Matías E. González
06/03/2017 14:33

EscribiendoCine dialogó con Martín Farina, director de El Hombre Depaso Piedra (2015), documental en el que el cineasta viaja a Choele Choel, una ciudad ubicada en la provincia de Río Negro para encontrarse con Mariano Carranza, un hombre de 63 años que se dedica a hornear ladrillos en su chacra. En el largometraje, ambos reflexionan sobre los caminos de vida elegidos y sus destinos, a partir de las experiencias y circunstancias de vida radicalmente opuestas. “Era difícil para mí compartir con él esa especie de consciencia doble que yo tenía, por un lado, convivir con él, charlar, escucharlo, y mientras tanto pensar alguna película posible”, expresa el realizador sobre su convivencia con el protagonista del documental.

El Hombre Depaso Piedra

(2015)

El Hombre Depaso Piedra es un largometraje que documenta la rutina de Mariano Carranza, un hombre que, en cierto punto, vive por y para su trabajo ¿cómo encontraste al protagonista de tu película y qué elementos te cautivaron de su historia para retratarla en cine?
Tuve la posibilidad de realizar un documental para la provincia de Rio Negro sobre el "PAR" Programa de Alfabetización Rionegrino, hasta donde sé, el único a nivel provincial en todo el país (para adultos), que creo cuando gano Weretilneck (o el que estuvo antes en la formula con él) lo cerró. Viajé por toda la provincia, en las diferentes regiones, en distintas semanas, durante un año aproximado y conocí mucha gente de algún modo similar a Mariano. De la mano de los docentes me interioricé en sus problemas y circunstancias. De todos ellos Mariano Carranza mostró inmediatamente un nivel de conflicto diferente. Hay algunos rasgos que distinguen a casi todas las personas analfabetas: se creen discapacitados, piensan que el problema es de ellos, como si fuera una especie de enfermedad biológica; pasan inadvertidos porque la vergüenza les impide reclamar por su derecho. Y eso los vuelve personas invisibles. Fantasmas. Espectros. Nadie los distingue, y la vergüenza los deposita en el olvido. De todos estos rasgos lo que subyace en el fondo es uno solo: la pobreza.

El caso de Mariano era un poco diferente porque todos estos rasgos, aunque presentes, se encontraban combinados con una dignidad y tozudez de sorprendente singularidad. Y su pobreza, si bien ostensible, también se veía confrontada por la enorme riqueza de sus tierras. Estos elementos configuraban un discurso, una subjetividad apasionante que acompañó y modeló mi propia vida durante todos los años que llevo la realización del documental.

El documental llevó ocho años de realización ¿cuáles fueron los principales obstáculos que se te presentaron durante el rodaje?
El único obstáculo fue el dinero. Nunca tuve un peso y entonces viajaba solo, sin equipo técnico ni nada parecido. Los momentos que estamos juntos frente a cámara, que son muchos, no hay nadie detrás de cámara. Cada vez que veo la película de nuevo pienso, ¿quién habrá filmado todo esto?

Con lo poco que podía me quedaba tiempos cortos porque al no haber luz ni transporte era complicado ir todos los días hasta la ciudad a cargar baterías. De parte de Mariano no tuve impedimentos.

Su dialogo fue siempre abierto y su predisposición total. Mi presencia, paradójicamente, al no ser del lugar le inspiraba confianza y amistad. Verdadero interés. Él cree que la gente de ahí es muy quedada. En ocasiones me decía: “¿a vos te vino alguien a preguntar qué estás filmando? No les importa nada. No saben nada."Estimo que tiene una idea de la burocracia administrativa holgazana, y se mantiene alejado de ese mundo. Pero por otro lado al verme volver insistente, y solitario también me veía a mí como perdido en la vida. "Yendo a lo que salga." Esa frase de él siempre me gustó y por suerte está en la película. Aunque él la asocia libremente también a problema suyos, dice: " si te va bien, bien, sino lo mismo. Vos vas a lo que salga, pero nadie se acuerda de uno. Los que te merodean son como cuervos."

El Hombre Depaso Piedra comienza contando el día a día de Mariano Carranza y a lo largo de su desarrollo in crescendo va mostrando incluso los ideales y hasta contradicciones del personaje ¿cómo generaste el vínculo con Carranza para que él expusiera a fondo su historia de vida? ¿a partir de qué elementos conectaron?
Nuestros diálogos siempre fueron intensos, Mariano mostró todas sus cartas casi desde el día cero. Yo también hice lo mío. Nunca subestimé su mirada sobre el mundo, ni las cosas que él pensaba, pero tampoco fui condescendiente. Siempre le devolví una mirada personal, radical, sin especular con la poca información que él posee ni su falta de educación. De todos modos creo que comenzamos a discutir seriamente cuando el expuso su idea de que la Tierra no gira, sino que es el Sol y las estrellas los que se mueven alrededor. A partir de ese tema comenzamos a explayar nuestra mirada más general de las cosas, del conocimiento, de la experiencia, y de los espacios y lugares de donde provienen los saberes. El se reía de su pensamiento, porque intuía -ya se lo habían hecho notar en otras ocasiones- que estaba equivocado. Pero su convicción y certeza a partir de su conocimiento fáctico en su medio de vida lo hacía no moverse un solo centímetro de esa posición. Nuestras largas discusiones y filmaciones alrededor de ese tema fueron abriendo caminos a cuestiones más íntimas y verdaderamente emocionales, como ser: la soledad.

