Rolando Gallego
02/02/2017 11:24

Viene de protagonizar Señora Acero, uno de los sucesos de la televisión hispana en Estados Unidos, en donde interpreta a un asesino esquizofrénico que busca cada vez más víctimas, y tiene por estrenar varias películas en el país. En 5 A.M. Cinco ante los miedos (2016), de Ezio Massa, que estrena el 16 de febrero en cines, interpreta a un cura que intenta comprender los fantasmas de su tía (Cristina Alberó) tras la muerte de su hijo. Sobre el film, sus proyectos, sus ganas de seguir haciendo cine EscribiendoCine dialogó en exclusiva con el actor. “Para mí en el realismo de los relatos está la verdad de la película, es lo más interesante”, afirma sobre la película mientras prepara las valijas para seguir haciendo tele en el norte.

5 A.M. Cinco ante los miedos

(2016)

¿Cuando te llegó el guion de la película qué te pareció y por qué aceptaste hacerla?
Primero nunca había hecho este género, era el amigo de un director con el que ya había trabajado, lo conocí a Ezio Massa y me pareció increíble, después descubrí que es una de las personas que más sabe de cine que yo conocí en mi vida y me quería poner en las manos de él. Era una historia que él ya tenía filmada y quería agregarle otra para terminar el cuento, me divirtió y si bien era una participación pequeña me propuso de hacer de cura, yo ya había hecho uno falso en la tele, no es que me los vea muy seguido a los cura, pero acepté porque quería conocer más a Ezio, hacer algo de género de terror y hacer cine, porque desde que empecé mi sueño era hacer cine.

¿Qué te atrae del cine?
Hay dos cosas que amo en esta vida que son la música y el cine, no sé qué me atrae del cine, tal vez el vivir otra realidad por un momento y salir ileso de la sala, haberme enamorado, volado, tenía un mundo interno muy grande de chico de mucha imaginación y cuando descubrí el cine no lo podía creer. Batman, Indiana Jones, las ví con mi padre, y salía muy transformado del cine, creía que era el personaje y amo el cine desde ese momento. Si bien en un primer momento me volqué más por la música o quería ser director de cine después estudié teatro y me di cuenta que me gustaba mucho actuar. En un momento era muy fan del cine de los años cincuenta y me llevó muchos años entrar y que la gente del cine me descubra.

¿Cómo es ser vos ahora el personaje?
Es salir siendo Batman y no decírselo a nadie, mirar a la gente en detalle, creer en los detalles. De chico me gustaban las películas de acción y el género de terror.

¿El cine te da la posibilidad de hacer otro tipo de roles?
Sí, y la tele también, porque me están dando la posibilidad de hacer otras cosas, otros roles, a mí eso me mantiene despierto porque si no me empiezo a aburrir de mi propio trabajo.

Volviendo a 5 A.M. Cinco ante los miedos ¿cómo fue rodar con Cristina Alberó y Ximena Fassi las escenas? ¿Las conocías de antes?
Las tenía de la televisión, y fue muy gracioso y muy loco compartir escenas con ellas, lo mío igual fue muy brusco porque volví de viaje para la película, bajé del avión, dormí unas horas y llegué y había un muy buen clima de trabajo y me fue súper fácil hacerlo, seguí ciertas indicaciones de Ezio y mis escenas eran principalmente con Cristina, tenía el personaje super armado. Mi rol es del sobrino, que trata de hacerle entender que deje ir al hijo y algo que no se puede explicar es lo que ella quiere hacerme entender lo que le pasa.

¿Qué te atrajo de la película?
Para mí en el realismo de los relatos está la verdad de la película, es lo más interesante, como también los actores contando las anécdotas. Todos alguna vez hemos jugado al juego de la copa y en los relatos que hacen vi mucho de realidad que me parece que cuando cuentan eso, genera un suspenso o terror psicológico sin matar a nadie.

Venís de participar en grandes producciones como Tierra Rebelde o Señora Acero ¿cuáles son las principales diferencias que encontrás cuando trabajas acá?
Cuando hay una gran producción son diferencias de comodidad, tenás tu motorhome, hay horarios más marcados, hay ochenta caballos, el lugar, hay cosas bien recreadas, pero yo no siento estas diferencias, porque para mí es importante el relato y las relaciones humanas, que eso no tiene que ver con el dinero, hay plata pero no hay vínculos, si no conectas eso es difícil.

Y cuando filmas acá por ejemplo, como tu última película Hasta que me desates (2017) con Tamae Garateguy, ¿es notorio el contraste?
Lo que hay es más tiempo, se charla más, uno entra en confianza y te predisponés a abrirte más, no te piden un resultado obvio, en cinco minutos, son espacios en los que te cuidan, te dicen vamos con una más, es mucho más rico y experimental para mí y sé que la directora va a tomar después lo que más le sirva y como actor uno se abre mucho. En esta película pasa el tiempo y me pongo a pensar en qué hice y digo qué onda, es algo íntimo y preciso, y también entiendo la urgencia de la televisión, soy partidario igual que en los dos lugares uno tiene que dar algo bueno y de verdad a la gente.

