Rolando Gallego
15/03/2017 17:30

En Casi leyendas (2017) su segundo largometraje, el realizador Gabriel Nesci (Días de vinilo, 2012) vuelve a utilizar la música como disparadora de una historia en la que tres amigos, interpretados por Santiago Segura, Diego Torres y Diego Peretti, se vuelven a descubrir a través de la pasión por una banda perdida en el olvido. "Era complicado encontrar los tres protagonistas con coherencia generacional y que te creas que en el año 92 podrían haber tenido una banda”, confiesa el cineasta en una charla con EscribiendoCine.

Casi leyendas

(2017)
8.0

Fue un proceso rápido el rodaje y luego el estreno ¿verdad?
Sí, se dio rápido porque cuando yo estaba con la primera versión del guion ya tenía fecha de estreno y eso hace que tengas una agenda muy ajustada, por eso la edición, desarrollo y posproducción fue non stop.

¿Hicieron montaje paralelo?
Sí, el montajista iba haciendo uno y al final de la semana veía algo, te permite eso de algún modo ver qué estuviste haciendo y si hay que corregir algo, corregirlo en el rodaje.

Te pasó anteriormente de no tener material, ¿es mejor?
No, no me ha pasado, a mi me sirve ir viendo, pero igual voy al rodaje con todo claro, tal vez ayuda para ver tiempos de escenas o información que ya está dada de otra manera, tiene que ver con eso.

El elenco ¿era el soñado?
Es soñado y afortunadamente fueron aceptando a medida que les acercaba el guion, y era complicado encontrar los tres protagonistas con coherencia generacional y que te creas que en el año 92 podrían haber tenido una banda y tocado juntos, tenían que encajar con eso y creo que no podía ser más ideal. Diego Peretti es un profesor de secundario que tuvo una pérdida muy cercana, está con depresión y no puede conectar con su hijo adolescente, y su personaje oscila entre el drama y la comedia, y transita los dos tonos increíblemente bien. El personaje de Santiago Segura tiene un determinado cuadro psicológico difícil de manejar desde lo actoral y él ha hecho un trabajo de gran precisión, el resultado para mí es admirable, él como comediante es excelente, pero acá lo ves haciendo algo que nunca hizo. Su personaje transita ciertos golpes fuertes, un lugar que también maneja bien y no lo hemos visto tanto, sorprendiendo a más de uno. Diego Torres, por su parte, es un abogado inescrupuloso y carismático, y esa es la base, maneja ciertas situaciones con el don de la palabra y la sonrisa.

¿Fue difícil manejar la energía de los tres en el set?
No, la energía fue genial, la química entre los tres asombrosa y llegamos al rodaje sabiendo la tónica que tenía que haber. Charlamos, no hubo ensayos porque las agendas no los permitían, y el tono actoral quedó claro desde el vamos y mi trabajo fue muy fino para que las escenas tengan la misma energía, estaban muy atentos, y me enfoqué en el tono.

¿Cómo fue crear el universo de la banda?
Fue un trabajo de muchos años, el guion lo escribí hace tiempo, se originó como serie sucesora de Todos contra Juan, después vino una segunda y quedó relegada esto. Igual quedó en mí procesándola durante todos estos años. Tenía en claro la banda y la época, si eran del 92 cumplían 25 años en 2017 y también ese año, el 92 generó muchas cosas en la música, Soda Stereo estaba en su mejor momento creativo.

Y también había mucha apertura a lo latino, de hecho Diego Torres era parte de esa movida…
Su primer disco es de ese año. Autoreverse tiene muchas referencias de afuera y de acá Soda Stereo, y comencé a escribir temas, hice como 40 demos, busqué a un productor, me indica la impronta que podía tener la banda, eligió 12 canciones y las grabamos.

La música es algo frecuente en tu obra, también la cultura popular, ¿por qué son tan recurrentes en tu obra?
Para mí es fundamental escribir sobre lo que me apasiona, y me permite sostener en el tiempo los proyectos, porque uno está con él siete u ocho años, y lo podes mantener si haces algo que te apasiona, la música es algo que nunca podría cansarme. Igual acá es casi una excusa para contar la historia de estos tres tipos, con una identidad. El cine es mi vocación pero la música es una de mis grandes pasiones. Compongo música para mis proyectos, y acá me permití hacer la música incidental y es una manera de mantener vivo todo desde un lugar que me interese.

¿Cómo ves la comedia y el cine de género nacional?
Es un gran momento, y acá pasa hace no muchos años. Para mí la comedia es un género ingrato, lo consideran menor, pero es el más complicado, como el terror, son géneros matemáticos, funcionan como mecanismo de precisión, porque si no se caen. La comedia si no funciona, no funciona. Por eso me parece bien que se arriesguen.

¿Manejas bien las expectativas ante el estreno?
Yo hice la historia que quería y tenía ganas de contar, por suerte pude rodearme de gente que me permitieron hacerla de la mejor manera. Estoy orgulloso del resultado, siento la sensación de misión cumplida, ojalá mis expectativas estén satisfechas.

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