Yo pienso sinceramente que él se vio reflejado en mí, o mejor, él imaginó que a mí me iba a pasar lo mismo que a él si no me avivaba a tiempo. Entonces estaba decidido a que yo no cometa el mismo error que el. Yo de alguna manera cierta y otra encarnando ese personaje, asumí ese rol. Entonces nos debatíamos a ver cómo hacer para no morir en soledad o impedir que eso suceda. Yo supongo que debe haber sido muy extraño para él ver a un joven que regresa solo con un bolso insistentemente a consultarlo, discutirle, pensar, y esas cosas. Yo me entregué a mis propias contradicciones y eso le permitió a Mariano hacerse fuerte en las suyas y de esa pelea, ¡a muerte! Salió esta película.

Durante la realización del documental, conviviste bastante tiempo con el protagonista, en condiciones que eran diferentes a tu rutina ¿qué cosas te sorprendieron de la vida cotidiana de Mariano? ¿Qué fue lo que más te costó en la adaptación a la vida rural?
El único problema real era la luz. Porque me impedía cargar las baterías de mi cámara. Todo lo demás fluía perfectamente. Por eso, alrededor de ese asunto pude construir parte del relato. Porque fue el único motivo que lo llevo a él a tomar alguna decisión en dirección a eso que yo le proponía como "progreso". La luz llegó recién en el último de mis ocho años de visitas. Y en ese año también aparecieron las cosas más interesantes de nuestros encuentros, y que se ven reflejadas en la película. Sin embargo pienso que hubo también otro problema fundamental: la manera en la que Mariano interpretaba mi "atención dispersa". Era difícil para mí compartir con él esa especie de consciencia doble que yo tenía, por un lado, convivir con él, charlar, escucharlo, y mientras tanto pensar alguna película posible. Él decodificaba una mirada perdida como síntoma de confusión, y posiblemente tenía razón, pero seguramente eran momentos de disociar mi posición y pensar en posibles formas de abordajes, filmaciones, etc. Nunca abandonaba la idea de pensar la idea de una película y eso con el correr de los meses, años, se instaló como un problema, porque él me demandaba más amistad digamos, y yo pujaba para que emerjan contenidos cinematográficos. En todo ese embrollo se armó nuestra solitaria relación.

En cuanto a los planos, hay una presencia destacada de los generales en donde se transmite la soledad del protagonista en la inmensidad del campo ¿qué buscaste transmitir a través de la imagen como complemento de la narración de Carranza?
La decisión de los planos tiene que ver con poner en tensión un pensamiento controversial respecto del modo de habitar el mundo. Si bien la película no lo explícita, todo lo que se ve de un modo pictórico, paisajístico, no es más que los confines de su hogar. Me limité a filmar su casa, y los terrenos que son de su propiedad. Creo que allí se desata nuestra "batalla de ideas" y me parecía interesante alejarme y a la vez acercarme a esa idea citadina, errónea de que vivir en esos lugares tan hermosos son una especie de garantía de vida saludable, sin conflicto de intereses. Esos espacios inconmensurables son tan enormes como la distancia que nos separa a ambos, y creo que de eso se trata la película. Hay una vida y una muerte asumida dentro de los límites del espacio que yo delimito con mi cámara. En ese sentido, Mariano estaba más resuelto que yo, y me parece que esa experiencia de contradicción transmitida, de él hacia mí, pone en perspectiva lo que yo entiendo como la tarea del trabajador del arte, o del cine o que se yo, que se va construyendo sin un espacio propio, sino que se va apropiando de lo ajeno para volverlo cuerpo.

El documental ya se presentó en el 17 Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente – BAFICI y ahora llega a su estreno comercial ¿cuáles son tus expectativas? ¿Qué mensaje buscas transmitir a los espectadores?
Yo quiero que las personas que vean la película disfruten de una experiencia que entiendo solo es posible a través del cine. Quizás algunas de las insistencias de la película puedan llegar a conectar con cuestiones que los espectadores completen a partir de su propia experiencia. Y por supuesto, disfrutar de ese viaje. Por ahí va la cosa me parece.

En cuanto a tu futuro en la industria cinematográfica ¿estás trabajando en algún otro proyecto actualmente o tenés alguna otra idea en mente?
Estoy trabajando en cuatro proyectos en simultáneo. Todos en diferentes etapas. Co-dirigiendo un nuevo documental con Marco Berger sobre la comparsa de Gualeguaychu que se va a llamar El fulgor, terminando uno propio en el que vengo trabajando hace también muchos años Cuentos de chacales y produciendo dos nuevos retratos sobre personas increíbles, y alucinantes: El Profes1on4l sobre el trabajo del cineasta Raúl Perrone y Mujer nómade sobre la vida y obra de la filósofa y escritora Esther Díaz.

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