Juan Pablo Russo
10/05/2017 16:09

Un cuarto de siglo después de haber filmado Warnes Aparte (1991), Darío Arcella vuelve sobre el tema con un retrato del barrio Ramón Carrillo, habitado por quienes fueron relocalizados provenientes de los edificios que estaban destinados a ser el hospital pediátrico más grande de Latinoamérica, llamado Albergue Warnes. "En un punto la película no es un retrato del barrio Carrillo, si no una representación de lo que pasa en muchos barrios de la Argentina", comenta en una charla con EscribiendoCine.

Los Relocalizados

(2016)

¿Por qué decidiste volver sobre los habitantes del albergue Warnes un cuarto de siglo después?
En 1990 junto a Luis Campos realizamos el documental Warnes Aparte, en el llamado Albergue Warnes, la película se estrenó en el propio Albergue en octubre del 90. La gente fue mudada, relocalizada, en diciembre del mismo año. Y en marzo del 91 se produjo la demolición. Habiamos registrado la mudanza y la demolición, ésta a siete cámaras, un material casi diría, incunable. Viéndolo hace unos cuatro años surgió la pregunta: ¿qué paso en estos 25 años en el barrio Carrillo?, un barrio con un diseño urbanistico realizado sin mayor participación de los verdaderos interesados, lo que se diría un diseño de oficina, sobre un antiguo basural, con los trabajos lejos y las casas mínimas. Fuí al barrio en diciembre del 2013, y la verdad es que paso de todo. Las familias crecieron, las casas se vendieron, el tejido social del barrio cambió tan dramáticamente como el deterioro de sus calles, las casas se transformaron en edificios de tres y cuatro pisos y, donde habia 3000 personas ahora había 10.000.

Los Relocalizados es un trabajo colectivo surgido a partir de un taller, ¿cómo fue el proceso de construcción de la película?
Para realizar la pelicula, partimos de varios encuentros en el barrio, por un lado para ver qué interés había en la gente en hacer esta película y por otro para ir elaborando la propuesta de realizar talleres. Decidimos después de varios encuentros brindar dos talleres: uno de Historia y contenidos, y otro de Narrativa cinematográfica. La dinámica del primero era que la gente viniera a contar historias del barrio, los comienzos, los días en Warnes, los problemas estructurales tanto edilicios como sociales, la relación con las fuerzas policiales, etc. Es decir, de este taller surgieron los temas que nutrirían al film. Hubo sesiones de mucha gente con discusiones muy acaloradas sobre distintos temas, por ejemplo, cuando se habló de la organización barrial. La idea fue que de aquí surgiria el guion de la película. El otro taller tuvo una estructura más clásica, se trató de una capacitación en el manejo de equipos cinematogråficos a fin de que los participantes pudieran registrar escenas de los temas planteados. Dejamos dos cámaras en el barrio y un equipo de sonido a partir del cuarto mes de taller. Vimos mucho cine con los chicos y trabajamos una unificación de criterio estético de puesta de cámara a fin de lograr unidad desde lo perceptivo, intentando no limitar el punto de vista diverso que nos daría la participación libre de los chicos. Los que se afianzaron en el proceso fueron tres personas: Celeste Lucero, Gladys Blanco y Oscar Ibarra. Si bien todos hicieron de todo, poco a poco cada uno trabajó un rol específico, tanto Celeste como Oscar con la cámara y Gladys con el sonido. Los tres aportaron muchísimo desde la observación y su compromiso con el barrio.

La película propone una diversidad de miradas sobre un mismo tema, ¿cómo logras hacer un abanico donde todos los sectores estén representados?
La película, una vez más, no refleja ni el diez por ciento de lo que sucede en el barrio, pero buscamos reflejar lo más representativo y de la manera más poetica posible el complejo entramado del tejido social del barrio. Hay mucha gente que seguro no se va a sentir representada en lo particular, y se incurra a generalidades, pero esas generalidades sí van a ser representativas de un sector o forma de vida en el complejo. Asi surge la representación del estado asambleario, como una evolución del sistema representativo, que tantos problemas trajo al barrio, cuando vemos las reuniones con los defensores del pueblo y cuando logran que un amparo judicial se transforme en sentencia contra el Gobierno de la Ciudad que debe cumplir, ahora por ley, con las obras de cloacas, agua corriente y asfaltado. O la representación de la cotidianeidad, donde una balacera, luego de ser el tema del día se olvida para seguir andando. Pretender abarcarlo todo es absurdo, Miguel Navarro me dijo un día: "Acá, yo me voy al laburo, y nunca se qué me voy a encontrar cuando vuelvo, todo cambia permanentemente".

¿Los Relocalizados (2016) es el reflejo de lo que le pasa a gran parte de la población en cuestión habitacional?
En un punto la película no es un retrato del barrio Carrillo, si no una representación de lo que pasa en muchos barrios de la Argentina. Solo que se detiene en las particularidades del Carrillo, por ejemplo, ser fundado por la gente que provenía del Albergue Warnes, eso es único. Pero también es único, para el barrio Ejército de Los Andes, por ejemplo, ser llamado Fuerte Apache o para la Villa 15, tener la manzana 27, es decir , el Elefante Blanco y así. Los Relocalizados es una metáfora de la situacion social de la Argentina.

¿Sentís que 25 años después de haber hecho Warnes Aparte nada cambió?
Muchas cosas, claro, pero una en particular, siguen las ganas y la certidumbre de que retratar estas situaciones son mi aporte, mi forma de participar como artista, en que las cosas cambien. No creo que desde la época del Warnes no haya cambiado nada, por ejemplo, en Carrillo encontré chicos universitarios que en Warnes era impensable. Pachango o Manuel, a quienes retraté en Warnes, pudieron darle educación universitaria a sus hijos con el carro o con la pala de albañil.

¿Ves en el cine una herramienta inclusiva que no se utiliza con la relevancia que se debería?
Creo que desde Flaherty y antes tambien el cine es esa herramienta inclusiva, aun en films que no se lo plantean. Pero creo que la producción de materiales comunitarios tiene una fuerza especial a la hora de contar La Historia, esa historia siempre callada u ocultada por los medios hegemónicos. El otro punto de vista que no es otro en singular sino en plural y en infintas dimensiones. Algo que sucedió durante el rodaje de Los Relocalizados es que se nos acercaba gente constantemente a contar. Su historia, como si el Taller de historia y contenidos hubiera terminado el día en que terminó el rodaje.

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