Rolando Gallego
21/12/2016 12:57

Hay un momento en la vida de las personas en las que las posibilidades de hacer lo que realmente desean pesa más que aquello que las circunstancias los llevaron. Gastón Portal viene de realizar un sinfín de programas y series en las que la búsqueda de una autoría lo llevó a tomar una drástica decisión, vender su productora y dedicarse completamente al cine. Con dos proyectos en carpeta para filmar en el 2017 y con la ansiedad de encarar esta nueva etapa en su vida, EscribiendoCine se reunió con él para hablar y conocer más de sus películas. “Necesitaba hacerlo, dar el paso, me siento muy liviano, sé que es psicológico, pero tengo una liviandad enorme,” afirma en este diálogo exclusivo.

La noche mágica

(2017)

¿Cómo surge la idea de empezar con el cine?
En realidad yo creí que es lo que iba a hacer toda la vida, terminé el secundario y el único instituto que había para estudiar cine había cerrado y pedí una beca para ir a Bélgica, porque en mi familia se habla francés, no salió, no tenía plata y me metí en publicidad, en Comunicación, con la idea de pasar de cine publicitario al cine, y cuando terminé la carrera, fui a la FUC y empecé haciendo ficción, hice en los ’90 cosas muy surrealistas en Canal 7 y después pegué un éxito con PNP y armé la productora, con la idea de producir ficción y no pude porque siempre estuve muy bloqueado.

¿Fue difícil tomar la decisión de dejar la productora?

Un día me harté, me había asociado con la BBC y ya no quería producir, porque me divertía cada vez menos, escribí Los Sónicos porque había escuchado que iban a hacer un canal para adultos y nadie proponía contenidos porque no les interesa y cuando salió el primer concurso del INCAA presenté el guion y quedó, después armé Babylon, Las 13 esposas de Wilson Fernández y La última hora. Con Las 13 Esposas… además armé la adaptación para México.

¿Dirigiste algunos episodios verdad?
Sí, empecé haciendo la adaptación, pero como es un producto bastante raro y en México no están acostumbrados a esos contenidos me metí haciéndola, el casting y dirigí seis capítulos y fue una experiencia única. Ahora escribo la segunda temporada, y si sale todo bien vuelvo allá y me instalo con la familia.

Volviendo a la postergación de realizar cine, ¿era incompatible con las otras actividades que tenías?
Siempre tuve y moví todo para que pase, tenía dos guiones, pero no me daba el cuero para hacer todo, en un momento dejé de producir, ahora directamente vendí la productora, y lo bueno es que filmo rápido, así que voy a poder filmar mucho.

Estas con dos proyectos, contanos sobre Cleopatra
Este lo haré con la productora Haciendo Cine y es un film muy autorreferencial, escribiendo recuperé mucho de mi infancia, habla de la relación de un padre con su hija, en donde él deja que los demás tomen decisiones y un día entabla con la niña una relación desde lo lúdico. El hecho fuerte es que el padre baja la relación al nivel de la nena y el conflicto es ese, ver si se bancan todos esa relación.

Es algo que no se ha trabajado mucho en cine…
En ese momento mi hija tenía cuatro años y dialogaba con ella y las charlas eran sorprendentes, y cuando empecé a escribir la historia me di cuenta que hablaba mucho de mí mismo, a mí me crio mi abuela, después viví con mi viejo, y terminé escribiendo hasta con nombres propios de mi familia, que no lo saben. Es una historia con humor pero también dura, y en estos días corrí a ver Capitán Fantástico (Captain Fantastic, 2016), que está narrada desde otro lugar, pero la idea es similar, el concepto es distinto en cuanto él los trata a los niños como adultos.

¿Cuándo escribías la historia te aparecían caras de actores o actrices que te gustarían que los interpretaran?
No en ese momento, porque como todo era tan realista, son diálogos con mi hija adaptados, suenan tan reales, que pensé en un actor con su hija para hacerlo, al estilo Ryan O'Neal con Tatum O’Neal en Paper Moon (1973) y uno de los que apareció es Juan Minujín, que de hecho en mi última serie hice un capítulo con él, tiene su hija y se lo propuse a él y ojalá se pueda hacer, así que es más que cara.

