Juan Pablo Russo
31/10/2016 15:34

El Festival de Cine Venezolano de Buenos Aires (FECIVE 2016), celebra su segunda edición a partir del 3 de de noviembre en Cines Hoyts Abasto con la proyección de lo más destacado de la cinematografía de ese país. “Hubo un crecimiento cualitativo y cuantitativo del cine venezolano. Eso es muy real. En los últimos años se crearon escuelas, se recuperaron salas, se fomentó una nueva ley de cine dando el puntapié inicial para que las convocatorias se abrieran y mucha más gente se formara y filmara, se crearon impuestos para recaudación”, dice su director Gastón Goldmann en diálogo con EscribiendoCine.

Desde allá

(2015)

“FECIVE nació de una sensación de extrañar el ser parte del cine venezolano. Yo me formé en la industria audiovisual en Venezuela, y cuando decidí venir a vivir a Argentina, la tierra de mis padres, hace 7 años no extrañaba la comida, las playas o las mujeres lindas. Extrañaba pertenecer a un gremio en el que hay tanto apoyo, compañerismo y creatividad como el cinematográfico, y aunque en Argentina he trabajando con gente increíble había algo que me faltaba. Compartí esa idea, no solo de traerles cine a los venezolanos, sino de presentarles un nuevo mundo a los porteños y las otras colectividades de Buenos Aires. Y afortunadamente muchos pensaron que sería una buena idea y se sumaron. Y cada vez son más”, sostiene Gastón Goldmann.

Entre los objetivos del festival se encuentran los de poder traer cada año a Buenos Aires una cantidad de películas que representaran la calidad y la diversidad de miradas que el cine venezolano tienen y que el público local se sienta invitado a participar. “De allí nació el #VENACONOCERNOS. Luego que cada año hubiera una delegación que representara a las películas y que compartiera con el público. Y por último que no fuera solo proyectar películas, sino poder abrir, con la excusa de ellas, el diálogo en torno a temas de interés para la sociedad donde pudiéramos ver que somos más parecidos de lo que creemos”, agrega el director de FECIVE.

El FECIVE propone tener una mirada diversa que incluye largometrajes, pero también a cortos, que muchas veces son las obras más arriesgadas y honestas; a que haya muchas miradas, temáticas y estilos; ficción y documental; y a que dos películas el mismo año no se parezcan. "Cada película tiene una razón para estar acá. Tal vez fue muy taquillera, o ganó un montón de festivales, o se atrevió a hablar algo de lo que nadie hablaba".

La programación de este año incluye la premiada Desde allá,de Lorenzo Vigas, una película que para Goldmann sirvió para que la prensa especializada y un pequeño sector de la población ubiquen al cine venezolano en el mapa. “Pero su alcance es limitado y no siento que llegue al gran público, a menos que te pase algo como a La casa del fin de los tiempos de Alejandro Hidalgo que va ahora para remake con New Line Cinema. Proyectos como FECIVE también hacen su aporte para promover que existe una oferta cultural en un lugar y tiempo determinado que se puede ir a ver”.

Además de Desde allá se verán películas como Liz en septiembre, de Fina Torres; El regreso, de Patricia Ortega; La hora cero, de Diego Velasco; Una fábula muy trillada, de William Padrón; Paquete #3, de Alfredo Hueck; El desertor, de Raúl Chamorro Guerra; El silencio de las moscas, de Eliezer Arias, y Los 10 de C4, de Hernán Jabes.

Entre las novedades para 2016, está la incorporación de un jurado local formado por destacadas personalidades del ámbito cinematográfico y cultural argentino, encargado de premiar las mejores películas del certamen (corto y largo), logrando legitimar el festival entre el público y gremio local, y agregándole el prestigio de ser un certamen competitivo.

Otro logro de la organización es la creación de FECIVE Santiago, evento que tendrá su primera edición del 17 al 20 de noviembre en la Cineteca Nacional de la capital chilena, tan sólo cuatro días después de finalizada la edición de Buenos Aires. En ambos países, los espectadores tendrán la responsabilidad de elegir su obra favorita a través del Premio del Público

“Hubo un crecimiento cualitativo y cuantitativo del cine venezolano. Eso es muy real. En los últimos años se crearon escuelas, se recuperaron salas, se fomentó una nueva ley de cine dando el puntapié inicial para que las convocatorias se abrieran y mucha más gente se formara y filmara, se crearon impuestos para recaudación. A pesar de la compleja situación que vive el país, esperemos que pueda continuar siendo así por el bien de un cine diverso. Lo bueno es que ante este escenario, los cineastas siempre tienen el reto de reinventarse y de no quedarse en excusas de por que no filmar. Este año estuve en el Festival de cine de Mérida, el más importante del país y vimos con preocupación que la selección de largometrajes era floja, pero también vimos muchos cortos sorprendentes, muchos de ellos de chicos que aun están estudiando en universidades e institutos venezolanos. Son increíbles tanto en forma como en fondo. Como se dice en criollo, estos talentosos chicos “la llevan”, está en su ADN", dice Goldmann para finalizar.

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