Rolando Gallego
24/03/2017 16:29

Con un Premio Cóndor por su rol en Ciencias Naturales (2014) de Matias Lucchesi, Paola Barrientos vuelve al cine con un protagónico que dará que hablar en El peso de la ley (2017) de Fernán Mirás. En la película encarna a Gloria, una abogada alejada de su vocación que se topa con un caso de violación particular, con un expediente compuesto por una foja y media, algo inusual para este tipo de procesamientos. “En una película hay algo más conceptual que al menos uno puede intentar, en la tele es día a día, minuto a minuto”, afirma en una charla con EscribiendoCine.

El peso de la ley

(2017)

¿Qué fue lo que más te atrajo del proyecto? ¿La transformación del personaje? ¿Qué Fernán Mirás estaba detrás de cámara?
Todo, en principio Fernán me propuso y le dije que sí antes de leer el guion. Mientras rodábamos Viudas e Hijos del Rock and Roll me lo propuso y me contó cosas y le dije que sí, cuando me dio el guion lo leí y me resulto muy interesante y me dio más ganas de él. Mi personaje tenía un recorrido que me parecía muy interesante por hacer.

Tiene al final una suerte de revelación ante los enemigos muy al estilo de Clara en Aquarius (2016)…
Que bueno lo que me decís, porque Aquarius es una película que me encanta. Porque fue como una catarsis de cuestiones que se le iban cruzando a ella, concretas y reales, que tenían que ver con dificultades propias que le iba poniendo el sistema judicial, de falta de humanos en esos espacios, de investigación y dificultad económica, para hacer como se debía y los cruces de intereses entre la fiscal del caso y el juez y todo eso en paralelo generaba una trama muy interesante para que Gloria sorteara obstáculos y se encontrara con esa vocación primigenia de cuando daba el examen en el arranque de la película.

Los personajes en la película están todo el tiempo al borde ¿cómo trabajaste eso?
No me di cuenta, soy yo, no lo puedo evitar. Hay una búsqueda por Fernán que tiene que ver cómo está escrito el personaje, yo no fui por ese lado, hay una suerte de dejar al guion todo, y las cosas que tiene que resolver ella, yo no me hice cargo de la comedia. Hay humor, subyace en las personas, principalmente en situaciones, las trágicas, y acá no hay nada solemne, más allá que hay expedientes, casos.

Rompe con estereotipos de la imagen de la justicia americana…
Si, tiene que ver con el humor y la identificación, si vemos un buffet de abogados, con chicas bonitas, mesas lujosas, pero acá es diferente, somos abogados argentinos, y eso hace el contrapunto, de comedia negra. Uno piensa en algo serio o solemne, pero acá está borrado, tengo que ir al tipo preso. Se corre de un lugar de solemnidad todo el tiempo, y lo que sucede anda por otro andarivel, no hay bajada de línea, las cosas están y vemos cómo se transita eso, los personajes con cierta conciencia moral, y eso está en el guion, y luego está la cosa si se contó eso.

A uno le frustra muchas cosas que pasan, principalmente con la fiscal…
Sí, para ella es más importante ser nombrada jueza que el desarrollo de su propia profesión, por eso el camino de Gloria, es también la posibilidad de reencontrarse con la profesión y renovar un deseo que supongo que en ese ámbito u otros es muy importante de perder. Muchas veces el mismo trabajo lleva a eso.

¿Cómo trabajaste justamente el cambio del personaje?
Me parece interesante algo de la película que es el distanciamiento de los que imparten justicia y las víctimas, en todo sentido, del sistema judicial y de todos los sistemas. Todo. Y esa distancia, del que juzga, el que acusa, el que defiende, está tan alejado de la realidad propia de las personas con las que trabaja, que se transforman en casos, expedientes y el nombre que le ponen al caso, en este punto “violación”, es una carpeta, y esa dificultad de esas personas que tienen que hacer justicia y acercarse, ver y reconocer las realidades de quienes deben ser juzgados o asistidos, Gloria rompe con eso, sale detrás del escritorio y necesita ser otra, y en ese movimiento de salir detrás del mostrador es un movimiento que la revive.

¿Qué te da el cine que no te da la tele? ¿Es por el recorrido que te permite hacer con un personaje?
Sí, una situación es esa, en una película hay algo más conceptual que al menos uno puede intentar, en la tele es día a día, minuto a minuto y hay veces que el deseo y la vocación se me corren, y termino de grabar y digo “qué hice”, igual siempre trato de encontrar una punta de entusiasmo, que generalmente se da en compañeros de escena, y me uno con ellos, y esas cosas son como sogas o salvavidas, porque uno piensa que en la tele es otra cosa, y hay que reencontrarle y resignificar muchas cosas, y a veces puedo y a veces no.

¿El cine te está permitiendo reencontrarte con tu profesión?
Sí, igual en televisión hice dos o tres tiras, y claro que Graduados fue un mito. En cine tengo pocas participaciones, Ciencias Naturales (2014) y Papeles en el viento (2014), en donde hago una participación y después ésta.

¿Viene más cine?
Sí, participé en una película de Diego Lublinsky, y tengo algo con Matias Lucchesi, con un guion buenísimo, pero no sé cuándo se hace, porque me encanta por dónde él busca las escenas y la experiencia.

¿Tenés algún rol soñado?
La verdad que no, siento que el trabajo me ha llegado más allá de mis sensaciones, cuando me llegó el guion de Ciencias Naturales le pregunté a Matías por qué me elegía a mí, y le nombre tres actrices. Eso es también algo mágico, porque de un guion se desprende algo, y Matías pudo verme a mí, porque yo tengo mucho prejuicio sobre mi trabajo, sobre mi expresividad, y logré manejarlo. Por eso siento que las puertas y espacios que se me dieron son más que los que hubiese imaginado.

¿Cómo ves el momento del cine nacional?
La exhibición es una dificultad y cuenta pendiente para revisar, desde decisiones políticas de qué espacio se da al cine nacional, de difusión y concientización como público y del apoyo quje hay que darle simbólico y cultural, porque es algo que no tomamos en serio, de la responsabilidad de que se filme y circule. Nos encantan las cosas de Netflix, porque el cipayismo nos ha calado fuerte y es cosa de todos recuperar espacios de identificación y reflexión. Ciencias Naturales ganó todos los espacios y festivales donde estuvo y acá no paso nada. Yo agarro a la película y la llevo a espacios culturales, proyecciones con maestras, y ellas enloquecen, es mi aporte. Nos falta muchísimo. Con respecto a la producción no lo sé.

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