Matías E. González
14/03/2017 16:53

EscribiendoCine dialogó con Sergio Acosta, director y guionista de Piray 18 (2016), documental que narra la preparación de las familias Dávalos y Mercado, oriundas de Piray km 18, Misiones, para enfrentarse en un mítico partido de fútbol de potrero y defender el apellido. En el largometraje, si bien se retrata el encuentro futbolístico también se plasman los valores de amistad, unión y nobleza presentes en los misioneros. “Para el que vive en Misiones el paisaje es familiar y cotidiano, por eso yo pienso en el que no vive en Misiones, y filmo y registro el sonido de manera de poder acercarles esa brisa, ese calor, ese verde, y que la película sea un viaje a la Misiones profunda”, sostiene el cineasta.

Piray 18

(2016)
7.0

Piray 18 cuenta la historia del partido de fútbol en el que cada año defienden su apellido las familias Mercado y Dávalos ¿cómo surgió la idea para el documental?
A fines de 2013 estaba haciendo la pre-producción de Puerto Paticuá (2014) -donde fui guionista y también el productor- y en un almuerzo familiar oigo una conversación sobre un partido de fútbol en un pueblo muy chico, cercano a Eldorado, de donde soy. Se trataba de Piray 18, una colonia con calles de tierra con pocos habitantes de donde son oriundas las familias Dávalos y Mercado. En ese almuerzo apareció ese átomo dramático, esa chispa que se desencadena en el aire, ese ímpetu y esa seguridad que allí había algo para contar. Me pareció único y épico: volver cada fin de año al barrio donde crecieron con la excusa de jugar un partido de fútbol en realidad se trata volver al terruño, al lugar donde fuiste feliz y te reencontras con los amigos del barrio.

En la película estuviste a cargo de la escritura, la dirección, el guión y la producción ¿cuáles fueron los mayores desafíos que tuviste que afrontar para poder cubrir y cumplir con todos los roles?
Creo que es posible asumir esos roles gracias al tiempo en el que se desarrolla la producción, en este caso, de una película documental. Después de esa chispa inicial lo siguiente fue visitar a las familias y participar, conocerlos, ir a ver cómo se desarrollaba todo. La investigación y la escritura de un guion/proyecto para la búsqueda de financiamiento es el desarrollo, ahí está el guionista. Y te lleva de seis meses a un año. Cuando conseguís los fondos y tenes la certeza que la película se va a hacer bajo una estructura presupuestaria y de producción formal, el rol dominante es el de productor que organiza, prevé y planifica el rodaje. Allí aparece el director, la producción queda en manos de un productor de rodaje, y el guión se metamorfosea porque conoces bien la historia que vas a filmar. Creo que ahí está el equilibrio entre los tres roles, en que se desarrollan en diferentes momentos y pocas veces conviven. Creo que el momento en que entran en un dilema esos tres roles es en la postproducción, donde uno tiene que negociar hasta dónde cede con el presupuesto, con la narración y con los procesos de sonido y color.

Si bien en Piray 18 se cuenta la historia de estas familias, a través de ellas también se plasma la forma de ser en el interior de Misiones, mostrando los valores de la gente ¿qué elementos creías que tenían que estar obligatoriamente en el documental, sobre todo siendo ciudadano de la provincia y conociendo bien de cerca lo que querías documentar?
Misiones es un crisol de razas, es triple frontera, es un mestizaje que convive y habita un paisaje litoraleño con selva, arroyos, y calles de tierra. El paisaje y los colores siempre van a estar presentes. Para el que vive en Misiones el paisaje es familiar y cotidiano, por eso yo pienso en el que no vive en Misiones, y filmo y registro el sonido de manera de poder acercarles esa brisa, ese calor, ese verde, y que la película sea un viaje a la Misiones profunda. Para mí es fundamental materializar el ambiente, que incluye no sólo el paisaje sino también el clima, el calor y la humedad, que configuran un tipo de habitante y distorsionan la percepción y el desarrollo del tiempo que transcurre; en Piray 18 lo más importante era ser fiel a la esencia de los Dávalos y los Mercado, que sin conocerme me dejaron entrar en sus casas y filmar esta película con total libertad, y eso implicaba mostrarlos sin manipular el discurso a favor del relato.

