Rolando Gallego
04/01/2017 12:48

En Sonata para violonchelo (Sonata per a violoncel, 2015), de Anna Bofarull, Julia (Montse Germán) es una mujer activa que se dedica a tocar el violonchelo y entregarse a la música, pero cuando un hecho inesperado le obliga a replantear su vida debe tomar decisiones sobre sí misma y sus relaciones. Hablada en catalán, el debut en la ficción de Bofarull se inicia con una historia que conoce muy bien, al igual que la protagonista del film, su madre padece fibromialgia desde hace años, y es por esto que decidió hacer la película. "El hecho de estrenar en versión original catalana en España dificultó su distribución. Pese a ello, el público que ha visto la película ha reaccionado muy positivamente”, afirma en una charla exclusiva con EscribiendoCine.

Sonata para violonchelo

(2015)

¿Cómo fue el proceso de casting, sabiendo que iba a ser tan importante en el film, principalmente, la actuación protagónica?
Desde la escritura de guion tenía claro de que el gran reto de Sonata para violonchelo era la actriz protagonista, puesto que ella podía dar credibilidad a toda la historia o hacer que fracasara, si no transmitía cada matiz con su cuerpo y su actitud. Al principio el personaje estaba escrito para ser un poco mayor, pero yo conocía el trabajo de Montse Germán. En Cataluña es una actriz conocida, ha trabajado mucho sobre todo en televisión, y muy pronto pensé que podría ser ella quien diera todos los matices a Julia, así que reescribí el guion para ella.

¿Montse Germán sabía tocar el violonchelo? ¿Tenía alguna idea musical?
Montse ha formado parte de un dueto musical, cantando, pero no sabía tocar el violonchelo. Estuvo tomando clases durante más de seis meses con la profesora y cellista Anna Mora, aprendiendo cómo moverse y “fingir” que tocaba las piezas que aparecen en la película, haciendo playback sobre las grabaciones del maestro Lluís Claret.

¿Fue difícil el trabajo con ella, dado que está la mayor parte del tiempo presente en la pantalla?
Trabajar con Montse fue muy fácil y agradable. Desde el principio coincidimos en la visión del personaje, cada lectura de guion nos daba matices que enriquecían a Julia. Y por otro lado, Montse es una actriz muy intuitiva, cuando se dejaba llevar delante de cámara surgían mil detalles que hacían a Julia muy real. La experiencia fue fantástica.

¿Qué tipo de investigación previa sobre la información hiciste como para ir elaborando el guion?
A nivel musical tuve largas conversaciones con el compositor de la banda sonora, Gerard Pastor, puesto que la vida de la protagonista, una cellista profesional de primer nivel, tenía que ser muy creíble. Respecto a la fibromialgia, tenía muchos detalles de cómo describir la vida de Julia, puesto que mi madre es afectada y sé bien lo que significa vivir con dolor crónico.

¿Viste algún film o recuperaste alguna película antes de filmar con la misma temática/clase?
No me gusta tomar ejemplos al pie de la letra, porque me gusta encontrar mi propia forma de contar las historias, pero sí hay elementos en otras películas que me interesaban: sobre todo La profesora de piano (The Piano Teacher, 2001) de Michael Haneke y Bleu (1993) de Krzysztof Kieslowski.

¿Qué tipo de dificultades técnicas encontraste a la hora de rodar en los teatros?
Fue difícil cuadrar el plan de rodaje, puesto que nos adaptábamos a la disponibilidad de todos los teatros, pero tuvimos la suerte de que todos estaban bien preparados técnicamente para acoger el rodaje.

¿Cómo fue, justamente, la preparación de esas escenas, tanto a nivel actoral como de dirección?
Todas las secuencias estaban ensayadas a priori, de forma que sólo había que adecuar algún detalle al espacio teatral, pero no fue difícil. Habíamos hecho una localización previa intensiva, así que tenía claro los puntos de vista que me interesaban en cada espacio.

¿Cómo fue recibida la película en España, dado que está hablada en catalán?
El hecho de estrenar en versión original catalana en España dificultó su distribución. En España la versión original no es fácil y lo que resulta más curioso es que, incluso en circuitos donde esta existe, cuando se trata del catalán, se exige que la película se doble. Pese a ello, el público que ha visto la película ha reaccionado muy positivamente.

¿Cuáles son tus expectativas ante el estreno en Argentina?
Me hace mucha ilusión que Sonata para violonchelo se vea en Argentina, tenemos a muchas seguidoras ahí que nos preguntan a través de las redes sociales a menudo cuándo podrán ver la película, no olvidemos que se trata de la primera película a nivel internacional que habla de la fibromialgia, y que hay muchos afectados en Argentina.

¿Estás con algún nuevo proyecto?
Actualmente estoy acabando de escribir un guión titulado Sinjar, una historia sobre tres mujeres que transcurre entre Siria, Irak y Francia, y trabajando en la posproducción de Barcelona 1714, una historia de amor en medio del asedio sufrido por la ciudad hace tres siglos.

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