¿Buscas roles que te saquen de casillas y estereotipos?
Sí, al principio es difícil no encasillarte para empezar a trabajar, porque tenías que aprender el oficio y las cámaras y poner un pie adentro. Después es una decisión personal de empezar a hacer algo más honesto mío y así sobrevivir.

Igualmente los papeles en cine acá los aceptas y no creo que sean por el dinero…
Claro, ya hace algunos años dejé de pensar los papeles desde ahí. Este proyecto, Señora Acero, que es donde mejor cobro, es un personaje superrico, empezó siendo un tipo agresivo y controlador ya hora es un psicópata, ojalá en el cine me ofrezcan eso, y en cine al principio hice algo comercial, pero me llega un guion como el de Tamae y dije no, no, no, pero pensé si digo que no es por miedo, por ahí un público no lo va a ver, pero otro sí, trato de arriesgarme y no sé qué es lo peor que puede pasar, si me equivoco qué.

¿Cómo sigue el año?
De tardar 10 años para hacer una película tengo cuatro estrenos, en lo laboral es increíble, es lo que quise siempre. Viene Punto muerto de Daniel de la Vega, con Luciano Cáceres, es un policial de época, venía de hacer Señora Acero y el director me vio, que estaba un poco grande, y me dijo no me das, y yo le dije que confíe en mí, porque estaba en la otra punta, bajé de peso, me afeite, me adapte para cambiar para el personaje.

Eso tiene que ver con las ganas de hacer cine?
Sí, sino trabajaría de cualquier otra cosa, es lo que me mantiene vivo, ocupado y creativo. También viene Un lugar en el Caribe (2016), de Juan Carlos Fanconi, con un elenco internacional en el que está Gastón Pauls y Lali González, una experiencia única, llegó en un momento que necesitaba viajar, mejor no se podía, se filmó en el Caribe, estaba saturado de cosas personales, me llegó el guion al mail, hay veces que dudas por cómo te llega, porque me ha pasado de llegar cosas truchas, no lo leía y me insistían y lo leí y hablé con la productora, medio con un no, le pregunté dónde se hacía, me dijo en Ruatán, yo hago del dueño de un hotel, busqué el lugar y le dije que sí, no era una superproducción pero en ese lugar ya estaba, no había que actuar nada. Hago de italiano, con un poco de acento, perdió el idioma y habla en español con acento y en marzo se estrena. Estoy feliz de meterme en el mundo del cine, que es otro palo, pero la idea es seguir.

¿La serie sigue?
Sí, filmamos la tercera temporada, ya confirmaron una nueva, contento porque todavía no mataron mi personaje, pero está en la cuerda floja, hay mucha renovación, es un poco controversial porque matan protagonistas y la gente queda explotada. Este año hablaron de los “mojados” y le cayó justo con las elecciones y no sé cómo seguirán. Empezó como una serie narco y cambiaron, buscaron a una protagonista que odiara a los narcos, compitieron con Narcos de Netflix y en Estados Unidos pegó más la serie latina. Calculo que en abril vuelvo. Se filma en México y el repetir el personaje es muy bueno porque relajas, pensás qué le podés agregar, y para que al personaje le pase esto, ves de donde viene, es un protagonista detonado.

A la gente le gustan los malos…
Sí, exacto y había escenas que pensaba que me iban a odiar, por ejemplo me tocó hacer que secuestraba a una abuela y le hacía de todo para que me filme unos papeles, pensé que no lo iba a hacer y pudimos de una manera que me sintiera cómodo, y en la película de Tamae también hay escenas que me costaron mucho, de un conflicto muy grande pero que me incomodaron mucho.

¿Te gustaría dirigir?
Sí, en algún momento me lo va a pedir, amo las escenas y los actores, trato de hablar con directores y al haber visto tanto cine tengo ideas, pero tiempo a su tiempo, la música es un hobbie que me equilibra, sobre todo cuando viajas tanto.

¿Se complica viajar tanto?
Es complicado pero me gusta, si me quedo mucho tiempo en un lado me aburro, ahora tengo la necesidad de conocer personas, lugares, mercados, sistemas de trabajo nuevo, me pasa de querer poner un cuadro, pero no puedo, si es un hotel o un departamento que alquilo. Para la música es difícil, porque es un proyecto que no puedo seguir, o teatro me encantaría, pero no podes. Hay veces que ves todo por Facebook, cumpleaños y cosas, soy muy afectivo, familiero, por eso vuelvo, por mi vieja, la música, no sé si volvería si no sea por eso. Ahora me gusta volver para hacer cine acá.

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