manera más particular de abordar el personaje, no hago campo, por ahí cuando hice la película de Burman busqué ver cómo era eso de estar muy adentro de uno, ver cómo pensaba, porque estaba muy lejos emocionalmente y necesitaba saber cómo se sentía en un mundo muy lejano al mío, acá no precisé ir a la comisaría, ver la burocracia y el movimiento en ella, lo pensé, en amigos, cómo es, zonas de personalidad que tal vez no me son muy propias pero fue así el trabajo, no de campo, si para disparar trabajé con FX y los directores, para que sea verosímil, que no quede blando, pero trabajamos ahí. Es una policía de investigación, tampoco de calle.

¿Les gustó que se incorpore la Ciudad de Buenos Aires como un personaje más?
Joaquín Furriel: Sí, es un lugar con mucha riqueza arquitectónica, belleza y también caos, sería atractivo mostrar la Ciudad eligiendo lugares, pero para nosotros fue interesante que ya estaba planteado en la historia la búsqueda en determinados lugares.

¿Cómo fue trabajar con dos directores?
Julieta Zylberberg: Fue interesante, no dirigían los dos al mismo tiempo, estaba bueno porque cada uno era distinto, y te daba un color y un aporte diferente del personaje. Me intriga ver toda la serie.

El Jardín de Bronce comienza en HBO el domingo 25 de junio a las 22 horas. También estará disponible en HBO GO.

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