En el film aparecen las voces de los diferentes integrantes de los Mercado y de los Dávalos pero también de personas que viven en Piray y hablan del evento y acerca de las familias que se disputan el título en el partido ¿cómo fue el proceso de entrevistas y en base a qué aspectos seleccionaste los testimonios que aparecen finalmente en el film?
Para toda película la investigación antes de la escritura del guión es fundamental. La imaginación siempre está y siempre propone cosas, pero tiene un límite si uno no sale a hablar con las personas. La realidad siempre te sorprende y te da el material que luego hay que seleccionar para conformar el relato cinematográfico. En Piray 18 comencé entrevistando con una grabadora de sonido a cada uno de los integrantes de las dos familias – Dávalos y Mercado- pero no de manera rígida sino en comidas, asados, reuniones, partidos de fútbol. Así que esa participación fue fundamental para generar el rapport, el ida y vuelta, esa confianza que te permite contarles qué querés filmar y estén a disposición o te propongan ideas superadoras. La investigación no es sólo grabar charlas y entrevistas, sino también pasar tiempo con las personas, compartir, ver cómo viven, qué piensan, conocer sus vínculos, sus anécdotas, y en ese tiempo, uno como guionista, va detectando los diferentes roles que cumple cada hermano o hermana en la familia. De esa observación surgieron los líderes naturales de cada familia y los arquetipos como “El Benjamín”, “El héroe”, “El Arlequín”, “El Sabio”, etc. Con los vecinos del barrio fue distinto. Le hacíamos entrevistas con la cámara como si fuera la previa de un partido de fútbol, de ese modo lográbamos que nos diga lo que sabe sobre el partido entre los Dávalos y los Mercado, y obtuvimos testimonios frescos que ayudaron a la construcción del ambiente del que hablamos antes y crearon expectativa frente al desafío futbolístico.

La película tuvo su avant premiere en Puerto Piray, donde estuvieron presentes los residentes del lugar ¿cómo fue la recepción? ¿cuáles son tus expectativas para el estreno comercial en Buenos Aires?
La avant premiere con las dos familias y los vecinos de Piray 18 a sala llena fue la función más perfecta que un realizador puede tener. Porque eran ellos viéndose reflejados en una pantalla de cine, ha sido una experiencia cinematográfica de mucho valor social, porque acerca el cine a los habitantes de un pueblo pequeño, y rompe con esa idea de que el cine son sólo las superproducciones que están lejos de la gente.

Por otro lado, el estreno en Buenos Aires es algo muy esperado porque allá viven muchos integrantes de las familias y vecinos de Piray 18, y muchos misioneros más que hace muchos años fueron en busca de trabajo y se quedaron. Entonces espero contar con la presencia de esos misioneros que sienten esa pertenencia y esa añoranza de su tierra; y también esperamos a todos los que les gusta el fútbol. Porque si bien en esta película hay fútbol, no es un fútbol técnico, ni es la transmisión de un partido, sino que es el fútbol del potrero, del barrio, y contiene algo tan sencillo y universal que nos une y que todos lo hemos hecho: jugar un partido con hermanos y amigos en la canchita del barrio.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto actualmente o tenes alguna idea desarrollada en mente?
El año pasado filmé El viento respira (2016) un documental sobre Rulo Grabovieski, un acordeonista de aquí de Misiones, que hace más de 40 años anda de gira por la región con Los 4 Ases su conjunto de música. Creo que estará lista para Julio de este año. Creo que Puerto Paticuá, Piray 18, y El viento respira conformarían una trilogía que narran historias pequeñas del interior de Misiones que hablan de cómo se siente vivir en esta tierra. También estamos empezando la preproducción de El llanto la nueva película de Hernán Fernández –director de Puerto Paticuá- y el rodaje de Manduricio Serie web que escribí y voy a dirigir, ganadora del concurso de fomento de tv y otros medios del INCAA, policial que narra el raid delictivo del primer asesino serial de la región.

Comentarios