Noelia Monte
22/01/2017 01:35

Interludio (2016) es una película que lleva a la gran pantalla la historia de una mujer que acaba de separarse y decide realizar un viaje junto a sus dos hijas a un pueblo cercano al mar, lo que se convertirá en un reto para cada uno de los mundos de las protagonistas, en donde tendrán que reencontrarse, liberarse y afrontar sus miedos. Sin lugar a dudas, en el film se puede apreciar la fusión que se genera entre las distintas manifestaciones expresivas por las que transita cada personaje y la musicalización, por lo que su directora y guionista, Nadia Benedicto, aseguró en un dialogo con EscribiendoCine: “La música es un gran recurso expresivo que logra generar una sensación determinada”.

Interludio

(2016)

¿Cómo definirías a Interludio?
Interludioes el instante mismo de la mutación. Ahonda sobre el interior de tres mujeres en etapas bien distintas de sus vidas y la necesidad de dejar miedos y cargas atrás para aventurarse a una nueva vida.

¿En qué te inspiraste a la hora de crear la historia?
En mi propia historia familiar, en el vínculo con mi madre y en la necesidad de liberar zonas oscuras tanto de la infancia como de la adolescencia.

¿Cómo fue la experiencia a la hora de realizar la película? ¿Qué enseñanza te dejó en lo personal como directora?
La experiencia fue maravillosa desde todo punto de vista, un viaje de principio a fin. Como directora me enseñó acerca de los tiempos de realización, de la energía que dispone hacer un largometraje y de lo que implica en cada instancia, acompañar a la película en todo el proceso fue un gran aprendizaje.

¿Cómo se realizó la selección de los actores que protagonizan Interludio?
Trabajé el casting y la dirección de actores junto a Sofía Brito, actriz de cine y teatro. Tanto Leticia Mazur como Patricio Aramburu fueron convocados directamente para hacer esos personajes. Para Irina y Marina hicimos un pequeño casting en Buenos Aires y para el personaje de Pachi se realizó un casting en La Lucila del Mar. Los melli mandaron su material a raíz de una publicación que hicimos en Alternativa Teatral.

En la película se da un juego constante entre las manifestaciones expresivas y la musicalización, ¿Por qué optaste por estos recursos? ¿Con qué finalidad?
Fue con la finalidad de poder acceder a los mundos y el sentir profundo de cada una de ellas. La música es un gran recurso expresivo que logra generar una sensación determinada, se intentó reflejar cual sería esa sensación en cada caso y que la música nos lleve hacia allí.

¿Qué aspectos tuviste que tener en cuenta a la hora de tratar temas tan profundos como lo son el amor, la sexualidad, la adolescencia, las separaciones, entre otros?
Me basé en mi propia historia de vida, en los vínculos familiares que se dan sabiendo que está todo lo otro de trasfondo, en liberar ciertos aspectos reprimidos hasta el momento y dejarlos fluir.

¿Cuál es el mensaje buscas dejar en el público?
Que cada cosa que vivimos por más dolorosa o conflictiva que pueda ser nos está enseñando algo y si logramos transmutar ese dolor lo que llega nos deja en un lugar nuevo.

En cuanto al futuro en la industria cinematográfica, ¿Estás trabajando en nuevos proyectos?
Estoy escribiendo el guion de mi próximo largometraje a llamarse por ahora, La Nadadora.

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