Rolando Gallego
26/03/2017 14:31

Con una vasta carrera en cine y televisión, Israel Adrián Caetano regresa a la pantalla grande con El otro hermano (2017) una película que desnuda la realidad de un pueblo del interior en la que un hombre (Leonardo Sbaraglia) dirige los destinos de todos hasta que un recién llegado (Daniel Hendler) decide enfrentarlo. Adaptación al cine de la novela de Carlos Busqued, de la que también participan Angela Molina, Alian Devetac y Pablo Cedrón, El otro hermano, que acaba de ser premiada en el Festival de Málaga, se estrena el jueves 30 de marzo en los cines argentinos y EscribiendoCine charló en exclusiva con su realizador.

El otro hermano

(2017)

¿Cómo te llega la novela Bajo este sol tremendo y cómo fue el proceso de adaptarla?
Me llegó la novela, la leí, pasaron tres o cuatro años hasta filmarla. La leí, me pareció piola, pero no sabía cómo encajarla cinematográficamente, tenía que encontrar el género, sabía que no era un drama, que no era una comedia, que no era de terror, hasta que apareció la idea de hacer una historia de crimen, estos tipos eran delincuentes, que además de esa cosa cotidiana que tenía el pueblo en medio del Chaco perdido, había algo de western, pero también robo a un banco, secuestro, armas, ex milicos y me anclé ahí sabiendo que había un potencial policial.

¿Y cómo fue hilvanar todos esos géneros? ¿Fue más compleja la escritura del guion?
Había algo en la novela, sueños, un condimento muy onírico, en función de explicar el proceder el accionar del protagonista, yo prescindí de eso, difícil de realizar y que no se condecía con el rigor de la película, policial, estaría mintiendo si digo que es solo policial, pero traté de apoyarme mucho en el género, y eso se va descubriendo hacia el final, con el protagonista envuelto en una trama policial, en robo a un banco, a un crimen, a un secuestro, y sabía que no estaba esto en la novela.

¿Cómo aparecieron Leonardo Sbaraglia y Daniel Hendler en la película?
Ellos funcionan porque son diametralmente opuestos y complementarios. Creo que el punto de vista de Duarte (Sbaraglia) sobre el personaje de Hendler es claro, se justifica éste como un hijo de puta. El de Hendler es más arriesgado, no actúa, es la inercia misma, Duarte es el que lleva la trama policial adelante. Igual el personaje de Hendler pasa de opa a tomar decisiones arriesgadas.

¿Eso estaba en la novela?
No, y el final tampoco, la novela termina abruptamente, estaba lo de pueblo chico, un microcosmos, un mundo chiquito, la novela se mete en el Chaco para meterse en un sótano en el Chaco, no en los paisajes, la película también, no aprovecha los paisajes del Chaco, es claustrofóbica. El espacio abierto está al final, con recursos de encuadre parecidos al western, medio spaghetti si se quiere, de angulares desde abajo.

Hay varios angulares desde abajo ¿por qué?
A mí me gustaba eso de sumar extrañeza en el encuadre, incomodidad, hay algo de hiperrealismo, estaba en la novela, que lo transforma en algo onírico, un universo extraño de cebúes y escarabajos, y una lógica perversa en donde cualquiera hace cualquier cosa, Duarte es el que menos riesgo corre, y sabemos que desde ahí no va a venir justicia, por eso el personaje de Hendler toma ese rol, un empleado público desempleado que hace justicia.

¿Angela Molina se incorpora por un tema de coproducción al proyecto?
Sí, pero encaja divino, el personaje no era originalmente español, pero en este universo que no se sabe de dónde viene cada uno, y todo manejado por Duarte encaja muy bien. Duarte es la ley en el pueblo sin ley.

.¿Sos de respetar siempre el guion?
Sí, en cine sí, en tele no tanto, tal vez me corrí en Crónica de una fuga (2005).

Volvés a la tele con una serie de Space…
Sí, por ahora se llama La Ley, fue posterior a la película, algo por encargo, de hecho sólo dirigí la mitad de los episodios, y ahora estoy con la miniserie sobre Sandro.

¿Qué opinás del momento del cine nacional?
Yo ya no lo veo, hay tanta información que ni idea, para mí las películas se tienen que ver y listo.

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