Ezequiel Obregón
24/02/2017 15:36

Tras haber dado un primer gran paso con Verdades verdaderas. La vida de Estela (2011), el realizador Nicolás Gil Lavedra ingresó en el universo de Las grietas de Jara (2017), la transposición de una novela de Claudia Piñeiro que está en las últimas instancias de rodaje.

Las grietas de Jara

(2018)

Las viudas de los jueves (2009), Betibú (2014), Tuya (2015): ejemplos de la afinidad que hay entre la exitosa prosa de Claudia Piñeiro y el cine. Este año verá la luz Las grietas de Jara, una historia que como suele ocurrir en su narrativa mixtura romance, misterio, apunte social. Y seguramente atraerá a quienes ya leyeron el libro y también a quienes no: cada cual ingresará a la sala con diversas expectativas. “Yo tenía otro proyecto que se estaba cayendo por un tema económico, que tenía todo cerrado pero al final no se pudo hacer. Le hablé a Claudia por otra novela suya que me gustaba mucho, pero ya estaba vendida. Y ahí me comentó que estaban liberados los derechos de Las grietas de Jara. La releí y me volvió a gustar mucho; volví a encontrar unos personajes increíbles. A partir de entonces, hice la compra de los derechos y comencé a adaptar la novela para el cine”, comenta Gil Lavedra sobre cómo el proyecto lo sedujo hasta poder concretarlo. Integran el elenco Joaquín Furriel, Oscar Martínez, Soledad Villamil, Sara Sámalo y Santiago Segura.

Las grietas de Jara presenta varias aristas, vinculadas al personaje de Jara, un hombre que insistentemente le hacía reclamos a una constructora. Tres años después, la presencia de una mujer y su pregunta por el presente de Jara reactivará lo que fue una oscura trama de silenciamiento. Gil Lavedra se explaya sobre lo que le interesa resaltar del material original: “Lo que más me interesó para el guión fue la ‘trama Jara’, y eso fue lo que usamos con Emiliano Torres (El invierno, 2016), el co-guionista, para apoyar la estructura del guion. Por supuesto que el que lleva la historia es el personaje de Pablo Simó (Furriel), tres años antes y tres años después. Todo lo que le pasa en su casa tiene mucho que ver y también está en la película; toda su crisis de los 40, que tiene que ver con cómo reacciona, cómo se maneja y cómo se mueve. Yo siento que todo lo que refiere a Jara habla de nuestra sociedad y de la sociedad en general. Es un conflicto para sobrevivir que aparece en cualquier sociedad. Me interesa cómo los personajes sacan lo que tiene dentro para lidiar con el reclamo de una grieta, a partir de una obra en construcción”.

En cuanto a su vínculo como guionista y realizador con la autora de la novela, el director sostiene que es más que óptimo: “Lo bueno con Claudia es que ella entiende que ésta es otra obra, que ella tiene una obra literaria de la que es autora y de que esa obra literaria nace una nueva, que es cinematográfica. Ella leyó el guion, le gustó, hizo observaciones y comentarios. Y por último hizo un cameo, de algo que estaba mencionado en el libro. Lo hizo y me parece que quedó buenísimo”, sostiene. Y agrega: “Que ella sea una autora exitosa hace que los fondos para hacer la película sean más fáciles de conseguir, y que los productores sean más receptivos a la hora de evaluar los proyectos. Igual, nunca sabés qué va a pasar con la película, cómo los espectadores la van a recibir. Por supuesto que también incide la salida, el momento en el que uno estrena.”

Gil Lavedra se siente satisfecho con el trascurso del rodaje, que está en la recta final: “No tuvimos problemas, más allá de situaciones vinculadas con el clima. El rodaje está saliendo muy bien. Fueron hasta ahora siete semanas muy intensas. Me parece que estamos logrando lo que queríamos; una película con algo de género policial pero que a su vez tenga lo que tienen las novelas de Claudia, relacionadas con los personajes y los conflictos, lo que les va pasando a sus vidas”.

Las grietas de Jara se estrena el 8 de junio.

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