¿De qué va La noche mágica, tu otro proyecto?
Es una producción con Ketama, velozmente te la resumo se trata de un viejo ladrón de casas que el 24 de diciembre, con todo vacío, entra a una por el balcón y se topa con una escena en la que hay una pareja haciendo el amor y de pronto entra un auto y el hombre que estaba dentro sale desnudo y el ladrón lo obliga a robar con él, es como una comedia al estilo de Dino Risi que se va transformando, y se dispara una serie de sucesos que la enmarcan como una comedia pero luego se torna más densa, es como esos cuentos “la pata del mono” que te da y te quita.

¿Esto se filmaría en México?
Sí, con la productora Animal de luz con la que hice Las 13 esposas… y acá con Ketama.

¿Cómo es esperar tanto tiempo con los guiones tan elaborados?
Me vino muy bien, y lo recomiendo, hacer las series, son muchas horas de vuelo, y muchos llegan a hacer su ópera prima con pocas experiencias realizadas, y como estoy en el proceso entero a mí me ha servido armar un tipo de trabajo desde la estructura hasta el montaje, hice mucha edición en Canal 7, y mi cabeza de productor y haber trabajado en todos los rubros me hace ver de una manera integral el proceso y es muy útil y estuvo bueno. Hice series muy muy alternativas e hice lo que realmente lo que me gustaba sin pelear por el rating, generando cosas fuera de la pantalla, y con mi última serie hice como 12 peliculitas, un delirio total, a una sola cámara, con planos secuencias, planos fijos, generales, probé muchas cosas que me interesaban, yo estoy seguro que mis series las ponías en Telefe o Canal 13 y explotaban.

A La última hora la ubicaron en un lugar interesante como continuando el espacio de El Marginal…
Sí, pero es una pena el paso de manos del canal, porque siempre es un volver a empezar, y para mí siempre fue interesante hacer algo alternativo, sino me parecía inmoral, como por ejemplo aquellos que hacían cosas para afanar.

Es como subestimar al espectador…
Sí, igual yo creo que uno hace lo que puede hacer, es como un monstruo que uno tiene que sacar, algunos escribiendo, otros haciendo cine, otros matando, a mí me sale esto, no me sale hacer una comedia ligera, no me siento cómodo.

Uno no puede obligarse a hacer otra cosa…
Sí, no le veo sentido, y hoy cambió todo y se puede filmar con los mismos elementos del cine en la tele, para mí es el mismo formato, cuando hago tele pienso que estoy haciendo cine, mirá Breaking Bad, no creo que se pudiera haber contado en dos horas eso, pero no hay ningún tipo de diferencia.

Sos de trabajar siempre con el mismo equipo y repetís con algunos actores ¿te funciona?
Sí, está bueno, y también con intérpretes que no sean los lógicos, nunca puse una carita, tengo mi productora Betina Brewda, que al mismo tiempo es castinera y ella va a ver durante tres meses todo el off del teatro y me trae gente, yo no hago casting, me reúno y charlo y me doy cuenta ahí si sirve o no, en Babylon por ejemplo puse a Norman Briski como protagonista y todos me decían que no lo haga.

Cuando me contabas La noche mágica se me vino él a la cabeza…
Lo escribí y lo tenía a él, el guion lo hice hace mucho y después trabajé con él en Los Sónicos y en Babylon, para mí es un incomprendido.

Cómo te sentís ante la inminencia del rodaje
Bien, por las horas de vuelo, además estoy dirigiendo publicidad. Fue difícil todo lo que viví con la productora pero necesitaba hacerlo, dar el paso, me siento muy liviano, sé que es psicológico, pero tengo una liviandad enorme, estoy con siete proyectos de series, pensando en México, que tienen otra estructura, y se me abrieron muchas puertas y jugadores.

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